Cómo vivir con lo que ganas

¿Qué es más recomendable: gastar menos de lo que se gana o todo lo que se gana?; conoce algunos consejos para vivir una vida responsable desde el punto de vista financiero.
Walter Updegrave

Los debates acerca de la diferencia entre vivir con lo que ganas y vivir gastando menos de lo que ganas de salario  tocan un asunto importante que muchos estadounidenses enfrentan después de más de una década de préstamos y gastos frenéticos - en concreto, la necesidad de moderar un estilo de vida que ha probado no ser sustentable.

Ya fuera al acumular grandes saldos en sus tarjetas de crédito, adquirir préstamos con tasas de interés tentadoramente bajas o usar una línea de crédito para explotar el capital de su vivienda, muchos de los estadounidenses lograban financiar una forma de vida que no iba de acuerdo con su verdadero poder adquisitivo.

Pero la fiesta terminó. Y muchos estadounidenses deben ahora lidiar con la inevitable resaca. Para bien o para mal, algunos obtendrán la ayuda del gobierno. El miércoles, por ejemplo, el Presidente Obama anunció un plan de 75,000 millones de dólares destinado a ayudar a nueve millones de propietarios de viviendas a evitar la ejecución hipotecaria. Muchos más tendrán que hacer una variedad de dolorosos ajustes para vivir un estilo de vida más modesto, si es que no comenzaron ya, por voluntad propia o no.

Entonces, ¿significa eso que más de nosotros tendremos que vivir "con lo que recibimos de sueldo" o "por abajo de lo que ganamos"?

Podríamos decir con validez que alguien que vive por debajo de sus medios (salario ganado) gasta menos de lo que en realidad puede darse el lujo de gastar dadas sus ganancias. Lo que significa que ahorra dinero. Alguien que vive dentro de sus propios medios, por otra parte, es alguien que gasta todo lo que gana, pero nada más.

Sin embargo, esa distinción es demasiado simplista. Creo que es razonable que alguien pueda considerar el ahorro regular como un gasto anual necesario. Una persona que piensa de esa manera podría cubrir ese gasto como una parte natural de vivir dentro de sus propios medios, no por debajo. En otras palabras, algunas personas que viven dentro de sus propios medios podrían asumir la necesidad de ahorrar de forma automática.

Y hay otros asuntos a considerar, tales como la deuda. Supongamos que cubres todos tus gastos con tus ganancias y también te las arreglas para ahorrar con regularidad, pero un gran pedazo de tu presupuesto es destinado a hacer un pago mínimo de las enormes deudas que has acumulado en tus tarjetas de crédito. ¿Vives por debajo de tus medios? ¿Dentro de tus medios? ¿Por encima de tus medios?

Es un asunto que me considero incapaz de resolver. Términos como dentro de tus medios, por debajo de tus medios y por encima de tus medios pueden significar diferentes cosas para diferentes personas.

Lo que puedo hacer, sin embargo, es añadir otra frase, "llevar una vida responsable desde el punto de vista financiero" -que definiré con poco rigor como arreglar tus asuntos financieros para que puedas tener la mejor oportunidad de crear seguridad financiera para ti y tu familia ahora y en el futuro- y sugerirte dos acciones que deberías practicar para llevar una vida así.

Haz del ahorro regular una prioridad. Hay dos razones principales por las que necesitas ahorrar. Una es para construir una reserva que te ayude a lidiar con los contratiempos financieros normales, tales como un despido o grandes gastos no anticipados que no puedas cubrir con tu salario. Para crear un respaldo semejante, debes apartar algo de dinero en un escondite seguro, como una cuenta de ahorros, un certificado de depósito o un fondo de alta calidad del mercado de dinero. La gente puede no estar de acuerdo en qué tanto es necesario ahorrar, pero tres a seis meses de gastos de subsistencia pueden ser una guía razonable.

También necesitas ahorrar para que puedas mantenerte más adelante. Sabes que en algún momento no podrás o querrás trabajar más. La única manera de asegurarte de que tendrás recursos de los que puedas echar mano en ese momento es gastar menos de lo que ganas hoy para que puedas gastar en el futuro.

En esencia, de eso se trata el programa de Seguridad Social. Los impuestos sobre nómina deducidos de su salario les sirven a los retirados que antes pagaron sus impuestos sobre nómina. Pero a menos que no te importe vivir sólo de la seguridad social - que no es muy cómoda - también debes ahorrar por ti mismo.

Claro que hay otras razones para ahorrar: comprar una casa, educarte a ti o a los miembros de tu familia, comenzar un negocio, por nombrar algunas. Y debemos reconocer que, algunas personas, podrían no ganar lo suficiente para cubrir incluso sus gastos básicos. Pero si dejamos a un lado esta desesperada situación, puedo asegurarte que si no ahorras con regularidad al menos por una de las dos razones que mencioné, entonces no eres responsable desde el punto de vista financiero.

Controla tu deuda. Me gusta dividir la deuda en dos categorías: deuda buena y deuda mala. La deuda buena es el dinero que pides prestado para algo que en verdad necesitas o que puede mejorar tu seguridad financiera o la de tu familia. Por ejemplo, pedir un préstamo para comprar una casa, un carro, financiar una educación universitaria o un negocio.

Por su parte, la deuda mala es la deuda que adquieres para pagar cosas de las que podrías prescindir. Acceder al capital de tu vivienda para financiar unas fastuosas vacaciones sería un ejemplo de deuda mala.

Por supuesto, la línea entre la deuda buena y la deuda mala podría ser borrosa. Por ejemplo, el dinero que pides prestado para comprar un auto que te permita ir al trabajo constituye desde luego una deuda buena. Pero pedir 70,000 dólares para un "Estatusmóvil" cuando ganas 50,000 dólares colocaría esa deuda en la categoría de mala. El mismo principio aplica para comprar una casa más cara de la que puedes pagar, incluso si algún estúpido o inescrupuloso prestamista está dispuesto a darte el crédito.

Esto no significa que cada vez que pides dinero prestado para algo que no sea una necesidad absoluta eres imprudente desde el punto de vista financiero. De hecho, un derroche ocasional está bien, puede hacer la vida más agradable. Aunque no apoyo el uso de las tarjetas de crédito como una manera de vivir a lo grande, para la mayoría de nosotros, el vivir nuestras vidas en base de contado, es poco realista desde un punto de vista práctico.

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La clave cuando se trata de la deuda es evitar los abusos, tales como pedir prestado en exceso para cosas que no necesitas o puedes pagar, y lo más importante, asegurarte de que eres capaz de manejar cómodamente los pagos sobre cualquier cantidad que hayas pedido. La gente puede no estar de acuerdo acerca de qué porción de tu presupuesto debe ponerse al servicio de las deudas. Yo creo que las banderas de alerta deberían levantarse una vez que comiences a destinar alrededor del 40% de tus ingresos al pago de deudas, si no es que antes.

Desde luego, hay muchas cosas más que puedes hacer para mejorar tus prospectos financieros - trabajar duro, administrar tu carrera, invertir con prudencia, monitorear tus finanzas periódicamente. Pero si ahorras con regularidad y evitas excederte con las deudas, vivirás de un modo responsable desde el punto de vista financiero. Sobre si esto constituye vivir dentro de tus propios medios o por debajo de éstos, la pregunta permanece abierta.

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