Políticos mexicanos: ¿cómo se educan?

Los servidores públicos necesitan conocimientos en gestión empresarial y psicología: rector UP; Derecho es la carrera que aún predomina entre legisladores.
congreso  (Foto: Notimex)
Ivonne Vargas
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los políticos en el país cuentan por lo general con formación universitaria, indica el Reporte Legislativo 2012-2015 de la consultora Integralia. Pero eso no implica que educación continua sea prioridad en su agenda: entre la LXI y LXII legislatura el número de senadores con licenciatura disminuyó, pasó de 82 a 61.

La cifra de diputados con doctorado también bajó. Un total de 25 en la LXI legislatura frente a 16 en la LXII, cita el documento de Integralia, y aunque el informe no incluye datos de la actual, la carrera de Derecho continúa siendo la profesión más común entre legisladores federales. 

Diputado, senador, presidente, todos necesitan entrenamiento en gestión para tomar decisiones acertadas, cosa “que hoy no logran con facilidad, pues se ha (privilegiado) enseñar principios políticos y no la alta dirección, necesaria para el político actual”, afirma José Antonio Lozano Díez, rector general de la Universidad Panamericana -IPADE.

A la fecha, alrededor de 3,300 jóvenes, sólo entre el DF, Nuevo León, Jalisco y Puebla, cursan una licenciatura orientada a ciencias políticas, de acuerdo con datos del ciclo 2013- 2014 de la Asociación Nacional de Instituciones y Educación Superior (ANUIES). Si bien esa carrera sienta las bases para desempeñar cargos públicos, una cuestión es saber de administración pública o principios políticos y otra desarrollar “habilidades para dirigir”, esto es management, destrezas que sirven para aprender a gestionar el poder, dice el rector y autor de libros como 'Sociología Jurídica'. 

“El servidor público ha olvido ser servidor social (…) y ante altas concentraciones de poder, lo que ha sucedido es que se despega de la realidad”, asegura Lozano Díez.

Para Freddy Mariñez, profesor de la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública (EGAP) del Tec de Monterrey (campus Monterrey) un componente clave para las agendas políticas, y donde interviene el management, es dominar la gestión. “En esta época de cambios las organizaciones gubernamentales se han visto en la necesidad de replantear (un) estilo administrativo tradicional (…) y su legitimidad política depende de su capacidad para poner en evidencia que saben-hacer”, refiere el investigador de la EGAP, escuela que también oferta cursos y opciones de posgrado para funcionarios públicos.

Definir una problemática, crear diagnósticos, líneas de acción, consensuar opiniones y gestionar diferentes opciones es lo que hace un empresario, en management esto atañe a planeación. El servidor público puede incorporar esa capacidad de ‘planear’ a su agenda en el concepto de política pública, coincidieron los especialistas entrevistados.

“Se vienen años en que los recursos fiscales serán más escasos, el precio del petróleo seguirá (cambiante), diversos ámbitos se encarecerán, eso hará que el político no sólo valore las asociaciones con el sector privado, sino que aprenda de éste, se mueva con casos de estudio y prácticos tal cual lo hacen muchos empresarios. El común denominador entre ambos será la alta dirección”, indicó Gabriel Pérez del Peral, catedrático de la UP y ex colaborador de organismos como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

¿Nueva generación de políticos?

Cómo gestionar el poder y que éste “no te domine” y, por consiguiente, genere una mala toma de decisiones parece ser el reto principal con viejas y nuevas generaciones de servidores públicos. “Hay una gran número de personas llegando a cargos políticos sin entrenamiento, ni profesión, la constitución no lo exige”, admite el recién nombrado rector de UP-IPADE.

Ser político en la actualidad requiere una combinación de manager y servidor social, agrega. Para el académico, en los programas para formar a políticos abunda derecho, sociología, filosofía política y estadística, materias que si bien son necesarias, no ponen foco en otro aspecto crucial para dirigir: la psique, su mente.

Los políticos, por ejemplo, “sobresalen en (evaluaciones de) actitud líder, pero también tienen altas concentraciones de narcisismo y arrogancia”, lo cual influye en el ejercicio del poder, citó la psicóloga de la Universidad del Sur de California, Laura Baker, en el estudio ‘Genetic Variation in Political Participation’. 

“Ser político es un reto psíquico importante, quien llega al poder de una día a otro se confunde y piensa que él o ella son los importantes, no su cargo”, dijo el rector general de la UP, institución que presentó este año la nueva Escuela en Gobierno y Políticas Públicas, donde además de impartirse licenciatura, habrá opciones para estudios de posgrado. Su eje central es ofrecer al futuro servidor público elementos de management gubernamental. Para ello, se “echará mano” de la experiencia adquirida en el IPADE, la escuela de negocios ranquedada en el primer lugar del especial MBA 2015 de la revista Expansión. 

“El país necesita cuadros directivos bien formados en el sector público, sin embargo, eso no suele cubrirse con materias de organización administrativa”, precisa el rector.

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