Cuida tu dinero, no lo malgastes como boxeador

Con buena asesoría, los boxeadores podrían vivir de sus intereses bancarios; sin embargo, el despilfarro los manda a la lona.
Boxeadores  (Foto: Ilustración Axel Rangel)
Carlos Carvallo y Miguel Ángel García Lagunes
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

A Víctor Manuel Rabanales, excampeón mundial del Consejo Mundial de Boxeo, le ofrecieron en venta el volcán Popocatépetl y lo compró en 30,000 dólares. Aunque ganó más de un millón de dólares en su carrera, hoy vive en la pobreza en su humilde casa en Ciudad Neza, lejos de las fumarolas de ‘su’ volcán y de las épocas de dinero y de gloria.

“Es una anécdota que puede provocar hilaridad”, afirma Eduardo Camarena, periodista deportivo. “Pero para mí es devastador el que te suceda eso por la ignorancia y por el abuso de la otra parte”.

Sin embargo, invertir mal el dinero que llega repentinamente no es una característica solamente de algunos boxeadores mexicanos. La start-up Pets.com surgió en agosto de 1998 y dos años después quebró a pesar de haber levantado 82.5 millones de dólares (mdd) en su oferta pública inicial (opi) en la Bolsa de Valores. La compañía del famoso calcetín en forma de perro, que incluso se anunció durante el Super Bowl, tuvo que despedir a 320 empleados por falta de recursos tras despilfarrar el dinero en campañas publicitarias.

“Es una naturaleza del ser humano. Igual pasa con la gente que se gana la lotería. Un año después o dos, están quebrados otra vez. No tienen la capacidad de ajustar el nivel de ingreso con el de gasto”, señala Daniel Marcos, ceo de Growth Institute, una plataforma de educación en línea para altos ejecutivos.

Mike Tyson llegó a tener una fortuna de más de 300 mdd. Pero los problemas fuera del ring lo golpearon donde más duele: en su cuenta bancaria. Como resultado, se declaró en quiebra en 2003.

Hoy, la fortuna actual del polémico exboxeador es de 1 mdd, de acuerdo con el portal Celebrity Net Worth. Parte de sus 300 millones los gastó en comprar tres tigres de Bengala blancos de 70,000 dólares cada uno, más un gasto anual de alrededor de 170,000 dólares para alimentarlos y 125,000 más en el salario de un domador. De sus excentricidades, ahora sólo queda el tatuaje maorí que delinea su cara.

Evander Holyfield vivió algo similar. En lo más alto de su carrera, acumuló hasta 230 mdd. Hoy, por malos manejos, su fortuna suma apenas 500,000 dólares. Tras perder un juicio hipotecario, tuvo que rematar su mansión de 12 cuartos y 21 baños, en la que pagaba 17,000 dólares al mes por el recibo de luz.

De nuevo en México, Rubén ‘El Púas’ Olivares, cuatro veces campeón del mundo y considerado por expertos como el mejor peso gallo de todos los tiempos, perdió en fiestas que duraban hasta una semana los 2 mdd que ganó en sus peleas.

El valor de la asesoría

Roberto Torres, coach empresarial independiente, explica que, a través de la experiencia vivida por los boxeadores, los empresarios podrían obtener aprendizajes si hicieran una analogía entre su posición como directivos con la vida de los pugilistas. Además, les funcionaría hacer el ejercicio de pensar qué tipo de especialistas le hubieran recomendado a los boxeadores para manejar mejor su carrera en lo profesional, familiar, espiritual y económico.

Por otra parte, a los deportistas del ring los acompañaría en la reflexión sobre qué cosas harían diferente o igual si tuvieran la oportunidad de boxear nuevamente y qué consejo le darían a sus hijos si decidieran dedicarse al deporte de los puños.

Parte de la mala administración de las finanzas se debe al repentino enriquecimiento de los peleadores, que sumado a un origen humilde, casi siempre deviene en una receta para el fracaso económico. Los boxeadores convierten sus vidas en una montaña rusa en la que, antes de que se den cuenta, ya fueron millonarios y retornaron a sus vidas prácticamente sin un peso.

Daniel Marcos explica que no todas las empresas y las personas están listas para recibir, de golpe, una cantidad fuerte de recursos. “Cuando llega una cantidad importante de dinero subes tu nivel de gasto agresivamente para hacer matching con el de ingreso. Muy poca gente o empresas tienen la capacidad de poder aguantar eso”, señala el especialista. La recomendación es dejar un ahorro en el banco que sirva de reserva hasta tener claro un plan de negocios estructurado.

En las primeras peleas, los boxeadores pueden ganar 8,000 pesos en México o 300 dólares en Estados Unidos, pero, con el paso del tiempo, y de los golpes, llegan a recibir cheques por alrededor de 20 mdd en una noche. Juan Manuel Márquez, Manny Pacquiao o Floyd Mayweather son algunos ejemplos.

