Cuba da señales de cambio mientras EU parece no darse cuenta

En Washington no se ha discutido el cambio que se ha dado en el país a lo largo del año
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David Ariosto
Autor: David Ariosto
LA HABANA (Reuters) -

Un joven cubano se sienta encorvado en el famoso malecón de su ciudad, disfrutando la brisa fresca del otoño y pensando en el mundo que existe a poco más de 145 kilómetros al norte.

"Mucha gente murió en ese mar tratando de llegar al otro lado", dice Yoandri Pérez de 20 años de edad, mientras descansa en el malecón, una partición de concreto y carretera de seis carriles que retiene el estrecho de la Florida de la capital cubana.

"Es muy difícil aquí. La economía está mal y ahora están recortando empleos”, dice, disfrutando el cambio de estación a una temperatura más fría y mares más agitados. "Pero por lo menos el malecón es un lugar al que puedes venir a relajarte".

A más de 2,000 kilómetros al norte, otro posible cambio viene en camino. En Washington, cuando las campañas para las elecciones de mitad de periodo llegan a un pico, los políticos y los cabilderos discuten los efectos de un posible cambio en el equilibrio de poder en el Congreso.

Algo que no se está discutiendo es: Cuba.

"La gente en la capital no se está enfocando en Cuba", dijo Sarah Stephens, del Centro para la Democracia de las Américas, un grupo con sede en Washington que aboga por el término del embargo de 48 años de EU.

"Ahora mismo, tienen los votos (para terminar con la prohibición de viaje), pero después de noviembre será un juego totalmente nuevo".

Y el presidente, Barack Obama, que prometió "un nuevo comienzo", en las relaciones con Cuba, ha hecho pocos cambios al relajar algunas restricciones fiscales en 2009.

"Ya comenzamos algunos cambios significativos en torno a las remesas y los viajes familiares. Pero antes de tomar nuevas medidas, creo que queremos ver de hecho que el régimen de Castro se toma en serio un enfoque diferente”, dijo el presidente de los EU hace unos días.

Obama dijo que estaba interesado en más apertura con Cuba, pero el gobierno de Castro debe hacer algunos cambios por su lado.

El año pasado, el presidente hizo una promesa similar.

"Queremos algunas señales de cambios en la forma de operar de Cuba, que aseguren que los prisioneros políticos sean liberados, que las personas puedan expresar su opinión libremente (…) y que hagan las cosas que la gente de todo el hemisferio puede hacer y darlo por hecho", dijo Obama en una entrevista del 2009 con CNN.

Desde entonces, la isla ha liberado a docenas de prisioneros políticos y ha anunciado recortes masivos en el sector público para preparar el camino para las empresas de libre mercado con la intención de crear nuevos puestos de trabajo para sus antiguos trabajadores estatales.

"Lo que tenemos ahora es un presidente en apuros", dijo Phil Peters, del Instituto Lexington con sede en Washington. "Dijo que si había una evolución positiva él respondería, y ahora estamos viendo la liberación de prisioneros políticos y algunos cambios económicos significativos".

Altos funcionarios de EU y fuentes en el Congreso le dijeron a CNN que la Casa Blanca ha considerado relajar algunas medidas en el futuro, pero el gobierno ha sido persuadido de frenarlas hasta después de las elecciones del 2 de noviembre.

Se espera que los republicanos ganen escaños en la Cámara y en el Senado, dejando a la Casa Blanca con la posibilidad de enfrentarse a un Congreso más opuesto a los cambios de la política EU-Cuba.

"Los costos políticos de lograr estos (cambios) son muy altos", dijo una fuente del Congreso, sugiriendo que la administración puede reducir el paquete que fue armado durante el verano". "La pregunta es, ¿Cuánto estómago hay en la Casa Blanca para recibir el golpe".

Peters dijo que con los EU aún comprometidos con Iraq y Afganistán, y todavía tambaleándose por la crisis financiera mundial, "Cuba no tiene una alta prioridad".

"Pero creo que la Casa Blanca va a responder, porque la palabra de Obama está en juego", añadió.

En septiembre, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó a Obama de no cumplir con su promesa, diciendo que, lejos de facilitar las regulaciones, el gobierno de EU había reforzado la aplicación de restricciones comerciales.

"El presidente se ha quedado corto de las expectativas que generó con sus discursos", dijo Rodríguez en una rueda de prensa en La Habana, haciendo hincapié en el alcance de las sanciones de EU en negocios internacionales y el comercio con Cuba.

"El verdadero impacto del embargo no solamente es bilateral", dijo John Kavulich, del Consejo de Intercambio Económico EU-Cuba. "No es la incapacidad de Cuba para acceder al mercado norteamericano, es la incapacidad de Cuba para acceder a divisas internacionales y la capacidad de los EU de manipular empresas privadas y algunos gobiernos en su relación con Cuba".

A pesar del embargo comercial de los EU, al que Cuba llama "bloqueo", los Estados Unidos es su principal fuente de abastecimiento de alimentos y agricultura.

En 2000, EU permitió a los agricultores estadounidenses vender alimentos y productos agrícolas directamente a Cuba. Un proyecto de ley aprobado ocho años antes permite el envío de suministros médicos aunque a menudo la burocracia entorpece la entrega de los bienes.

Mientras la Casa Blanca no puede levantar las sanciones sin la aprobación del Congreso, algunos analistas creen que el verdadero obstáculo para mejorar las relaciones es Alan Gross, un estadounidense encarcelado en Cuba por sospechas de espionaje.

Gross, de 60 años de edad, estuvo trabajando para un subcontratista de USAID (la agencia de ayudam internacional de EU) llamado Development Alternatives Incorporated (DAI), cuando fue arrestado en el aeropuerto internacional de La Habana el 3 de diciembre del 2009.

Su cautiverio, a pesar de que no ha sido acusado, provocó uno de los intercambios diplomáticos al más alto nivel entre los dos países de años recientes.

Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas el mes pasado en Nueva York, el secretario de Estado adjunto de EU, Arturo Valenzuela, habló con el canciller cubano para "alentar la liberación" de Gross.

Cuba es uno de los pocos lugares (junto con Irán y Myanmar) en dónde EU financia iniciativas para la construcción de la democracia, sin el permiso del país anfitrión.

USAID estuvo bajo un intenso escrutinio en entre 2006 y 2008, como resultado de informes de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO, por sus siglas en inglés) de EU que identificó un posible uso indebido de ayuda de EU para promover la democracia cubana.

DAI, en donde trabajaba Gross, no recibe esos subsidios, pero es un subcontratista de USAID dedicado a Cuba para "fortalecer a la sociedad civil en apoyo de un gobierno justo y democrático", según una declaración de su director general, Jim Boomgard.

El mantenimiento en prisión de Gross y la potencial caída en las próximas elecciones pueden haber enfriado de una vez lo que alguna vez pareció un calentamiento en las relaciones.

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