¿Depresión laboral? Aprende a combatirla

El 4.5% de los mexicanos padece este problema, aunque la mayoría no se atreve a aceptarlo; la baja productividad, falta de atención y desinterés en el trabajo, son algunos de sus síntoma
La depresión laboral es el cuarto motivo de incapacidad médi
Tania M. Moreno
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La depresión es un problema que afecta a 4.5% de los mexicanos y es también el cuarto motivo de incapacidad médica en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, 70% de quienes la padecen no han sido diagnosticados o no saben que tienen esta enfermedad.

“Todos tenemos cierto grado de estrés en nuestra vida, sin embargo, dependerá de la capacidad de cada persona que éste se convierta o no en un cuadro depresivo e incida negativamente en su círculo laboral o social”, dice en entrevista el presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA por sus siglas en inglés), el doctor Alan Schatzberg.

A decir del especialista, existen diversos factores que pueden terminar en depresión laboral, la mayoría de ellos relacionados con las presiones en el trabajo, un grado de responsabilidad mayor al que un empleado puede soportar y un ambiente donde la tensión y desconfianza reinen.

Las manifestaciones más notorias son “el desinterés por el trabajo, ausentismo frecuente, baja considerable en la productividad, falta de cooperación, falta de sentido por la vida y baja autoestima”, dice Schatzberg.

Además, la lentitud, errores constantes, incumplimiento de metas y horarios, dificultad para concentrarse, dolores inexplicables, irritabilidad y ausencias prolongadas por enfermedad, se convierten en patrones del conducta del trabajador deprimido.

“En este caso es importante que el jefe esté atento a los cambios, pues el 90% de los trabajadores no admite que está enfermo, ya sea porque él mismo lo desconoce o porque teme que si revela esta situación, será despedido”, afirma el presidente de la APA.

Aprende cómo afrontar este problema

Aunque es cierto que la responsabilidad rcae en el paciente y su familia, también lo es que el trabajo puede ser el primer escenario donde esta enfermedad se manifiesta y por lo tanto, donde pueda diagnosticarse.

El patrón se enfrenta a un dilema: por un lado debe velar los intereses de la compañía y evitar que la baja en la productividad se extienda a los compañeros del empleado deprimido, pero también puede ser el primer escalón para brindar ayuda al paciente.

“Incluso si el jefe no puede ayudar al trabajador a mantener su empleo, sí puede brindarle soporte para ayudarlo a aceptar que tiene un problema y convencerlo de tratarlo”, dice Schatzberg.

El psiquiatra recomienda a las empresas ser flexibles para que de manera paulatina, los empleados puedan recuperar la estabilidad emocional que requiere.

A los empleados, aceptar que tienen un problema y buscar la ayuda de un profesional.

Hay que recordar que con frecuencia, un empleado deprimido no buscará tratamiento porque teme el efecto que tendrá en su trabajo y le preocupa la confidencialidad.

Alan Schatzberg da algunas recomendaciones a los empleadores de cómo ayudar a un empleado deprimido, sin olvidar que la mejor alternativa es recurrir a un profesional de la salud:

  • Si notas que uno de tus empleados muestra alguno de los síntomas de depresión laboral, canalízalo oportunamente con el área médica de tu empresa.
  • Cualquier cambio en el rendimiento laboral debes discutirlo directamente con el  trabajador, ésta será una buena oportunidad para sugerirle que busque ayuda profesional, en caso de necesitarla. Lo más importante es que le asegures que cualquier conversación se mantendrá en estricta confidencialidad.

Si un empleado te  confía problemas de salud, y acepta que tal vez esté deprimido, tú debes:

  • Recomiéndale que busque ayuda profesional.
  • Piensa que un empleado deprimido puede necesitar flexibilidad horaria durante el tratamiento, si desconoces cómo actuar, acude al área de Recursos Humanos de la empresa y pide orientación.
  • La depresión severa puede amenazar la integridad e incluso la vida de una persona, así que si alguien te dice que incluso piensa en el suicidio, tómalo en serio y busca inmediatamente ayuda profesional para manejar esta situación.
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