Microseguros: tranquilidad a bajo precio

En un país con 40 millones de pobres, un seguro de vida de 25 pesos anuales, es una buena opció esta es la tendencia global y las aseguradoras van tras la meta que aumentará su cartera de cli
El modelo tradicional muestra agotamiento, afirma Arias, de  (Foto: )
Fernando Briseño

Estar asegurado por 5,000 pesos en caso de muerte tal vez no sea la cobertura más extensa en un seguro de vida, pero si la prima es de sólo 25 pesos anuales, la póliza se torna atractiva. Sobre todo en un país con más de 40 millones de pobres.

En poco tiempo, será más común hallar en el mercado mexicano esos microseguros, que hasta ahora han sido promovidos por un par de instituciones bancarias y por microfinancieras, que emulan experiencias exitosas de India, Bangladesh y Guatemala.

Las compañías aseguradoras impulsan hoy en México el desarrollo de los microseguros, entre otros rubros, para aumentar su cartera de clientes y mejorar la penetración del sector en la economía. Se espera que antes de que concluya 2007, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) dé a conocer las reglas para impulsar la operación de este tipo de productos.

Inicialmente, los microseguros se ofrecerán en el ramo de vida, pero también habrá para autos, gastos médicos y daños; permitirán al sector captar un mercado de varios millones de individuos de bajos ingresos (segmentos C, D y E), que actualmente no tienen ninguna protección y pondrán en sintonía al sector con la tendencia internacional, enfocada hacia mercados masivos.

De acuerdo con representantes de la industria, la capacidad de crecimiento del sector a través de agentes de venta tradicionales, que crean ‘trajes a la medida’ de los clientes, se ha agotado, incluso en el extranjero, por lo que se requieren nuevas estrategias.

“La experiencia internacional demuestra que aquellos países que lograron un mejor desarrollo de su sector asegurador lo hicieron gracias al desarrollo de sus canales de distribución y un elemento fundamental es enfocarse a los mercados masivos”, afirma Recaredo Arias, director de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Debido a que sus relaciones laborales suelen ser informales y su nivel de ingresos bajo, los consumidores de los segmentos C, D y E carecen de un seguro de vida o de salud. Por lo mismo, son los más vulnerables ante un evento desafortunado, pues cuentan con pocos o nulos ahorros. Las aseguradoras han tomado nota y ven en ellos a clientes potenciales.

A decir de algunos analistas, para poder conquistar a estos segmentos, las aseguradoras deberán realizar algunos ajustes, entre ellos abaratar las primas, reducir gastos en capacitación de promotores y estandarizar el producto, a fin de llegar a un mercado más amplio.

También buscarán introducir mecanismos de pago que faciliten el aseguramiento, como las tarjetas prepagadas que se activan por teléfono, descuentos en nómina y cobros en el lugar de trabajo.

Entre las microfinancieras que han incursionado en el rubro de microseguros figuran Ucepco, Finrural y Credimich, todas miembros de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social. Banco Azteca y Seguros Inbursa han sido los pioneros de la banca en ese rubro.

Poco peso en el PIB

En los últimos años, la industria aseguradora ha tenido un desempeño sobresaliente. Datos de la AMIS revelan que el sector creció 13.1% en 2006 y, para agosto de este año, había alcanzado un crecimiento acumulado de 16.2%.

El buen resultado se debe a la estabilidad económica. Pese a las bajas tasas de crecimiento que alcanzó el Producto Interno Bruto (PIB) en el sexenio pasado (2.2% en promedio), no hubo sobresaltos macroeconómicos que inhibieran el consumo de seguros. Además, en 2006 el PIB creció 4.8%.

No obstante, la penetración del sector asegurador en la economía mexicana sigue siendo muy baja: tan sólo 1.8% del PIB, según la AMIS. Eso es un rezago comparado con el promedio latinoamericano de 2.5%. Sin embargo, Recaredo Arias confía en que el sector puede crecer entre 2.5 y tres veces para 2020 y llegar a representar 5% del PIB.

El impulso a los microseguros forma parte de los esfuerzos de la industria por desarrollar nuevas oportunidades de negocios. Las aseguradoras cabildean con las autoridades la adopción de otras medidas que beneficiarían al sector, como el seguro vehicular obligatorio, el seguro educativo universal y la creación del sistema integral de salud.

Además, la introducción de los microseguros podría favorecer una mayor competencia en el sector. Y es que el mercado total de seguros en México sigue altamente concentrado. Seis grandes firmas controlan casi 56% del mercado y el resto está disperso entre otras 100 empresas.

Hasta marzo de 2007, la líder fue MetLife (15.5%), seguida de GNP (13.8%), ING (10.0%), Banorte-Generali (6.0%), Inbursa (5.4%) y BBVA-Bancomer (5.1%), apunta la CNSF.

Uno de los componentes que más impulsaron el crecimiento del sector fue la expansión en el ramo de seguros de vida individual, que registró un alza de 39.3% en 2006 y de 15% a junio de 2007.

En contraste, los seguros de daños crecieron apenas 3%, debido a la creciente competencia en el sector. Además, tras el paso del huracán Wilma, las aseguradoras mejoraron su evaluación de riesgos.

La CNSF y el Instituto de Ingeniería de la UNAM desarrollaron un modelo de riesgos hidrometeorológicos más sofisticado y se espera que, en 2008, se revise el de terremotos.  Por su parte, el ramo de seguro de autos experimentó el año pasado una guerra de precios, que llevó a las empresas a operar con pérdidas. En 2006, las tarifas de este tipo de seguros disminuyeron alrededor de 30%.

Campaña en cine y televisión

Aumentar la penetración de seguros en el mercado no será una tarea fácil. Además de la poca cultura de aseguramiento que existe en México, este año las aseguradoras tendrán que lidiar con un entorno de menor crecimiento económico.

En tiempos de crecimiento o estabilidad, la gente adquiere seguros, pero cuando viene una mala racha, el seguro es de los primeros servicios que desechan los consumidores.

“Al seguro se le considera un bien suntuario”, apunta Alfonso Novelo, analista de Standard & Poor’s.

Para contrarrestar esta situación, la AMIS trabaja en una campaña de comunicación integral de largo plazo enfocada en concientizar al público sobre los beneficios de los seguros. Este año se han presentado mensajes comerciales en cine y televisión con el lema ‘Nada es seguro, tu seguro sí’.

“Los mexicanos pensamos que a los demás les pueden pasar las cosas malas y a nosotros no. Enterramos un cuchillo para que deje de llover o ponemos un San Antonio de cabeza para conseguir pareja. Éstos son mitos y fallan, pero lo que no te falla es el seguro”, concluye Arias.

Ahora ve
No te pierdas