Diversifica y gana con la crisis

Esta receta es fundamental para no perder, así que lo mejor será que practiques con tus inversiones un portafolio adicional que contenga bonos y materias primas te dará una buena protección.
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Robin Miranda y Verónica Weisser*

Diversificar se mantiene como el principio fundamental de las finanzas personales. En la crisis actual de los mercados, con acciones que se tambalean, un portafolio adicional que contenga bonos y materias primas proveerá una protección.

La diversificación no es nueva, pero la pregunta clave es ¿por qué muy pocos inversionistas la practican?. Perseguir oportunidades es una razón. Cuando los mercados se encuentran al alza, los inversionistas frecuentemente olvidan que un revés va a suceder, y eso puede pasar de la noche a la mañana y ahí es cuando la canasta diversificada produce altos dividendos.

Esencialmente, la historia provee los números, estadísticas de retorno y volatilidad para cada activo, es así como los portafolios bien diversificados se forman. Si bien la historia provee alguna perspectiva a los futuros prospectos para el desempeño del mercado y activos, nunca expone un 100% de claridad.

Tener un portafolio diversificado también significa que en cualquier tiempo, una porción de nuestra riqueza tendrá un subdesarrollo (el hecho de que los activos van a desarrollarse diferente a diversos tiempos es la clave para la diversificación). La tentación de reducir activos que se desarrollan de manera pobre o cambiar a activos que se desarrollan mejor es atractiva, pero el pago real es decididamente pobre. En la mayoría de los casos, los inversionistas tienen en reverso el “compra bajo, vende alto” y terminan en “vendiendo bajo y comprando alto”.

Gran diversificación disponible pero pocos participantes
Si bien hoy en día existe una gran variedad de instrumentos financieros disponibles en el mercado para los inversionistas, muchos de ellos diversifican pobremente. Estudios recientes han confirmado que un cuarto de todos los hogares (que invierten en la Bolsa) se queda con sólo una acción en su portafolio. El número promedio de las acciones en un portafolio es sólo de tres a cinco. Además de la concentración descrita anteriormente, otras razones para concentrar el riesgo incluyen las olas emocionales que pueden ser parte del legado de la familia o la falta de familiaridad con ciertas clases de activos u otros vehículos de inversión.

La diversificación debe ser considerada algo más amplio que sólo acciones. Debe incluir una gama de tipos de activos. Las más importantes son acciones, bonos soberanos, bonos corporativos, efectivo, bienes raíces y materias primas. Inversiones en fondos privados de inversión y fondos privados de cobertura pueden proveer mayor valor y beneficios para diversificar. Además, la globalización ha abierto los mercados, incrementado la oportunidad para diversificación global dentro de otros mercados.

La diversificación debe ser aplicada afuera de los portafolios y otros aspectos de las finanzas personales. Por ejemplo, el ingreso para el retiro no debe venir de una sola fuente, particularmente no deben ser sólo acciones que paguen dividendos, sin importar qué tan bien se haya desarrollado la acción en el pasado. En la crisis actual, un número de retirados que han confiado en un portafolio sin diversificar con una o dos acciones, han perdido no sólo su ingreso, sino prácticamente todas las inversiones subyacentes.

¿Cuánta diversificación es suficiente?
En términos de tipos de activos tiene sentido invertir en todos y cada uno de ellos. Los inversionistas que están dispuestos y son capaces de tomar riesgos generalmente ponen una mayor parte del ingreso en activos con mayor volatilidad. Como ejemplo de una buena diversificación dentro de un tipo de activo, vamos a estimar que alguien necesita invertir por lo menos en 80 acciones a escala global para tener un portafolio bien diversificado.

Desde nuestro punto de vista, la mayoría de los inversionistas que tienen el mejor acercamiento a los mercados de capitales son los que empiezan con fondos bien diversificados que incluyen diversas acciones y después expresan puntos de vista individuales, sumando acciones individuales al portafolio. Los pequeños inversionistas deben también ver el impacto del costo de la transacción, que pesa más cuando las cantidades invertidas son menores.

En el último siglo, la expresión “no pongas todos tus huevos en la misma canasta” ha sido puesta en su sitio por la frase de Andrew Carnegie “pon todos tus huevos en una canasta y después cuida la canasta”. Los inversionistas siempre tienen que balancear la oportunidad y los retornos altos y los aparentes menores beneficios de la diversificación.

*Los autores son analistas de UBS Wealth Management Research.
robin.miranda@ubs.com
veronica.weisser@ubs.com

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