¿Segunda casa?, invierte en Mazatlán

Los inmuebles se venden como pan caliente, quizá sea el momento de apostarle y obtener plusvalí aunque la ciudad ya tiene servicios ordenados, siempre debes analizar los riesgos.
Los proyectos en Mazatlán compiten por servicios. (Especial)  (Foto: )

Mazatlán reluce en el mapa como un destino en el que vale la pena invertir para una segunda casa. Es, como dicen, ‘la perla del Pacífico’, o por lo menos tiene potencial para serlo. “Estaba dormidito y de repente abrió los ojos”, dice Gene Towle, socio director de Softec, consultora en proyectos inmobiliarios.

Un edificio en el Malecón sigue en obra negra, el plan es que tenga 16 departamentos y más del 50% ya se vendió. A muchos de los nuevos dueños no les molestó no poder visitar el departamento muestra. En otra zona, conocida como El Cid, una torre de condominios cercana a un campo de golf se vendió en 2005 en 1,300 dólares por metro cuadrado. A finales de 2007 esos departamentos se valuaron en 1,800 dólares el metro cuadrado.

Hay posibilidades para invertir y obtener una plusvalía interesante. Sin embargo, como todo destino turístico, Mazatlán tiene retos por enfrentar.

Además de tener facilidades de acceso, ya sean carreteras o un aeropuerto internacional, un destino para vacacionar debe contar con los servicios necesarios –como centros de salud–, infraestructura, integración entre la comunidad local y la turística, actividades atractivas y buen clima. Ser una ciudad completa. 

Mazatlán empieza a tomar fuerza. “Es una zona con muchas ventajas, no tiene ciertas inclemencias climáticas como la zona de Cancún, el agua es más caliente que en Baja California y hay cercanía con ciudades más pobladas. Para el turismo nacional es una zona con grandísimas ventajas”, dice Francisco Cordero, vicepresidente de servicios de arrendamiento y administración de Jones Lang LaSalle, empresa de servicios inmobiliarios. El auge del que presume Mazatlán se debe también a que “brinda por un lado el turismo residencial, por el otro el de los cruceros y una industria interesante, pues es un puerto pesquero”, añade.

EXPANSIÓN SUSTENTABLE
Desarrolladores, gobierno y la comunidad tienen que prestar atención a los problemas que surgen cuando su ciudad llama la atención. El primer reto es el modelo de expansión sustentable. “Un problema de todas las ciudades turísticas es que no estamos planeándolas. Una ciudad que no planea, daña su futuro, es un tema de estructura, del esqueleto”, dice Towle.

Cuando el esqueleto está ordenado para el desarrollo de una ciudad a largo plazo y no sólo para satisfacer necesidades inmediatas, hay futuro y una probable plusvalía. Después del esqueleto, es importante el plan que combina la construcción: “entender cuál es la mezcla ideal entre hoteles, tiempos compartidos, vivienda residencial turística, etcétera, para planear no sólo una zona, sino una ciudad, y no de aquí a cinco años, sino a 50”, puntualiza Omar Chárraga, analista de Softec.

El gobierno municipal de Mazatlán ha decidido convertirse en facilitador de servicios, explica Óscar Bargueño Lizárraga, director de Obras Públicas y Planeación del ayuntamiento. Los trámites, los permisos y los estudios  se llevarán a cabo con rapidez, promete. Además han tomado la batuta para crear infraestructura y crecer con orden. “Tenemos un proyecto de ordenamiento urbano para que no sólo se enamoren de la playa, sino que también haya más contacto del turismo con la zona histórica, un desarrollo para que el turismo tenga más actividades”, dice Bargueño. Sólo en remozar el centro invertirán 11 MDP.

NO DEJARLOS FUERA
Para Omar Chárraga el reto no es autorizar proyectos con velocidad, sino analizar que tengan un beneficio a largo plazo para la comunidad. Este es otro desafío: la comunidad local debe ver y sentir los provechos de las inversiones. Por ejemplo, si frente al mar hay torres turísticas se desplazaría a la gente de Mazatlán de sus playas  –como ha sucedido en otras playas en México–. “Es como si en el DF te quitaran los parques, que son centros de reunión y entretenimiento públicos”, dice Chárraga. Marginar a la comunidad de sus espacios puede causar resentimiento, añade.

Otro reto: las personas que viven en Mazatlán deben poder transportarse con facilidad a sus trabajos. “Estamos promocionando zonas cercanas a los hoteles y condominios para desarrollar vivienda para quienes trabajan en la zona turística”, dice el funcionario municipal. El propósito del gobierno es la identificación de la ciudad y el ciudadano, que se sientan parte del proyecto. Mazatlán es una “alternativa porque sus niveles de precios todavía están muy castigados, pero hay aperturas y eso lo hace tener un futuro muy prometedor”, dice Chárraga.

