Usa ahorro 'alternativo' para retirarte

Los planes personales de retiro (PPR) pueden ser una opción fructífera, si se manejan bien; una empleada del ISSSTE cuenta su travesía para ahorrar 200,000 pesos con sólo 1,500 mensuales.
Salomé Bricaire trabaja en un hospital, quiere retirarse en
Roberto Morán

Salomé Bricaire (57), se presume ahorradora por tradición familiar, y durante décadas fue formando un guardadito para cuando dejara de trabajar. Hace cinco años se dio cuenta de que no estaba siguiendo el plan adecuado para garantizar su retiro. Ha hecho algunas correcciones: se metió a un plan personal de retiro (PPR) y ahora espera estar lista para dentro de tres años, cuando cumpla 30 de servicio en el ISSSTE.

Bricaire cuenta que sus padres siempre le dijeron que debía ahorrar para las emergencias y así lo hizo. No conforme con los intereses que le daba una cuenta bancaria, buscó una operadora de fondos, hace 10 años. Para diversificar, invirtió una parte en dólares y otra en pesos. Trabaja en un hospital del ISSSTE, en el área de infectología, percibe un salario modesto. Cuando empezó a dar clases y recibió una herencia de sus padres, abrió una cuenta de 20,000 pesos en la operadora Apolo, a la que destinaba el ingreso extra. Sabía que con la pensión que obtendría como jubilada no podría mantener su nivel de vida, porque sería equivalente al salario base y ya no recibirá las prestaciones, que ahora representan la mitad de su sueldo. “No podría vivir con 50% de lo que gano”.

Apolo no la convenció. “Estuve varios años ahí y nadie me asesoraba”, dice. Abrió la cuenta en dólares por la experiencia de las devaluaciones anteriores. En el periodo en el que estuvo en ese fondo, el dólar bajó frente al peso, algo que no alcanzaba a compensar los rendimientos obtenidos. Por su parte, los directivos de Prudential (asociado en México con Apolo) aclaran que sus ejecutivos siempre están dispuestos a contestar preguntas. Un día, el hijo economista de Bricaire revisó sus estados de cuenta y al ver las pérdidas en dólares le recomendó que entrara a la operadora en la que él trabaja, Skandia.

No es que ahora reciba mucha asesoría. Bricaire no recuerda cómo es su portafolio de inversión y confía en que su hijo vigilará sus estados de cuenta. Su nuevo plan tiene como meta ahorrar un total de 200,000 pesos, con descuentos directos a su nómina de 1,500 pesos al mes. Para ella, una de las ventajas es que está más diversificado que sólo dividir la inversión en dólares y en pesos.

Las recomendaciones

Lo que le falta a Salomé Bricaire es tener una mayor conciencia de en qué se invierte su dinero. Los planes personales de retiro (PPR), como el de ella, tienen algunas ventajas sobre otras herramientas:

Frente a las afore, cuentan con la ventaja de que el usuario puede definir cómo se constituyen. Las afore tienen cinco esquemas de inversión, según la edad del usuario. Mientras más joven es éste, más se le permite invertir en renta variable (o acciones bursátiles). En las afore, el límite máximo es de 30% de inversión en Bolsa, mientras que en otros esquemas el usuario puede escoger una mayor proporción, para acumular más rendimientos a lo largo del tiempo.

Frente a otros fondos de inversión, los PPR tienen dos ventajas poco conocidas. Primero, que son deducibles de impuestos. Si Bricaire ahorrara hasta 95,000 pesos anuales en ese plan, podría obtener una devolución de impuestos, como si se tratara de un gasto deducible, tal como servicios médicos.

La segunda ventaja sobre otros instrumentos es que los PPR pueden invertir en fondos exentos. María Eugenia Castillo, directora de Capital Intelectual de Skandia, explica que los fondos exentos son mejores que invertir directamente en instrumentos como los Cetes. Una inversión en Cetes el año pasado tuvo un rendimiento de 7.85%. Pero debe pagar un impuesto de 0.84%, con lo que baja a 7%, mientras que el del fondo exento que invirtió en Cetes queda en 7.85%.

Hay otras opciones para abrir PPR, además de Skandia. Prácticamente lo tienen todos los distribuidores de fondos, incluido Prudential, que también invierte en fondos exentos y de los que Salomé Bricaire no se informó antes de cambiar de operador. Y es parte de la oferta de las aseguradoras. “La gente no está preparada para el retiro”, señala Jeanne Hegner, directora de Planeación Estratégica de Seguros Monterrey New York Life, al hablar del plan de esa aseguradora. Según ella, no basta con recibir dos veces al año el estado de cuenta de la afore, sino que quien está ahorrando para su retiro debe involucrarse más con lo que pasa con sus inversiones. “Nuestros asesores también necesitan tener información del cliente. Si no tenemos la foto completa, no podemos darle asesoría”, advierte Hegner. Y tal vez a Bricaire le vendría bien aumentar la comunicación con la operadora en la que está.

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