Los MBA globales más destacados

El Master de Stanford es el ganador del ranking de Expansión 2008 y Harvard le pisa los talones conoce las 60 mejores opciones para hacer una Maestría en Administración de Negocios fuera de M
Ana Catalina Garza, es la única mexicana cursando un MBA en  (Foto: )
Alejandra Sánchez Inzunza

Una pregunta marcó el rumbo de Ana. Estaba decidida a estudiar un MBA en Estados Unidos. Desde pequeña era su sueño y sólo tenía dos opciones: Stanford o Harvard. ¿Cómo elegir entre las dos mejores universidades, las únicas a las que había postulado y había sido admitida por ambas?

No fue fácil. Pero el proceso de selección lo decidió por sí mismo. Cuando fue a sus entrevistas notó la diferencia básica entre ambas. En Harvard le preguntaban si se consideraba a sí misma un líder y por qué merecía entrar a Harvard. En Stanford le hicieron una sola: ‘¿Qué es lo más importante para ti?’ Con esa pregunta ella notó que encajaba más en ese perfil.

Hoy, Ana Catalina Garza Muñoz es la única mujer mexicana que cursa un MBA en la Stanford Graduate School of Business (que obtuvo el primer lugar en nuestro ranking global 2008). Se trata de  una escuela cuyo objetivo -según palabras de su director- es crear ideas para desarrollar a los nuevos líderes del mundo con un perfil más humanista y con mayor conciencia social que el resto de las universidades.

Es la escuela con más alumnos extranjeros y la minoría más grande es la de mexicanos (15). Cuenta además con profesores con los mejores grados académicos y sus egresados aspiran a los sueldos más altos, que oscilan en los 117,681 dólares anuales más un bono de 67,743. De hecho, después de la graduación, 94% de sus alumnos tienen trabajo.

Ése era justo el objetivo de Ana al hacer esta maestría, pero, sobre todo, tenía en mente ser una mujer líder en México y en el mundo. Su escuela es una de las más enfocadas en crear emprendedores. “Crecí en un país y en una ciudad como Monterrey, donde no se acostumbra impulsar a las mujeres a jugar papeles importantes en los negocios, por eso he tenido que planear mi propia estrategia para poder hacerlo”, dice en el ensayo que entregó para su ingreso.

Con su excelente currículum era casi imposible ser rechazada. Después de titularse como licenciada en Economía del Tec de Monterrey, se fue de intercambio a Francia para trabajar en Danone, donde realizaba desarrollo de negocios. Después fue contratada por JP Morgan en banca patrimonial.

Hoy, después de  un año en Stanford ya tiene tres ofertas para realizar su trabajo de verano en Cemex, Credit Swiss y Goldman Sachs, con sueldos que son el doble o al menos 30% más que lo que ganaba en su último empleo.

La verdad es que no es fácil pagar una escuela como Stanford. Su MBA de dos años cuesta en total 91,842 dólares, más los gastos que implica vivir en Palo Alto, California (unos 2,500 dólares mensuales). Es el precio que pagan hoy sus 894 alumnos por estar en una institución en la que 92% de los profesores cuentan con doctorado (Ph.D) y en uno de los mejores campus de EU.

Además de Stanford hay otras opciones a nivel global que dominan la educación en el mundo de los negocios.

Harvard está a sólo unos pasos en el segundo lugar del ranking 2008 de Expansión, mientras Wharton School comparte el tercer puesto con la London Business School (LBS), seguidas por Columbia en el quinto lugar.

Sin duda Estados Unidos sigue siendo la principal opción de quienes buscan un MBA.

En nuestro ranking, LBS y el INSEAD de Francia son las únicas escuelas europeas que se colaron en el Top 10 (en el tercer y séptimo lugar, respectivamente).

Boston en la mira
Víctor Karam Haza nunca esperó sentarse en la misma mesa que el presidente Felipe Calderón. Tampoco con el ex presidente Carlos Salinas, ni con los ceo de General Motors, Cadbury y Monster.com en el primer año de su MBA en Harvard Business School (HBS). Pero este tipo de eventos se volvieron comunes para él. Cada semana se encontraba con alguno de los grandes líderes mundiales.

A los 26 años se decidió por el global MBA en Harvard por varios motivos: es la universidad más reconocida en el mundo; su red de contactos de ex alumnos es la más poderosa e influyente de todas y el proceso de selección es tan exhaustivo que le da más valor agregado. Ser alumno de profesores como Michael Porter y poder jugar futbol en el mejor campus de EU también sumaron puntos.

Como dice el dean, Jay Light, “la experiencia en HBS se diferencia de otras escuelas en que aquí es transformativa en lugar de informativa”. “A Harvard no le interesa que te vuelvas un experto en finanzas o en mercadotecnia, sino que tengas una visión global y que sepas liderar a expertos”, afirma Victor Karam.

