Niños, a invertir en la Bolsa

Invertir puede ser un juego que respaldará a los niños con dinero para cumplir sus sueños; en su nuevo libro, Carlos Ponce enseña cómo hacer que 10,000 pesos se conviertan en nueve millo
Los niños son clientes perfectos para comenzar a invertir en
Roberto Morán
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Los niños son los clientes ideales para la Bolsa de Valores: tienen tiempo para esperar a que sus inversiones crezcan, algo casi seguro, porque la Bolsa es “una inversión ganadora”, que tiende al alza en el largo plazo, como dice Carlos Ponce, quien hoy presenta el libro La Bolsa de Valores es para los niños.

En el libro, Ponce presenta un ejercicio de  lo que habría sucedido si se hubieran invertido 10,000 pesos en diferentes instrumentos hace 19 años. Una inversión en cetes a 28 días habría llegado a 636,838 pesos; en dólares, a 49,224 y en el índice de la Bolsa, habría sido de 2 millones 502,917 pesos. Todavía más, si se hubiera incluido una metodología de compra y venta disciplinada, se podría haber llegado a 9 millones 864,086 pesos.

Carlos Ponce explica en entrevista que “en esos 19 años ha pasado de todo, guerras, recesión, ataques a Nueva York, etcétera” y aún así se logró ese tipo de ganancias.

La intención de Ponce no es explicar la Bolsa de Valores a los niños, sino a los papás, tíos o padrinos, que pueden empezar a invertir en el mercado bursátil para asegurar que los niños tengan los recursos suficientes para cumplir sus sueños cuando sean grandes. Por eso, en uno de los capítulos presenta ejemplos de los sueños que tienen los niños y que después abandonan porque no hubo una estrategia adecuada para financiarlos.

El libro explica cómo pueden analizarse las acciones en las cuales conviene invertir –no por los resultados pasados, sino por el valor de los títulos de una empresa en comparación con su potencial de generar ganancias–.

También advierte de los errores comunes que cometen algunos potenciales inversionistas al aceptar recetas para invertir. Por ejemplo, cuando se recomienda invertir una cuarta parte en deuda, una cuarta parte en Bolsa, una cuarta parte en bienes raíces y una cuarta parte más en dólares. Eso equivale a visitar a un médico y recibir la misma receta que otra persona con un padecimiento diferente.

Con cuadros sencillos, el libro permite entender la Bolsa y empezar el camino para encontrar buenas oportunidades para multiplicar el patrimonio.

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