¿Quieres un auto? Llévate una ganga

Comprar un auto usado te puede dar grandes ahorros, pero debes elegir el mejor.

Un ahorro en tu bolsillo

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auto usado  (Foto: Thinkstock)

¿Tú puedes conseguir un auto hasta con más de 23% de descuento? Claro, se trata de uno usado, pero que podría estar en excelentes condiciones y ofrecerte grandes ahorros. La única condición es ser muy cuidadoso para encontrar el vehículo que de verdad te convenga.

En principio, con los automóviles usados te ahorras algunos pagos extra como el impuesto sobre autos nuevos (ISAN), que va desde 2 hasta 17%, según el valor del vehículo. Además, puedes adquirir algo más equipado que si te concentras en un vehículo nuevo.

Otra ventaja es que cuando vendas tu auto que compraste como usado, perderás menos dinero que si lo hubieras comprado como nuevo.

En el Distrito Federal, además, puedes aprovechar el programa Hoy no Circula para comprar más barato. En la Ciudad de México, los autos dejan de circular un día a la semana cuando cumplen ocho años, así que se devalúan considerablemente cuando llegan a esta edad.

El mismo auto que puedes estar pensando comprar fuera de la capital, lo puedes adquirir en el DF a un precio considerablemente menor.

No obstante, adquirir un vehículo de segunda mano tiene un inconveniente: encontrar problemas mecánicos. Si el auto usado tiene problemas de este tipo, esos pesos que te ahorraste los tendrás que poner en reparaciones. O podría salirte más caro por el gasto en gasolina, si optaste por uno con más cilindraje.

Busca y elige bien

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autos  (Foto: Photos to go)

Internet es ahora la forma más común de comprar un auto usado, aunque debes ser muy cuidadoso al navegar. Las principales páginas de clasificados en México son: www.autoplaza.com.mx, www.autocosmos.com.mx, www.demotores.com.mx, www.segundamano.com.mx, www.solocoches.com.mx, www.mercadolibre.com.mx.

Las agencias utilizan estos medios para promocionar sus autos usados, así que es bastante común que encuentres usados en las agencias de autos nuevos y de hecho, éstas son las que mejor garantía te pueden ofrecer, por lo menos en cuanto a la legalidad del auto y a la seriedad del vendedor.

Si encontraste un auto que te gusta y a buen precio, tienes que verlo e inspeccionarlo, de lo contrario corres el riesgo de caer en un fraude.

Para conocer el valor de un vehículo usado hay herramientas que puedes encontrar en Autoplaza y Autocosmos. Los únicos datos que necesitas son la marca, el modelo, el año, el kilometraje y la versión. Puedes saber si te están vendiendo caro o demasiado barato (síntoma probable de algún problema mecánico serio o de un fraude).

Habla con el vendedor sobre los papeles, el estado físico y mecánico del vehículo. Después, queda con él para llevar el coche con un mecánico que lo revise.

Una vez que hayas elegido el auto y si estuviste negociando con la agencia de una marca, puedes negociar un crédito ahí mismo o, incluso, que te tomen tu auto a cuenta para disminuir la cantidad que tendrás que desembolsar.

Si estás negociando con un particular y no cuentas con todo el dinero, puedes tramitar un crédito con un banco e irlo pagando mes con mes.

Cuando todo esté en orden, quédate de ver con el vendedor en un lugar público o mejor aún, en un banco para hacer la transacción. No olvides hacer la carta de cesión de derechos y el endose de la factura original.

Fíjate bien al comprar un auto usado

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contrato  (Foto: Cortesía SXC)

Revisa la carrocería. Si está repintada, seguramente tendrá partes que no coinciden con el resto o tiene partes como de ‘piel de naranja'. Si es así, pregunta qué tan fuerte estuvo el golpe e inspecciona por debajo que el trabajo de reparación haya sido bueno y no con pintura superficial.

Manéjalo. Busca ruidos, siente la dirección, los frenos, el acelerador. Si es manual, que los cambios entren sin problemas, si es automático, que la caja no patee con cada cambio y que al estar detenido, no haga ruidos extraños. Fíjate en el pomo de la palanca, la vestidura y el volante. Si están muy desgastados, significa que ha tenido más uso y si el vendedor lo anuncia con poco kilometraje, puedes sospechar que hay algo raro.

Gira el volante. Completamente para un lado y avanza; haz después lo mismo hacia el otro lado. No debe presentar rechinidos, golpeteos o roce de las llantas.

Mira la cajuela. No olvides asomarte en la cajuela para revisar la llanta de refacción, el gato y el maneral.

Color de gases del escape. No deben ser blancos ni negros, a menos que sea motor a diesel, que sí puede presentar un poco de humo negro.

Llantas gastadas. Los neumáticos son un claro indicador del uso. Si marca poco kilometraje pero están muy desgastados, significa que no ha tenido muy buena vida, así que no es buena opción pero si, al contrario, tiene mucho kilometraje y las llantas están nuevas, pregunta si se las han cambiado y hace cuánto tiempo.

Interiores. Inspecciona los tapetes interiores y la alfombra. Busca humedad en las esquinas debajo del tablero o al lado del quemacocos. Con esto sabrás si tiene una gotera, alguna mala reparación o si estuvo en una inundación.

Las luces. Los faros y calaveras no deben tener humedad dentro, y si la tienen, es porque están rotas o porque el auto estuvo en una inundación. De ser así, más adelante podría tener problemas mecánicos o eléctricos.

Hojas o lodo. Levanta el cofre y la cajuela y busca sedimentaciones en las esquinas de los desagües, si están tapados con hojas o lodo, podemos concluir que el auto estuvo al aire libre o bajo un árbol y no se le cuidó bien.