El nombre de Harvard sigue pesando en compañías mexicanas y a nivel mundial. De acuerdo con la base de datos de ejecutivos de  Bloomberg, actualmente, 3,107 empresarios estadounidenses son egresados de esta escuela de negocios.

Una de sus estrategias es el uso del método del caso, con el que se presiona al alumno a hablar sobre casos de negocios frente a 90 personas que dominan el tema. “Al principio estás lleno de nervios, el inglés no te sale muy bien, la ansiedad aumenta, si dices alguna tontería te autorreprimes toda la tarde, tienes más trabajo del que te puedas imaginar”, asegura Karam.

Víctor Karam estudió en la Universidad Iberoamericana. Al salir, trabajó en Gillette, después en IBM y al final en PepsiCo (Sabritas). Ahora se prepara para hacer su internado de verano en el corporativo de Eli Lilly en Indianápolis y al terminar el MBA planea poner su propio negocio.

La media de salario para graduados de HBS es de 115,000 dólares más un bono de 20,000 dólares por firmar y otro por 32,000 por compensación garantizada. Sin embargo, esto depende mucho de la industria y de la ubicación geográfica.

Cada año, las escuelas de negocios se esfuerzan por mejorar y endurecer sus programas. Ser más exigentes y tener más alumnos preparados dispuestos a ser líderes mundiales y grandes emprendedores.

Estudiar en euros
EU sigue manteniendo el liderazgo en MBA, quizá porque la enseñanza del management surgió ahí desde hace más de un siglo, pero las universidades europeas cada vez se enfocan más en dar una educación y visión global a sus alumnos.

Un buen ejemplo son la London Business School (3), el INSEAD de Francia (7), el Instituto de Empresa de España (16) y Oxford en Inglaterra (17), que tienen como prioridad un enfoque internacional con mayor diversidad cultural.

Dos años antes de mudarse a Madrid, Erik Delgado no sabía donde estudiar su MBA. Buscó opciones por internet, en revistas, asistió a charlas sobre escuelas de negocios, pero su principal motivación fueron los ranking publicados.

En los primeros lugares aparecía el Instituto de Empresa (IE). Estaba entre las 20 mejores, la número ocho en el listado del Financial Times. Además, era una de las opciones más económicas y al mismo tiempo con menor coste de oportunidad porque sólo dura un año. Esto le permitiría reincorporarse rápido al trabajo.

Saber que Bill Gates (Microsoft) y Larry Page y Sergey Brim (Google) habían estudiado ahí influyó a dar el sí.

Algo similar le ocurrió a Armando Ibarra, de 27 años, quien escogió Madrid para hacer un International MBA con especialidad en Finanzas. El IE le ofrecía la oportunidad de aprender más sobre el sector financiero y capacitarse para entrar, pero optó por ésta escuela por su diversidad cultural.

Una de las ventajas de las escuelas europeas es que sus colegiaturas son más baratas (80,000 dólares por programas de hasta 24 meses).

Otro valor extra que ofrecen es la globalización: los programas que ofrecen tienen hasta 96% de estudiantes extranjeros.

Después de EU, Inglaterra es el país que más se recomienda para estudiar un MBA (39%). Tener pláticas diarias con los hombres más ricos de Inglaterra como Tom Hunter y Charles Dunston es toda una inspiración. Darle la mano a la duquesa de Kent o al ceo de Abbey te da mucha confianza y te impulsa a buscar ser un líder como ellos, sostiene Gerardo Cornejo, estudiante de Oxford. Él es uno de los tres mexicanos en esta escuela, donde cursa su MBA con especialidad en Finanzas, Mercadotecnia y Social Entrepreneurship. Él está convencido de que estudiar su maestría en Europa le da una experiencia global sin precedente.

Tras fundar una firma de asesoría en inversión inmobiliaria hotelera para inversionistas extranjeros, ahora Gerardo planea permanecer en el Reino Unido y trabajar con inversionistas europeos que quieren invertir en México.

Ya sea en Europa o en EU cada vez más jóvenes optan por un MBA para impulsar y mejorar su carrera profesional. Algunos no dejan de tener la mira en Stanford, como el mexicano José Shabot, quién a sus 23 años fundó su propia constructora de vivienda de interés social.

Él puso sus ojos en esta universidad porque es una de las que mayor enfoque tienen en Responsabilidad Social Empresarial y aunque postuló a otras escuelas de negocios (incluyendo Harvard), encontró en Stanford una mayor interacción con personas de distintas industrias. “Estudiar un MBA es necesario para tener mayor preparación y enfocar más tu carrera y, sobre todo, al salir de él, vas a salir transformado y con más herramientas para cambiar, de alguna manera, las cosas”, afirma desde el verde campus de California.

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