¿Qué hubiera pasado si los pugilistas pusieran a trabajar en un fondo de inversión a cinco años la bolsa de una pelea de 20 millones de dólares? Asset Management bbva Bancomer, la unidad del Grupo BBVA que engloba las gestoras de fondos de inversión y pensiones, realizó una simulación con los rendimientos obtenidos en los últimos cinco años de 20 mdd, que convertidos a pesos con el tipo de cambio de octubre de 2010, equivalen aproximadamente a 160 millones de pesos (mdp) después de impuestos.

En la opción de un portafolio conservador y haciendo un retiro mensual de 1 mdp, el capital prácticamente se mantendría intacto en 160 mdp. De optar por uno agresivo, con el mismo retiro mensual, el capital aumentaría a alrededor de 197 mdp.

Es decir, si los boxeadores se hicieran asesorar por un experto, podrían vivir solamente de los intereses generados de los recursos de una única pelea.

Además, los pugilistas reciben un importante ingreso gracias a la comercialización de las peleas transmitidas en televisión ‘pago por evento’, que convierten cada enfrentamiento en un espectáculo de escala mundial, lo que refuerza la noción de que los boxeadores se convierten en productos de sí mismos.

El camino hacia la gloria

“El boxeador se forma en las calles, su espíritu triunfador, su hambre por ser alguien en la vida, su deseo de salir adelante y sacar a su familia, principalmente a su madre, del lugar donde creció, es ahí donde ese carácter guerrero nace y pasa pruebas difíciles”, comenta Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

En los últimos años, la profesión del boxeo se ha sofisticado y es más común que los deportistas cuiden su físico y sus finanzas personales, en una especie de revancha que la propia profesión ejecuta ante sus más destacados exponentes.

“Los peleadores tienen mayor acceso a la tecnología, como las redes sociales, y de esa forma se educan más. Tienen acceso a ver la historia y cómo se puede llegar a perder todo”, apunta sobre el tema Sulaimán.

Para ayudar a que no terminen su carrera en la pobreza y se tengan que buscar la vida en cualquier actividad, el CMB ha intentado algunas acciones en materia financiera, aunque siguiendo de nuevo la filiación humilde de los boxeadores, no es tan sencillo que accedan al mundo del cuidado de su dinero.

“El problema es cuando llega la fama. (El boxeador) olvida todos los consejos positivos, olvida a esas personas e instituciones que le apoyaron para llegar a dicho lugar privilegiado y lo único que se convierte en interés es el dinero. Años más tarde regresan con la misma humildad con la que empezaron, pero, lamentablemente, en la mayoría de los casos, totalmente quebrados”, señala el presidente del cmb.

Sin embargo, no hay una regla. Existen boxeadores que, con inteligencia y previsión, han prolongado su éxito.

Humberto ‘La Chiquita’ González, excampeón mundial en la categoría Minimosca, es un ejemplo. Durante su carrera, peleó 43 veces y, por primera vez en la historia del boxeo en pesos inferiores, obtuvo el pago de 1 mdd por la revancha contra Michael Carbajal en 1994.

Nocaut financiero

Actualmente, ‘La Chiquita’ es dueño de cinco carnicerías, dos salones de fiestas, una casa en Neza y otra en el sur de la Ciudad de México. Asimismo, posee una cuenta bancaria en el extranjero y próximamente inaugurará un casino de 2,500 m2 en el que incluirá 120 máquinas.

“He sido carnicero desde que tengo siete años. Estudiaba, entrenaba y trabajaba en la carnicería, no había tiempo de ir a la fiesta”, menciona el boxeador sobre su infancia y su juventud.

Las cinco carnicerías que posee son, de hecho, herencia de su padre, a quien ayudaba desde que era niño y quien le inculcó el gusto por el box, explica.

Hoy, da empleo a 15 personas y supervisa todos los días la calidad del producto que se vende. Sin embargo, fue su representante, Rafael Mendoza, quien le asesoró para impulsar el negocio de los salones de fiestas.

“Tengo dos salones que se llaman Marbet, en Ciudad Neza, y que iban a ser gimnasios. Damos el servicio de todo: música, comida, valet parking y tenemos fiestas de 200 a 300 personas cada ocho días”, explica el boxeador sobre el negocio.

Acerca de la bancarrota de los excompañeros, recuerda que muchos peleadores se confían y gastan todo lo ganado en una pelea. Generalmente, tienen la idea de que podrán volver a capitalizarse en el siguiente combate.

“Despilfarran el dinero porque no están preparados. Así como ganan, gastan. No miden las consecuencias. Siempre se tiene que pensar qué vas a hacer”.

Humberto ‘La Chiquita’ González mantiene la humildad en su retiro deportivo. Y a la pregunta sobre si tiene resuelta la vida económicamente, responde: “Sí, porque, como dijo ‘El Púas’ Olivares, mientras salga para los frijoles ya es ganancia”.

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