Tu seguro de vida, ¿te paga sin morir?

Una de las excusas para no contratar una cobertura de vida es la pregunta ¿y si no me muero?; los seguros de largo plazo pueden tener un valor de rescate que se reembolsa si se cancela la prima.
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Viridiana Mendoza Escamilla
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

En México sólo siete de cada 100 personas tiene un seguro de vida. Este fenómeno obedece a que esta cobertura está rodeada de mitos. De acuerdo con Julio Méndez, director de ventas, distribución y negocios de Skandia, la gente tiene en la cabeza dos postulados que cierran la posibilidad de contratar un seguro:

1) ¿Para que lo contrato, si no me voy a morir pronto?, y

2) ¿Y si lo pago y no me muero?

Las premisas podrían sonar lógicas cuando aún eres joven, pero existe una variable que ayuda a que la inversión que realizas en el seguro no se pierda del todo si decides cancelar la cobertura. A este factor se le conoce como valor de rescate.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), este concepto se refiere al monto que le otorgará la aseguradora al que contrató el producto o a su beneficiario, en el caso de que la póliza sea cancelada.

Así, dependiendo de la compañía en donde contrates tu cobertura, luego de algunos años una parte la prima que pagas se destina a un fondo; esos recursos generalmente se invierten y, cuando decides cancelar la póliza, se reembolsa lo que se acumuló.

Se aplica de manera general a los seguros de vida que se mantienen en el largo plazo y, aunque no existe impedimento técnico para que el concepto se extienda a otros tipos de seguros de largo plazo, como los de accidentes y enfermedades, tampoco existe una regulación que establezca que se debe destinar una fracción obligatoria de la prima, explica Marco Carrera, director de estudios de mercado de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

¿Cuánto puedo recibir de reembolso?

La respuesta depende de las condiciones de tu cobertura y la compañía. Cuando eres joven, la posibilidad de que fallezcas es menor y los costos de las coberturas también son bajos; a medida que pasa el tiempo, y si conservas tu producto, es probable que la cuota aumente y la parte de la prima se destine al valor de rescate, que probablemente se habrá incrementado también.

Julio Méndez explica que para el caso de Skandia, los productos de vida empiezan a dirigir una parte al valor de rescate a partir del tercer año de contratación, y el porcentaje de la prima puede ir del 3 al 5%. Sin embargo no es el estándar en todas las compañías pues en algunas esta acción empieza hasta el quinto año.

No debes perder de vista que este reembolso no es una forma de ahorro como tal, ya que es una figura actuarial que se deriva de que las compañías deben generar reservas matemáticas por el servicio que prestan.

Ahora bien, si lo que quieres es un seguro con componente de ahorro e inversión, las opciones son mucho más atractivas.

"Cuando eres joven, lo más recomendable es tener productos que destinen un monto mayor al ahorro y una cobertura de muy bajo costo con una suma asegurada baja, ya que las posibilidades de muerte son reducidas", añade Roberto González, director ejecutivo de Negocio Institucional Privado de Metlife.

"Así, tu componente de ahorro puede generar mayores rendimientos y, a medida que pase el tiempo, la suma asegurada en caso de muerte se incrementa: es la mejor manera de combinar la previsión con el ahorro", detalla.

Si necesitas orientación para decidir sobre el seguro que más te conviene puedes realizar el test  ¿Cuál protección necesitas? diseñado por la Condusef.

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