Enseña a los peques el arte de ahorrar

Predicar con el ejemplo ayuda a los niños a entender el valor de dinero y las ventajas del ahor el 62% de los asalariados mexicanos no planea su futuro financiero de manera adecuada.
Cultura financiera desde la infancia.
Regina Reyes-Heroles C.

Daniel tiene siete años y sabe que su mamá, Victoria Dana, da clases y con eso paga la renta y la comida. Le gusta ir al banco para entregar el dinero al señor de la ventanilla y cuenta que para comprar la pelota con la que juega tuvo que pasar de un martes a un sábado –su mamá aclara que fue más tiempo– para ‘juntar’ el dinero necesario.

A Victoria Dana le preocupa que Daniel no capte la importancia del ahorro o llegue a la edad de ella, 46 años, sin tener un ahorro para el retiro. Todavía no tiene claro cómo debe enseñarle a su hijo sobre finanzas personales.

“A mí de chica me daban 1 peso para la escuela, pero la parte de ahorro nunca me la enseñaron, nunca me dijeron ‘ten esto y pon una parte en la alcancía’. Desafortunadamente crecí con el ‘no ahorro’ y como adulto vivo casi siempre en números rojos, no he encontrado el equilibrio para decir, esta cantidad o este porcentaje tiene que irse al banco”, cuenta Dana.

La cultura financiera en México no es parte de los planes de estudios de ninguna escuela o, al menos, dice Dana, de los talleres que ella y otros expertos imparten a padres de familia sobre cómo educar a los hijos. “No hay educación financiera en ningún nivel educativo en México”, confirma Loreto García, directora del área de educación financiera de Banamex, y encargada de diseñar planes para dar adiestramiento en finanzas a niños y adultos.

¿Quién no reconoce que ahorrar es imprescindible? No obstante, 62% de los asalariados en nuestro país no planea su futuro financiero de manera adecuada, señala un estudio de MetLife sobre tendencias en las prestaciones. Esto deriva en dificultades para reunir una cantidad de dinero al término de la vida profesional. En México, 74% de los profesionistas mayores de 40 años sostienen económicamente a un adulto mayor y la mitad de éstos no cuentan con ingresos o seguros médicos, revela una encuesta de la bolsa de trabajo OCCMundial.com realizada entre 1,000 usuarios del país.

Dana reconoce que no está segura de cómo guiar a su hijo a entender sobre finanzas personales si ella no ha logrado ahorrar en su vida, lo que también le preocupa. “Es muy rico trabajar, pero yo lo hago con niños y un día ya no me voy a poder tirar al piso y también quiero disfrutar de la vida, tener algo y no darle lata a nadie”.

De 10 pesos, uno para la alcancía
“Un día, Daniel me vio comprar algo con la tarjeta y me preguntó de dónde venía el dinero. Le dije que del banco. Unos días después me pidió un juguete y al decirle que no tenía dinero, me contestó: ‘Pues usa la tarjeta y pídele al banco’”, explica. Esta reacción impulsó a Dana a intentar explicarle el funcionamiento de una tarjeta bancaria haciendo que Daniel la acompañara al banco y la viera depositar dinero. Dana cree que su hijo necesita también entender cómo funciona una hipoteca, un crédito, una pensión o los intereses, términos que a ella nadie le explicó.

Para que los niños aprendan la cultura del ahorro “no hay como la práctica, que los padres los lleven a que abran su propia cuenta de ahorros, sobre todo ahora que hay tantas opciones”, recomienda Martha Cervantes, directora de Parque Financiero de Impulsa, un espacio de juego para enseñar sobre finanzas y economía a los niños.

Además del esfuerzo de los padres, explica Cervantes, son necesarios espacios como el Parque Financiero que ahora construye Impulsa, dentro del Museo Modelo de Ciencia e Industria en Toluca, Estado de México. El parque pretende inculcar a niños de secundaria el valor del ahorro, así como el funcionamiento de instrumentos bancarios o el pago de impuestos.