AUGE DE PRECIOS
“En la costa del Pacífico, creo que Puerto Vallarta lleva la batuta, es el enemigo a vencer”, considera Cordero, de Jones Lang LaSalle. El lujo de Puerto Vallarta no ha llegado a Mazatlán, y ése es un nicho de oportunidad. Lo que es claro es que los precios empiezan a subir.

Softec calcula que los precios totales de las propiedades en Mazatlán rondan los 300,000 dólares, mientras que el precio por metro cuadrado vale 1,800 dólares. “Se estima que sea una de las ciudades que tengan más altas tasas de crecimiento de precios en los próximos cinco años”, dice Chárraga. En 2005 se vendieron 50 propiedades turísticas, al cierre de 2007 se vendieron 1,000.

María Guadalupe Marrero, vendedora de Impulsa Inmuebles, explica que uno de los atractivos de Mazatlán es que tiene un costo de vida más barato que Puerto Vallarta o Los Cabos. Además, explica que para 2012 se ha estimado que se vendan unas 2,500 propiedades turísticas. “La curva se tiene que estabilizar para alcanzar un equilibrio, pero ahora es el momento de subirse”, dice la vendedora.

Un riesgo podría ser el limitado acceso a desarrolladores nuevos. “En el contexto inmobiliario sé que muchos de los terrenos están acaparados por pocos desarrolladores, lo que distorsiona el mercado”, dice Chárraga. Si sólo unos pocos ponen las reglas del juego, pueden dañarse la pluralidad y la competencia en el mercado, factor negativo que podría afectar la plusvalía. El otro lado de la moneda, dice por su lado Towle, es que son familias locales que han vivido ahí siempre, han producido riqueza, y tienen interés en el mantenimiento y mejora de su lugar.

¿QUIÉNES COMPRAN?
El 60% del público interesado en Mazatlán es de Canadá y EU, explica Marrero, el otro 40% proviene de Jalisco, Durango, Chihuahua y, obviamente, Sinaloa.

Un elemento que ha ayudado, y ayudará, a atraer más interesados es la carretera que unirá a Mazatlán con Durango –se reducirá de cinco a dos y media horas el tiempo de viaje–. “Vamos a ser su segunda casa, más cerca que ningún otro destino”, dice Bargueño.

Los extranjeros llegan a Mazatlán gracias a los cruceros. “Pasan un día y se enamoran”, asegura Marrero.

La pesca es otra característica que atrae a cierto segmento de visitantes de California que van para practicar esa actividad. Llegan en sus yates y necesitan marinas.

La Marina Mazatlán es uno de los proyectos náuticos que prometen mayor plusvalía y calidad sobresaliente, explica María Teresa Grossman, presidenta de la Asociación Mexicana de Marinas Turísticas.

La plusvalía de desarrollos inmobiliarios depende de varios factores, como los servicios extra (conocidos como amenidades), como los campos de golf o las actividades que provee la ciudad.

Las marinas “son rentables, aunque para que sea un buen negocio es mejor que sea parte de un desarrollo inmobiliario. Una marina se puede comparar con un campo de golf, en el sentido de que el propósito principal es darle plusvalía a los terrenos colindantes”, refiere Grossman.

Francisco Cordero dice que se debe dar una mezcla: “Puedes tener un campo de golf padrísimo, pero a lo mejor no tienes aeropuerto o buenos hoteles. Se tiene que dar una mezcla para que se detone. Y creo que a Mazatlán ese engranaje se le está dando”.

LA PERLA
Según Gene Towle, de Softec, se reconoce el apogeo de un destino cuando aumenta la afluencia de gente y se incrementan los precios de la tierra sin estar ligados a las especulaciones y a velocidades mayores. Para Cordero, el auge se percibe “cuando la mezcla empieza a oler bien”.

Mazatlán huele bien y ha mostrado un incremento en ventas y afluencia de inversionistas. Una segunda casa en este destino le va a dar posibilidades de plusvalía, si todos los elementos se conjugan. Además podrá jugar golf o atracar su yate. Hay buena pesca y variedad de vuelos internacionales. Si decide rentar su propiedad, podrá buscar candidatos en los extranjeros que se bajan de los cruceros. Mazatlán parece que brilla en el mapa, sobre todo porque todavía no le va a costar tanto como otros destinos.

Antes de definir si Mazatlán es el destino para la inversión, hay que escuchar el consejo de Gene Towle: “La gente quiere pensar que las propiedades vacacionales son inversiones y juguetes. Pero lo importante es que la puedas aprovechar y disfrutar, que sea tu segunda casa por un tiempo y no necesariamente que ganes más. Claro que quieres que tu juguete mantenga su valor; digo, es un millón de dólares que no quieres tirar a la basura”.

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