Pasa de la intención a la acción

La movilidad profesional puede estancarse por falta de compromiso y miedo al fracaso: expertos; para vencer las barreras es necesario enfocarse en lograr el cambio en el momento presente.
Acapulco Quebrada clavado  (Foto: Getty)
Tom Kelley y David Kelley

Muchos de nosotros nos quedamos atorados entre querer actuar y actuar. La incertidumbre de un camino desconocido puede ser atemorizante. A veces se siente como si las circunstancias conspiraran contra nosotros y nos vemos acorralados.

En la cultura corporativa esa duda puede traducirse en lo que los profesores Bob Sutton y Jeffrey Pfeffer llaman la "brecha del saber hacer": ese espacio entre lo que sabemos que debemos hacer y lo que finalmente hacemos. La "brecha del saber hacer" puede llevar a una compañía a la parálisis cuando las discusiones sustituyen a las acciones.

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Luego de conocer este concepto, comenzamos a verlo en todos lados. Por ejemplo, lo vimos de primera mano con Eastman Kodak. En una fría mañana de primavera a mediados de los 90, un equipo de IDEO (firma consultora de innovación y diseño) viajó a Rochester, Nueva York, para una audiencia con el equipo ejecutivo de Kodak. Encontramos a un grupo de líderes con una gran experiencia y quienes entendían intelectualmente que el futuro de la fotografía era digital.

Al ver al pasado, los historiadores de los negocios pueden verse tentados a sugerir que el liderazgo de Kodak fue ingenuo. Pero ese no es el caso. De hecho, tuvimos que hacer un esfuerzo para mantenernos a la par de la ágil mente del CEO, George Fisher.

Nadie puede afirmar que Kodak carecía de conocimiento sobre la fotografía digital. De hecho inventaron la cámara digital en 1975, y más tarde fueron pioneros con el primer sensor de megapixeles. Kodak tenía un fuerte inicio que pudo haberse traducido en una ventaja. Así que, ¿por qué todo ese conocimiento no se convirtió en una acción decisiva?

Para los emprendedores, la tradición se impuso. El pasado glorioso de Kodak fue demasiado atractivo. Kodak fue esencialmente dueño de la fotografía por 100 años, con porciones de mercado, en algunos segmentos, que llegaban al 90%. Al enfrentar a fuertes competidores globales en el mercado digital, Kodak supo que tendría problemas y el miedo al fracaso se transmitió entre todo el equipo directivo.

Al estar atrapado en la brecha del saber hacer, Kodak se aferró al negocio que les había dado tanto éxito en el siglo XX, y dejó de invertir en el mundo digital del siglo XXI. Como resultado, una de las marcas más poderosas de los Estados Unidos perdió el rumbo.

Ninguna compañía que pierde frente a la competencia es culpable de mantenerse completamente sin hacer cambios. Pero en algunos casos nuestros esfuerzos fallan por el poco nivel de compromiso para cambiar. "Trataré" puede convertirse en una promesa de hacer algo en lugar de convertirse en acción decisiva.

El director académico de Stanford, Bernie Roth, demuestra esta idea con un ejercicio con sus estudiantes. Sostiene una botella de agua y les pide que intenten quitársela. Al encarar a Bernie, un veterano del Programa de Diseño de Stanford, los estudiantes usualmente dudan mientras intentan quitársela. Sus esfuerzos  no llegan a nada. Se vuelven más aprehensivos a medida que intentan quitarle la botella al profesor.

Bernie luego reflexiona sobre el ejercicio. Les dice que dejen de intentarlo y lo hagan, que le quiten la botella. Una persona entonces avanza y con éxito le quita la botella. ¿Qué cambió? Como Bernie lo explica, la excusa radica en la idea de "intentar". Es como si el día de hoy fuera para intentos y la acción real sucediera en algún momento vago en el futuro. Para lograr la meta, para vencer las barreras en el camino, se debe estar enfocado en lograrlo en ese momento. O como Yoda, otro sabio maestro, se lo pone a Luke Skywalker en la Guerra de las Galaxias: "Hazlo o no lo hagas. No hay intentos".

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Algunas veces, pese a la determinación para hacerlo, el tamaño de una tarea importante, puede detenerte, especialmente al inicio. Comenzar puede ser difícil. El escritor enfrenta una página en blanco, el maestro encara el primer día de escuela, y la gente de negocios el lanzamiento de un nuevo proyecto.

La escritora Anne Lamott captura esta idea con una historia de su libro "Pájaro por Pájaro". Su hermano de 10 años tenía que entregar un reporte sobre pájaros y no había comenzado hasta una noche antes de la fecha de entrega. "Estábamos todos en la casa y él estaba en la mesa de la cocina casi llorando, rodeado por papel, lápices y un libro sin abrir sobre los pájaros, inmovilizado por la tarea que tenía enfrente. Entonces mi padre se sentó junto a él, puso su brazo en su hombro y le dijo ‘pájaro por pájaro, amigo. Sólo empieza pájaro por pájaro'".

Los dos nos apropiamos de la frase "pájaro por pájaro" cuando nos vemos confrontados con una tarea intimidante, algunas veces diciéndolo en voz alta. Esas tres palabras nos recuerdan que no importa qué tan grande sea la tarea, podemos reducir la brecha de hacerlo al cumplir con la tarea un paso a la vez.

En otras palabras, para alcanzar un coyuntura creativa, necesitas empezar, sin importar las pequeñas fallas que puedan ocurrir en el camino. Es poco probable que en el primer intento tengas éxito. Pero está bien. Es difícil ser el mejor al principio, así que debemos comprometernos a mejoras rápidas y continuas. La dinámica de ensayo error puede parecer poco confortable al inicio, pero la acción nos permite aprender a un ritmo más rápido y eso es un prerrequisito para el éxito. De otra manera el deseo de ser el mejor puede interponerse en verdaderamente ser el mejor.

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