ABC para dejar de ahuyentar empleados

Cuatro de cada 10 trabajadores dice que sus jefes son un obstáculo para su crecimiento, profesional; un buen líder debe saber motivar a su equipo y brindarles las herramientas para madurar.
lider  (Foto: Getty)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Para un empleado, el jefe puede representar un apoyo o un obstáculo. El desempeño del líder influye en la decisión de renuncia en 90% de los casos y actualmente cuatro de cada 10 trabajadores reconocen que su jefe les impide estar satisfechos laboralmente, según una encuesta del portal Glassdor.

En México, 45% de las personas con potencial para asumir un cargo de mayor responsabilidad renuncian a su empresa por problemas con el jefe. En menor escala están otras razones, como el salario, las herramientas de trabajo y motivos personales, entre otros, señala una encuesta de la firma Transearch.

La queja más común contra los jefes es el retraso en dar aumentos, promociones y su poca capacidad para ofrecer instrucciones claras, según el sondeo entre 2000 empleados.

El problema de raíz de algunos jefes es que orientan a sus subordinados en lo inmediato, les piden trabajar en lo urgente, pero no visualizan el futuro, ni saben explotar su experiencia, señaló Roberto Vola–Luhrs, especialista en recursos humanos y vicepresidente de la consultora Voyer International.

El esquema común es contratar para resolver un problema. Pero la fórmula para aprovechar el talento, según el consultor, es plantearse: cuánto sabes del pasado de tu empleado, qué otro tipo de destrezas y experiencia tiene que se pueden aplicar al puesto y visualizar opciones de desarrollo.

Lo mejor que puede hacer un jefe para evitar la salida de talento es pensar que delegar no es el fin de su tarea. Además, debe tener en cuenta que la relación laboral se basa en comprobar que la gente es capaz de dar algo, afirmó Vola–Luhrs. El líder enseña y logra que el otro entienda que en la empresa puede generar sus propias posibilidades de éxito.

Otro error que ahuyenta al empleado es estacionarse en la idea de actuar como jefe que maneja una fábrica de gente, orientado a cumplir, en vez de asumir el rol de líder que impulsa y se asegura que otros lo sigan, explica Roberto Mourey, entrenador de líderes de alto rendimiento y fellow de Oxford Leadership.

La importancia de retener

El costo promedio de perder a un empleado es equivalente a su ingreso anual, según el Saratoga Institute, firma de evaluación de talento. Si recontratar es costoso en términos económicos, de entrenamiento y carga laboral, ¿para qué arriesgar?

Roberto Mourey, que cuenta con experiencia en multinacionales como Procter & Gamble, indicó que los jefes que aspiran a convertirse en un buen líder deben trabajar en estos aspectos:

1. Saca lo mejor de tus empleados. Hay que hacer una lectura de lo que el empleado ha realizado en su vida laboral y qué lo motiva a dar resultados. Con base en eso hay que sacar lo mejor de cada uno, aunque implique cambios. Encasillar a una persona en una sola tarea es la fórmula para perder talento potencial.

2. Di no al superjefe. Lo que obstaculiza la capacidad de gestión es el deseo de querer ser lo máximo. “Las empresas no están en posición de tener líderes con el síndrome de héroe que llega a rescatar la organización. Hoy se busca al líder extrovertido, el que resuelve con apoyo de todos. Eso es meta liderazgo”, subrayó Mourey, fellow del centro Oxford Leadership.

3. Enamórate y enamora. Aseguró que un equipo de trabajo, productivo, apasionado, sin ánimo de renunciar, se logra cuando el jefe sabe liderarse por sí mismo y transmite esa forma de pensar y sentir a los empleados. “Se les llama de líderes de una sola pieza”, aquel hombre o mujer que te nace seguir por la certeza de sus objetivos y la claridad con que se mueven a los retos, sin temor a perder ‘poder’, delegar entre otras cosas.

4. Sí a la cultura. Para lograr la entrega de un empleado, además de despertar en él/ella el sentido de transcendencia en la empresa, hay que ofrecer certeza de pertenencia a la organización.

Invariablemente, muchos colaboradores no saben en qué contribuye su trabajo a lograr otros fines. Parte de crear una cultura con la que la persona se identifique es apostar por una comunicación clara, con la cual el jefe explique qué sucede si se alcanzan o no los resultados. Cultura también es saber cómo se desperdicia e invierte tiempo al trabajar, cuáles son los sueños del empleado, cómo pretende cumplirlos. “Si hay una cultura fuerte entre empleado y líder se llega mejor a los resultados”, indicó Mourey.

5. Evita los malos discursos. “La empresa es un hecho fáctico, así que el jefe con ánimos de transmitir amor por la organización está de salida. Al candidato no se le enamora tan fácil, y al tercer día de contratado sabe cómo se mueven las cosas en un grupo”, explicó Roberto Vola–Luhrs. El consultor precisó que un jefe con miras a crecer y alcanzar el liderazgo, es capaz de embonar las competencias de un empleado en la empresa. Si se genera la expectativa de éxito en una persona, hay que cumplir.

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