¿Cómo medir el riesgo de mi inversión?

Invertir en la Bolsa de Valores no es un juego de azar, incluso puede ser benéfico para la economía; conoce los conceptos claves para asimilar el ‘peligro’ de tus recursos al depositarlos en un fondo.
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Viridiana Mendoza Escamilla
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

En Estados Unidos, más del 50% de las familias invierten sus ahorros en la Bolsa. La quiebra de los bancos durante la crisis financiera de la década de los 30 permitió que el mercado de valores fuera una opción socorrida por los ahorradores. 

Hasta hace unos años, invertir en Bolsa en México era una actividad exclusiva para quienes tuvieran cantidades millonarias disponibles para que un agente en una Casa de Bolsa pudiera invertirlos en directo en acciones de las compañías listadas.

Sin embargo, ahora, las sociedades de inversión permiten que varios inversionistas se reúnan para poner sus recursos de participaciones en varios Fondos, que a su vez administran activos de diferentes corporativos.

La ecuación suena difícil, pero sólo es una relación en varios niveles: un corporativo o gobierno que emite acciones o bonos que ofertan un rendimiento, un fondo que compra estos activos y una sociedad de inversión que permite que pequeños ahorradores se conviertan en inversionistas al poner sus recursos en diferentes fondos.

Uno de los principales ‘frenos' para tomar la decisión de convertirse en inversionistas es la palabra ‘riesgo', pues ante la volatilidad de los mercados muchas personas entienden este factor como un grave peligro para sus recursos.

El primer paso es entender que invertir en la Bolsa no es un juego de azar ni una apuesta, es una de las vías más rentables en el largo plazo para hacer crecer tus recursos.

El riesgo debe entenderse como la posibilidad de que la inversión no se desempeñe según las expectativas y no que los recursos estén expuestos a pérdidas de manera deliberada, explica Juan Carlos Pelayo García, director general de Allianz-Fóndika.

Según el ejecutivo, las empresas que cotizan en la Bolsa representan una opción atractiva para invertir, pues son las más robustas, reguladas y supervisadas del país, generalmente se trata de los corporativos con mejor desempeño, además, las inversiones en Bolsa son una forma eficaz de hacer crecer las actividades productivas ya que por un lado ofrecen rendimientos atractivos al inversionista y para las compañías representa un fondeo en condiciones más atractivas que otro tipo de financiamientos.

Cuestión de diversificar

Si pones tus ahorros en el negocio de tu pareja, y éste quiebra, tus pérdidas o ganancias estarán sujetas a un solo actor, pero si inviertes en varias compañías, la probabilidad de que tengas una ganancia es mayor, algo similar sucede en la Bolsa.

Para reducir los riesgos, lo más adecuado es una diversificación de los activos, es decir, no colocar los huevos en una sola canasta, en este sentido, Juan Carlos Pelayo explica que las distribuidoras de fondos de inversión se han convertido en una vía de fácil acceso a la inversión de mercados.

"Hace un par de décadas sólo existían las Casas de Bolsa que exigían montos millonarios a los inversionistas y donde un asesor invertía los recursos en directo, es decir, comprar acciones de corporativos. Las sociedades de inversión permiten a los inversionistas colocar sus recursos en diferentes activos que son administrados por expertos, así el riesgo se reduce pues invertir en un solo fondo ya implica una diversificación en tu inversión", señala.

Los riesgos ‘técnicos'

Si optas por una sociedad de inversión o un instrumento que implique involucrarte con valores que coticen en los mercados financieros, existe una clasificación de riesgo que debes conocer.

De acuerdo con Principal Fondos de Inversión, existen dos tipos de riesgo, los discrecionales y los no discrecionales, los primeros se pueden clasificar en tres tipos:

1. De mercado: Son las variaciones en precios y tasas que dependen de la situación reinante en las bolsas de valores.

2. Riesgo de crédito o de emisor: Es la posibilidad de pérdida que se pueda originar por el incumplimiento en el pago de intereses o la reducción de la calidad crediticia de una emisora. Por ejemplo, si compras acciones de una empresa y ésta quiebra o tiene un problema muy fuerte.

3. De liquidez: Son las pérdidas potenciales que pueden generarse por la venta de instrumentos a tasas de descuento inusuales. Por ejemplo, si en una sociedad de inversión un inversionista hará un retiro y no hay recursos suficientes, los administradores deberán vender algún activo (una acción por ejemplo) y hay un riesgo de que esté por debajo de su valor al momento de la venta.

Mientras que riesgos no discrecionales son:

1. Riesgo Legal: La posibilidad de pérdidas por incumplimientos legales en las administradoras.

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2. Riesgo Tecnológico: Es pérdida potencial por daños, interrupción, alteración  o fallas derivadas del uso o dependencia en  el hardware, software, sistemas, aplicaciones, redes y cualquier otro canal de distribución de información.

Una vez que tengas claro tus objetivos de inversión, el siguiente paso es definir el tiempo que deseas que dure la inversión y tu perfil de tolerancia al riesgo, considera que la inversión en mercados es una opción que generalmente arroja mayores rendimientos cuando se plantea a largo plazo.

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