Se congela el crédito en Estados Unidos

Es cada vez más difícil para las empresas obtener créditos para financiar sus operaciones diari los expertos se cuestionan sobre el impacto que esto tendrá en la economía estadounidense.
Conseguir préstamos en Estados Unidos se ha dificultado a ca
Tami Luhby
NUEVA YORK -

Es cada vez más difícil para las empresas obtener un crédito de los bancos? Sin duda. ¿Esto significa que la economía estadounidense se va a desmoronar en pocas semanas si no se aprueba el rescate por 700,000 millones de dólares de Wall Street? Desde luego que no.

Debido a la desaparición de Lehman Brothers la semana pasada y al rescate de último momento de American International Group por parte del gobierno, los mercados de crédito están casi congelados. Esto quiere decir que para las empresas es un momento arduo para obtener financiamiento hasta para sus operaciones cotidianas y mucho más para adquirir préstamos para proyectos de expansión

Si bien las restricciones de crédito empezaron hace más de un año, hay dos cosas que se han modificado en las últimas semanas: en primer lugar, los inversionistas han recortado una fuente principal de financiamiento para las grandes corporaciones al rehusar comprarles sus papeles comerciales o deuda a muy corto plazo 

También, como los bancos ahora están más aferrados a su dinero, no amplían  sus líneas de crédito a las empresas o están estableciendo términos más onerosos. Las empresas de todos los tamaños dependen de este financiamiento para adquirir suministros o inventario, hacer pagos de nómina, y extender el crédito a los clientes mientras esperan que ingresen los pagos.

La mayoría de las empresas no tienen mucha liquidez a mano. Confían en las líneas de crédito de los bancos para que los cubran hasta que sus clientes les paguen.

¿Qué significa esto para las compañías y sus empleados? Los economistas están divididos; algunos predicen consecuencias nefastas y otros dicen que por ahora la mayoría de las empresas pueden capear el temporal financiero.

Sin crédito no se puede vivir

Si las empresas no pueden acceder a créditos bajo condiciones razonables, es probable que suban sus precios o reduzcan sus operaciones o hagan ambas cosas, dijo Ken Goldstein, economista de la organización de investigación empresarial The Conference Board. Esto podría llevar a la economía a una caída en picada ya que todos, desde la tienda de baguels de la esquina, al hospital local, sufren las consecuencias.

“Si usted tiene suerte, obtiene dinero, pero a un precio mucho más alto, lo cual después se traslada a usted y a mí”, dijo Goldstein agregando que con este escenario, la economía podría empezar a desmoronarse en unas pocas semanas. “Si las empresas no obtienen el dinero, quizás tengan que cerrar sus puertas”.

El impacto de cada empresa que no logra el financiamiento recae sobre muchos, dicen los expertos. La compañía podría reducir el crédito a sus clientes, obligándolos a pagar más al contado y por adelantado. No va a comprar mucho a los proveedores o invertir en actualizar sus operaciones. Y quizás tenga que recortar su mano de obra, o al menos posponer su expansión.

Tanto las empresas en crecimiento como las que luchan por mantenerse a flote sienten el ajuste

“El capital del banco es el lubricante que les permite llevar adelante sus operaciones”, dijo Amiyatosh Purnanandam, profesor asistente de finanzas de la Universidad de Michigan. “Hasta una empresa rentable no puede emprender proyectos si no tiene dinero”

No es inminente el deterioro

Sin embargo, otros expertos dicen que por ahora  la mayoría de las compañías podrán sobrevivir. Las líneas de crédito, señalan, generalmente duran al menos un año, por lo tanto los bancos no pueden empezar a manipularlas a su antojo a menos que no se hayan cumplido los términos. Y las empresas están en mejores condiciones de sobrevivir a la restricción de créditos que a una fuerte desaceleración en el gasto del consumidor, que todavía tiene que concretarse.

“El desastre no es tan grande como lo hacen parecer”, dijo Amir Sufi, profesor asistente de finanzas de la Escuela de Graduados de Negocios de la Universidad de Chicago.

Mientras tanto, algunas compañías están ideando formas creativas de sortear el congelamiento de financiación.

Un buen ejemplo de ello es Drew Greenblatt, presidente de Martin Steel Wire Products en Baltimore

Recientemente le pidió a su banco que agregara 175,000 dólares a su línea de crédito para poder comprar acero para dos órdenes grandes de sus clientes. El banco dijo que podía darle el financiamiento, siempre y cuando depositara 175,000 dólares en un certificado de depósito.

“Podemos obtener el dinero, pero los términos son tan ridículos que no tiene ningún sentido”, dijo. “Es muy frustante”.

Entonces, Greenblatt está pidiendo a sus clientes más dinero de contado y por adelantado. Los clientes que regularmente tenían crédito ahora tienen que hacer un depósito del 50% del valor de sus órdenes, cuando hace dos meses no tenían que pagar nada por adelantado.

“Estamos tratando de asegurar que no nos afecte lo que  está sucediendo en los mercados de crédito”, dijo Greenblatt. “Vamos a ser capaces de aumentar las ventas sin tener que tratar con los bancos”

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