3 consejos para cuidar tu retiro en un mercado turbulento

Cuando el mercado de valores está convulsionado, salirse a paso veloz no siempre es la mejor opción; es muy importante considerar fríamente otras opciones como la inversión en bonos.
retiro volatilidad jubilación  (Foto: Reuters)
Walter Updegrave
NUEVA YORK (CNNMoney) -

Por la forma en que el mercado se ha comportado últimamente es común que la los inversionistas quieran abandonar las acciones. Pero reaccionar emocionalmente a las bruscas fluctuaciones de las cotizaciones bursátiles podría ser peor para ellos, y posiblemente incluso provoque que consuma sus ahorros más rápido.

En vez de salirte prueba estos tres movimientos:

1. Mide el impacto real que una caída bursátil

Nadie sabe hacia dónde irán los precios de las acciones. Pero si acaso estamos en las etapas iniciales de un mercado bajista, te conviene saber cuánto se vería afectada tu cartera si llega a darse un derrumbe bursátil en toda regla.

Eso es imposible de predecir, pero puedes obtener una estimación decente si revisas cómo habría reaccionado tu cartera actual ante las caídas pasadas. Comienza sumando el valor de todas tus inversiones de jubilación y calcula qué porcentaje de esas tenencias está en acciones y qué porcentaje en bonos.

Una vez que sepas cómo está repartida tu cartera en bonos y acciones, puedes calcular tu exposición potencial con bastante facilidad. La pérdida real que puedas sufrir será más o menos grave dependiendo de muchos factores, desde el desempeño del mercado a la frecuencia con que reequilibras tu cartera. Pero realizar este ejercicio al menos te permitirá estimar la pérdida que puedes sufrir -y compararla con tu tolerancia al riesgo- para no actuar con base en conjeturas.

2. Revisa cómo se verá afectada la longevidad de tu cartera si cambias tu distribución o combinación de activos.

Si después de realizar el análisis anterior descubres que tu cartera podría perder más de lo que puedes consentir, tu primera reacción tal vez sea vender acciones y pasar más de tu dinero a bonos y efectivo. Recuerda, sin embargo, que tu objetivo no debe ser sólo evitar o mitigar pérdidas temporales debido a los reveses del mercado.

También debes asegurarte de que tus ahorros puedan generar un nivel aceptable de ingresos anuales que te mantengan a lo largo de la jubilación.

Tener una combinación más conservadora de acciones y bonos puede reducir el potencial de tus ganancias a largo plazo. Colocar más ahorros en bonos o dinero en efectivo podría significar que termines con menos dinero para gastar en tu jubilación, o que agotes tus ahorros más rápidamente.

Así que antes de empezar a vender acciones o hacer cualquier gran cambio en tu cartera, acude con un asesor y haz ejercicios con varios escenarios para ver cómo diferentes combinaciones de acciones y bonos afectarán la probabilidad de que tus ahorros duren el resto de tu vida. Si cambiar a una cartera más conservadora todavía te deja con un 80% de probabilidades (o más) de obtener los ingresos que necesitas durante tus años de jubilado, bien.

Pero si reducir la exposición a acciones aumenta significativamente las probabilidades de que se agoten tus ahorros (o implica que retires menos para que te duren) entonces tendrás que llegar a algún tipo de equilibrio entre tu deseo de protección a corto plazo de los reveses del mercado y tu necesidad de ingresos de por vida.

3. Destina una parte a una renta vitalicia.

En lugar de huir totalmente de las acciones o inclinar tu distribución de activos más hacia bonos y efectivo, también puedes considerar poner una parte de tus ahorros, no todos, en una renta vitalicia o anualidad inmediata que te proporcionará un pago garantizado de por vida.

Saber que puedes contar con que ese pago mensual sin importar cómo se esté comportando el mercado puede ayudarte a mantener una combinación de bonos y acciones que de otra manera te pondría nervioso. Si crees que una anualidad inmediata podría ser adecuada para ti, ten presentes los siguientes consejos antes de adquirir una.

Hay una segunda opción de anualidad llamada diferida o de longevidad, un tipo de anualidad que por una inversión inicial mucho menor que la anualidad inmediata brinda jugosos pagos mensuales en el futuro. La idea es que una vez jubilado te mantengas con algunos ahorros los primeros años para asegurarte de tener un ingreso garantizado cuando seas aún mayor.

Conclusión: Cuando el mercado de valores está convulsionado, salirse a paso veloz puede parecer la solución más segura. Pero aunque la emoción dicte que abandones de tajo las acciones, también puede haber inconvenientes, por lo que es muy importante considerar fríamente otras opciones antes de actuar.

 

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