Música improvisada por robots, en fiestas de humanos

Shimon, un robot que puede escuchar música, analizar su estructura e improvisar junto con otros músicos
"Shimon", cuyo nombre significa "el que escucha", no sólo es capaz de tocar una marimba; también puede interactuar con músicos humanos
getty-marimba-robot  "Shimon", cuyo nombre significa "el que escucha", no sólo es capaz de tocar una marimba; también puede interactuar con músicos humanos
Valerie Streit
Autor: Valerie Streit | Otra fuente: CNN
ATLANTA (Reuters) -

El anuncio podría ser: “Se solicita percusionista, que toque la marimba preferentemente, para tocar en una banda con influencia de jazz. Debe ser capaz de improvisar, mover su cabeza y usar ropa de metal”.

¿Y el candidato perfecto? Shimon, un robot que toca la marimba, y que además de tener cuatro brazos, es notablemente humano. Tiene una brillante cabeza de aluminio y acero que se mueve con la música y reconoce a las personas que están cerca de él.

Como cualquier persona dedicada al jazz, Shimon puede escuchar música, analizar su estructura e improvisar con otros músicos. Pero en vez de recibir educación musical durante toda su vida, Shimon confía en algoritmos complejos para identificar los tiempos, las progresiones de los acordes y la disonancia y consonancia melódica.

“Interactuamos con él (robot) de forma muy diferente (que con los humanos)”, dice Ryan Nikilaidis, estudiante de doctorado en el Centro Tecnológico para la Tecnología Musical de Georgia. Nikolaidis programa a Shimon, cuyo nombre hebreo significa “el que escucha” o “el que es escuchado”. “Tiene presencia, y mueve la cabeza… te mira cuando está interpretando un solo y se ve a sí mismo o ve a los otros músicos. Es un nivel completamente diferente de interacción social”, comentó.

John Coltrane. Thelonious Monk. Shimon puede improvisar como los mejores. El robot estructura los estilos de estos maestros del jazz para producir una obra, sorprendentes arreglos que inspiran y desafían a sus compañeros humanos.

“Estamos interesados en improvisar como humanos, pero tocar como máquinas”, dijo Nikolaidis, quien toca el teclado con el robot en una constante retroalimentación de enseñanza y aprendizaje.

“Tenemos la capacidad de variar entre diferentes influencias y crear un vocabulario tan rico, que ningún humano podría tocar… esperamos que nos inspire a interpretar de forma diferente, algo que no tocaríamos con otros humanos”, dijo a CNN Gil Weinberg, director del Centro Tecnológico para la Tecnología Musical de Georgia y que construyó a Shimon hace dos años.

Shimon no es el primer maestro robótico de Weinberg. Él y sus estudiantes desarrollaron a Haile, un robot baterista en 2006.

Weinberg también ayudó al pionero del popular iPhone app ZOOZbeat, que ayuda a cualquiera —sin importar su talento musical— a crear música agitando y sacudiendo sus teléfonos.

En diciembre, un grupo de músicos en Japón utilizó el iPhone app para tocar con Shimon a distancia. Este evento fue documentado como la primera actuación musical interactuada entre humanos y robots.

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