Tu casa de playa, a prueba de huracanes

Las viviendas para vacacionar pueden verse seriamente afectadas por estos fenómenos naturales; no te arriesgues, puedes proteger tu propiedad pagando 4,500 pesos mensuales por un seguro.
No veas al seguro como un gasto extra, sino como una protecc  (Foto: )
SAM

Las cuatro playas de moda en viviendas para vacacionar (Cancún, Vallarta, Acapulco y Los Cabos) están en la trayectoria de 30 de los 39 huracanes que han pasado por México en los últimos 11 años, según información de la empresa Evaluación de Riesgos Naturales (ERN).

El huracán Wilma causó daños económicos por unos 2,000 MDD, pero las compañías de seguros pagaron 1,800 MDD, según la reaseguradora SwissRe.

La disyuntiva está entre perder 4 MDP, precio promedio de una vivienda residencial turística, o pagar 4,500 pesos mensuales por un seguro. Una cobertura integral puede costar entre 0.9 y 3% del valor del inmueble al año, explica Luis Álvarez, director de daños de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Alrededor de 40% de las viviendas para vacacionar están frente al mar, dice Omar Chárraga, consultor de Softec. Esto tiene su precio. La AMIS tiene una tarifa base que cotiza los inmuebles frente al mar y el resto. El precio depende de “la amenaza de fenómenos naturales, la zona en la que esté y el valor del inmueble”, dice Eduardo Reinoso, director de ERN. Al pedir una cotización es importante descontar el valor del terreno, pues permanece a pesar de que se destruya totalmente el inmueble. La única excepción es si la casa está sobre algún terreno en el que los cimientos sean caros, como en una cañada, aclara Luis Álvarez.

El asegurado debe absorber una parte de la pérdida: si un huracán destroza el departamento que está frente al mar, el deducible será de 5% del valor del inmueble, y el coaseguro de 10%, con lo que al final recibe 85% del precio comercial de su vivienda.

Opciones más baratas
Tal vez 50,000 pesos al año por un seguro parezca mucho, pero existen opciones intermedias. Una es la cobertura de “límite máximo de responsabilidad”, por la que el asegurado pide que sólo le protejan hasta determinado valor.

Sumado al crédito, gastos de escrituración y mantenimiento, comprar un seguro para una vivienda de descanso puede parecer demasiado, pero “si estás dispuesto a pagar 8% del valor de tu coche cada año para asegurarlo, ¿por qué no pagar 2% para proteger un bien más duradero?”, reflexiona el director de daños de la AMIS.

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