La depresión de los CEOs

La tristeza se ha apoderado de los hombres más exitosos del mundo corporativo; nadie les dijo que los años felices son cuando luchas por un puesto, no cuando ya lo tienes.
Ira Franco y Julieta Remedi

Tom Johnson, veterano CEO de la empresa CNN y su amigo J.B. Foqua, uno de los hombres de negocios más destacados de Georgia, EU, al declararon en el 2002 que habían estado deprimidos gran parte de su vida profesional.

Ambos escondieron esta situación durante varias décadas por miedo al estigma social que conlleva la enfermedad.

Su caso no es único ni especial: la lista de CEOs que padecen una depresión crónica, es larga.

La causa de la depresión de los CEOS es el éxito. Nadie les dijo que los años felices son esos en los que luchas por un puesto directivo, no cuando ya lo tienes.

De acuerdo con Psychology Today, los circuitos cerebrales que dan forma a nuestro estado de ánimo están diseñados para generar emociones positivas al acercarnos a la meta; pero llegar ella se considera el final de una etapa, una especie de “muerte”.

Todos los comentarios se centran en “lo que hizo” un gran líder, no en “lo que está haciendo”, como si ya no quedara nada más en su vida.

La depresión femenina

Hay personas más propensas a la depresión que otras. Las cifras muestran que el número de mujeres deprimidas duplica al de los hombres, sin embargo, este selecto grupo, los CEOs,  son los más propensos a la depresión crónica, muchas veces confundida con estrés. Un estudio británico reveló que esta cifra se revierte en el caso de los hombres con estrés crónico, como los CEOs, quienes tienden a desarrollar síndromes metabólicos (causales de enfermedades coronarias y cardiovasculares) dos veces más que las mujeres.

La depresión del CEO es lógica cuando observamos el tipo de persona que obtiene estos puestos: alguien capaz  de sacrificar todo por el éxito, incluso sus relaciones personales.

Al parecer lo han experimentado todo, desde vacaciones exclusivas, yates, aviones hasta haber aparecido en la portada de una revista. A pesar de esto, se sienten insatisfechos, sin ninguna nueva meta que alcanzar y con la sensación de haber desperdiciado su vida.

No todo está perdido para los CEOs deprimidos, existen varios tratamientos; el más común la terapia, que generalmente se complementa con medicamentos.

Tom Johnson declaró en una ocasión después de ser tratado: “Mi última etapa en CNN fue cuando recuperé mi esencia. Volví a ser la persona que era a los 20 ó 30 años, los mejores de mi vida.”

 

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