Defiende tu bolsillo del impacto del ISR

La deducción al salario puede compensarse con alza al fondo de ahorro o aportación para el retiro; otra estrategia es presentar tu declaración anual para obtener deducciones de tus gastos anuales.
ahorro  (Foto: Jupiter Images)
Tania M. Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

El aumento de 2 puntos porcentuales al Impuesto Sobre la Renta (ISR) propuesto por el Ejecutivo que sitúa al gravamen en 30%, hará que los empleados tengan un salario menor, pero podría aumentar su paquete de beneficios, coincidieron especialistas. La propuesta del Ejecutivo, contemplada en la Ley de Ingresos 2010, ya fue aprobada por la Cámara de Diputados y podría volverse una realidad si se ratifica en el Senado, que tiene hasta el 31 de octubre para tomar una decisión.

Este gravamen se aplica a los ingresos en efectivo, por lo que la estrategia de las empresas será dar aumentos en el esquema de beneficios y compensaciones, en lugar de un alza directa al salario, dijo el líder de la Zona Norte de Mercer, Hugo Valverde.

El aumento de 2% al ISR significa una deducción adicional de entre 7 y 8% al salario percibido por el trabajador, dependiendo del monto restado.

"Algunas empresas decidirán no dar aumentos líquidos, pero intentarán aumentar los beneficios o las prestaciones de los empleados, como un mayor aporte a la pensión o fondo de ahorro de los empleados", señala la directora de Beneficios de Hewitt México, Patricia Barra.

Los vales de despensa, gasolina, comida y otras prestaciones no monetarias serán también opciones para que las empresas traten de mantener el nivel de beneficio de los empleados, y la estrategia común será subirlas a los topes legales exentos de impuestos.

Los límites establecidos por la ley contemplan el 13% en el caso del fondo de ahorro y un salario mínimo mensual en los vales de despensa.

Otra área de oportunidad que puede ser explotada por los empleados son los esquemas de compensaciones variables o beneficios flexibles, que incluyen prestaciones a la medida de las necesidades de cada empleado.

No obstante, implementar un esquema de este tipo es una tarea que requiere tiempo y planeación, por lo que los expertos descartan que las empresas los incluyan en el 2010.

"Los beneficios flexibles son una excelente oportunidad que no veremos inmediatamente el próximo año, pero que seguramente tomará fuerza para 2011 debido las ventajas fiscales y productivas que representa", asegura Valverde.

Los grandes perdedores de la nueva tasa del ISR son los sueldos base directos, las compensaciones líquidas y todos los pagos en efectivo, porque sobre estas bases gravables es que se determina el impuesto.

De aprobarse estos cambios, que entrarían en vigor el 1 de enero de 2010, los especialistas aseguran que no habrá diferencias en los esquemas de remuneración de los empleados de nuevo ingreso, ya que la ley obliga a los empleadores a otorgar prestaciones de carácter general.

La otra cara de la moneda

La nueva tasa del ISR haría que los empleados obtuviesen mayores beneficios a largo plazo, sin embargo la crisis económica podría ocasionar que éstos prefirieran los aumentos líquidos, aún con la deducción adicional del 2%.

"Muchas prestaciones ya tienen un tope de exención, quienes las dan no pueden aumentarlas porque ya lo cumplieron (...), así que algunos trabajadores preferirán un alza al salario líquido si de todas formas van a pagar impuestos", dice el socio de la práctica de Seguridad Social y Remuneraciones de KPMG México, Rubén Dávalos.

Además la recesión económica hará que las empresas sean muy cautas en los esquemas de compensación, por lo que el empleado deberá asumir la mayoría del impacto fiscal, dice el socio de KPMG.

Los niveles de gerencia media y alta serán los más afectados por el alza a este impuesto, que tiene mayores repercusiones en salarios mayores a 30,000 pesos, asegura.

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Planea

Los expertos recomiendan algunos prácticas para aminorar el impacto de la carga fiscal:

  • Como empleado es necesario ser consciente de los impuestos que se pagan y el dinero neto que percibimos. Igual que las empresas tienen una planeación fiscal, el trabajador debe hacerlo para determinar el gasto en necesidades básicas, las prioridades y cuánto del salario se puede llevar al plan de retiro o a ahorro de largo plazo para obtener beneficios fiscales.
  • Aunque esta ley afecta directamente al ingreso y poder adquisitivo, es una oportunidad de planear gastos para aprovechar el dinero ganado y tener gastos más eficientes, lo que también se traduce en beneficios de corto y largo plazo.
  • Es fundamental enterarse bien de los beneficios ofrecidos por tu empresa, ya que muchos empleados desconocen las prestaciones otorgadas y sus derechos, lo que conlleva a la duplicación de gastos.
  • Si te es posible, analiza transferir el aumento de 5% a tu salario base, a un mismo porcentaje en otro beneficio del que puedas sacar mayor provecho, como el fondo de ahorro, aumentar la suma de tu seguro médico o aportaciones para el retiro.
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