El propósito es que el maestro –o en caso de que éste no haya sido capacitado previamente, un voluntario de Impulsa– enseñe a los alumnos los términos y conocimientos básicos de la economía y las finanzas en el salón de clases. Esto dura algunas semanas y ya que están preparados y acuden un día al Parque Financiero en el que, al azar, se les entrega un perfil. Por ejemplo, el caso de un profesor de secundaria que recibe un sueldo de 12,000 pesos al mes con dos hijos de tres y siete años y con esposa cuyo salario es de 12,000 pesos.

Los alumnos estudian sus posibilidades y se pasean por la miniciudad, visitan una agencia de autos y preguntan cuánto cuesta uno para decidir si pueden comprarlo o deben usar transporte público; después visitan la escuela privada y averiguan el costo de las colegiaturas para ver si conviene pagarlas o mejor mandar a los hijos a una escuela pública. Además deben tener en cuenta si pueden comprar una casa con un crédito o deben rentar. Los niños toman sus decisiones y, si es necesario, van al banco a pedir préstamos.

Al final del día deben entregar un reporte de lo que harían si fueran las personas que se les asignaron y reciben un resultado analizando si lograron ahorrar o no y si podrían mantener el estilo de vida que se plantearon para su perfil.

“Deben establecer un objetivo claro: si quieren una bicicleta quizá hay que llevar en una hoja el cálculo de cuánto están ahorrando para poderla comprar”, comenta Cervantes. 

Daniel está muy chico para asistir a este parque cuando lo inauguren, sin embargo lo que Cervantes recomienda es que Dana abra una cuenta de ahorro para su hijo y que no sólo le dé una cantidad semanal para que él ahorre una parte, sino que intente inculcarle el valor del trabajo. “Que no vean el trabajo como una cosa negativa, sino algo que les guste porque van a lograr el juguete que quieren. Hay que decirles que si ayudan a sacar la basura o lavar el coche se les da un dinero que deben juntar para lograr su objetivo”, dice.

Otro espacio en el que se pretende acercar a las personas a la ciencia económica y su relación con las actividades del día a día es el Museo Interactivo de Economía (MIDE) en la Ciudad de México. Aunque no está enfocado en un público infantil, la mayoría de las actividades interactivas están hechas para ellos.

“Tener en cuenta el manejo del dinero desde temprana edad facilita entendernos en un futuro. Queremos acercar a los niños y los jóvenes a la economía”, asegura César Gutiérrez, de Comunicación y prensa del MIDE, quien recomienda que, aparte de visitar el museo, lleven a los niños a ver cómo se hacen los billetes en el Banco de México.

En los talleres que Dana imparte a otros padres de familia, muchos de sus clientes se preocupan por cómo enseñar a sus hijos el valor de las cosas sin tener que terminar en berrinches. “A todos les preocupa que los niños piden más de lo que se les puede dar y yo lo enfoco en establecer límites, pero en realidad está relacionado con la cultura del ahorro”, comenta Dana.

El primer paso es la experiencia en carne propia por lo que recomiendan que los padres lleven a los pequeños al banco y les abran una cuenta de ahorro. Más que una cuenta de este tipo, para un niño sería interesante, por ejemplo, invertir desde muy chico en la Bolsa de Valores. Los niños tienen más tiempo para ahorrar y construir un patrimonio, asegura Carlos Ponce, director de Análisis y Estrategia Bursátil en Ixe Grupo Financiero, quien acaba de publicar el libro La Bolsa de Valores es para los niños, más dirigido a padres, tíos o padrinos que a los menores. Ponce propone que los primeros que deben adquirir el hábito del ahorro son los padres, de manera que puedan predicar con el ejemplo. “El ahorro es algo que vives en la casa. No es que se sienten a enseñarte sobre él”, sostiene Ponce.

Daniel platica que ya tiene “una caja fuerte como una alcancía y adentro hay dinero, las moneditas y lo que mi papá me da, los 50 pesos, a veces me lo gasto y a veces guardo”.

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