Imagen de supermujer, tu peor enemiga

Buscar el éxito laboral y la plenitud familiar genera un estrés constante en las mujeres: estudio; las madres profesionistas deben identificar en qué momento acelerar y cuándo detenerse.
mujeres trabajando  (Foto: Thinkstock)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Pretender ser una supermujer: profesionista de altos vuelos y cumplir con todos los deberes familiares, puede ser un camino a la depresión, según siete de cada 10 empleadas que participaron en un estudio de la escuela de medicina de la Universidad de Washington.

Un equilibrio entre el trabajo y la vida personal obliga a sacrificar algunos aspectos laborales, o delegar en alguien más parte de la crianza de los hijos. “Las organizaciones hablan de flexibilidad, pero es una realidad que ellas, tarde o temprano, se verán en la disyuntiva de escoger a qué dar mayor atención”, dijo la psicóloga adscrita a la UNAM, Berenice Vallejo Espinoza.

En México, ocho de cada 10 profesionistas consideran que la maternidad y tener mayores responsabilidades en el entorno familiar son sus principales obstáculos en el campo laboral, según una encuesta de OCCMundial entre más de mil usuarios, 34% mujeres.

Existe una marcada creencia de que si no puedes con ambos roles “no eres exitosa”, afirmó Vallejo Espinoza. La causa no es neurológica. Las mujeres usan los dos hemisferios cerebrales para tareas complejas, lo que significa que pueden llevar bien los dos roles. El asunto es cultural, explicó la terapeuta.

Si no creen que hacen bien los dos papeles se frustran y eso impacta al trabajo. Quienes buscan llevar una carrera estelar y ser "diosas" de la casa son menos felices en su ámbito laboral, dijeron cuatro de cada 10 de las 1,600 participantes en el estudio de la Universidad de Washington.

Más allá de medir cuál es el rendimiento, la mamá profesionista necesita identificar en qué momentos de su carrera puede “acelerar” para buscar mejores posiciones laborales y cuándo “frenar”, por ejemplo en los primeros años de los hijos o en etapa crítica de la adolescencia, precisa Guillermo Sánchez, fundador de la consultora y bolsa de trabajo Red Ring.

En ese plan tiene que entrar un “equipo de respaldo”, es decir, delegar en otros para no dejar de impulsar su carrera. Pero eso no lo harán ni las empresas, ni los maridos, por lo que la mujer necesita trabajar consigo misma, escribir qué quiere en sus dos roles, en cuánto tiempo, cómo lo logrará y después buscar aliados, reconoció Sánchez.  

“Hay que aprender a reconocer cuándo debes dar un paso atrás y en dónde están las oportunidades de desarrollo. Algunas empresas nunca te las darán, aunque la directora sea mujer”, señaló por su parte Irma Flores, directora de Red Ring.

Externar sus necesidades es otro regla que apoyaría a que la mujer no intente ser el máximo en su trabajo, sin morir en el interno, aconsejó Guillermo Sánchez.

“Si necesitas tiempo para un problema familiar, dilo, pero con una garantía de cómo serán tus resultados laborales. Lo frecuente es callar por temor, por creer que en ese momento te descalificarán, pero a lo mejor, sin hablar, de todas formas la empresa lo hará, por carecer de una cultura organizacional que apoya y es flexible”, precisó.

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Aunque es difícil hacer una tarea de sensibilización con los jefes, el superior necesita tener claro que los resultados van más allá de las horas de oficina. “Es lo que conocemos como romper con la misoginia laboral, que muchas veces se da por que la otra persona tiene envidia de que la mamá profesionista labore en casa, eso es la realidad”, agregó Sánchez.

Si existe una adecuada administración de tiempo, se establecen límites de trabajo y de tiempo para temas personales, y se logra establecer una dinámica de trabajo por resultados e indicadores, el resultado de la madre profesionista será adecuado, puntualiza Irma Flores.

Trabajar en estas acciones también ayuda a mantener un buen rendimiento profesional y como madre, indica el Instituto de Investigación para la Madre Trabajadora, con sede en Estados Unidos:

1. Sé más práctica. Casada o separada, no hay por qué asumir el control de todas las situaciones, eso es del pasado. Insistir en llevar ese modelo es condenar la carrera profesional y la vida personal. Hay que apoyarse en terceros para educar a los hijos (familia, marido, instituciones, amigos cercanos). No significa desatender, sino apoyarse. La presión auto impuesta de ser el 100% en todo momento no beneficia una carrera.

2. Prevé emergencias. Las interrupciones ocurren aún con las mujeres más organizadas. Un hijo enfermo, mayor carga laboral en la empresa, vacaciones de los hijos, hay que tener un plan b para actuar en esos momentos. Eso ayuda,  a poner límites en lo laboral, o incluso, a plantear con los superiores esquemas de flexibilidad. La mujer debe tomar la batuta en preguntar cómo se evaluarán resultados, no dejarlo al jefe.

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3. Fomenta las redes. Qué buena que cada vez más organizaciones tengan planes de networking (redes) para que entre colegas mujeres compartan inquietudes y se apoyen, pero si no los tienen, busca desarrollarlas aunque sea iniciando de manera informal.

Si te sientes abrumada por tener que cumplir los altos estándares que te pide tu jefe, porque además los varones ponen la barra más alta a las mujeres, antes de frustrarte hay que escuchar el consejo de otras profesionistas, e incluso mentorear. Las redes de mujeres es un concepto que tiene mucho por explorar en México”, detalló Ivette López, gerente de desarrollo organizacional en PwC México.

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