Los monólogos humorísticos son un negocio serio en Medio Oriente

De la mano de cómicos occidentales, humoristas intentan llevar las risas a distintos rincones en países como Egipto y Jordania
Un comediante participa en el festival de comedia de Jordania
COR. Comedia Jordania  Un comediante participa en el festival de comedia de Jordania
Barry Neild
Autor: Barry Neild
(Reuters) -

La promotora egipcia de comedia, Maha Hosny, conduce por el tráfico de las calles de El Cairo mientras habla con CNN por teléfono, cuando se escucha un chillido aterrador de las llantas y se pierde la comunicación.

Afortunadamente ella sale ilesa, y en sólo minutos vuelve a hablar sobre su incursión en el trabajo de llevar los monólogos humorísticos a nuevos públicos de Egipto, y sobre lo que a ella la hace reír.

“El simple hecho de andar por las calles de El Cairo me hace reír. El tráfico aquí me hace morirme de la risa”, dice, y su encuentro cercano con un ‘chofer loco’ fue percibido como otra broma.

Después envió un correo para decir que llegó sana y salva a su destino. Eso es algo maravilloso para sus fans en Egipto, quienes esperan que Hosny ayude a presentar la segunda parte de su exitosa comedia Hysteria, que tuvo lugar en El Cairo a principios de este año.

Aunque se escuchaba poco sobre esto hace apenas unos años, la comedia en vivo es un negocio serio en El Cairo y en otras ciudades de Medio Oriente, pues atrae a enormes multitudes, según los cómicos de la región.

Aunque las actuaciones occidentales abrieron el camino para este nuevo entusiasmo de cómicos independientes, el formato ha sido tan popular que la región es testigo del crecimiento de talentos nacionales. “Es todo un fenómeno”, dice Dean Obeidallah, un cómico árabe-estadounidense, cuya gira Axis of Evil, de 2005 por Medio Oriente, donde presentó un elenco de comediantes de la región, es visto como el catalizador de esta nueva ola de comedia.

El mes entrante, Obeidallah retomará su papel como presidente ejecutivo del Festival de Comedia con Público de Amman, un evento de una semana entera en la capital de Jordania.

Quizás, con ayuda de las leyes más laxas en torno a la censura de Jordania, el festival de Amman se ha convertido, en tres años, en el evento más grande de su tipo en esta parte del mundo, dijo Obeidallah, quien agregó que Jordania sólo es el principio.

“El festival representa un crecimiento más grande, una tendencia. En Arabia Saudita hay una presentación de comedia en vivo, en donde 10 o 12 cómicos presentan sus espectáculos regulares. Lo mismo ocurre en Egipto, Líbano, Omán y Qatar”, dijo.

Aunque esto no es evidente para los fuereños, la gente en Medio Oriente no es ajena al humor, pues tienen tradiciones ricas en narrativa cómica. El comediante veterano jordano Nabil Sawalha lo ha visto todo, pues ha actuado en foros abiertos, sátiras de televisión y comedias, pero ahora disfruta de un capítulo en su larga carrera gracias a la comedia en vivo.

Sawalha dice que antes estas presentaciones se realizaban en inglés, pues los cómicos tenían una gran influencia occidental, pero el lenguaje local está ganando confianza. Ya se toma en serio en árabe. “Quizás soy el único que puede actuar toda una noche, pero hay algunos jóvenes que pueden hacerlo cinco o diez minutos. Les falta experiencia, pero la gente está dispuesta a hacer el ridículo frente a otras personas, y eso es algo nuevo”.

Aunque la lengua cambió, las bromas siguen siendo familiares para el público occidental, pues se habla de relaciones, tráfico, música pop, Facebook y la cultura árabe.

“A los árabes en la región les encanta reírse de ellos mismo, y eso es algo que no vemos en los medios occidentales”, dice Obeidallah. “Si no haces bromas sobre la cultura árabe en tu espectáculo, ellos se lo perderán porque el nivel de risas de esas bromas es mucho mayor que el de las bromas genéricas sobre las relaciones o sobre la situación del mundo”.

Sherry Davey, una cómica británica-estadounidense que fue invitada a presentarse en Amman por segunda ocasión, dice que su rutina, una ‘terapia de comedia’ para los hombres del público, funciona igual en Jordania como en su hogar.

“Las mujeres de todo el mundo están igual de hartas de sus esposos y cansadas de sus hijos como nosotras”, dijo entre broma. Pero Obeidallah dijo que en la mayoría de los países de Medio Oriente, incluso en la relativamente liberal Jordania, hay límites. El sexo y las maldiciones deben ser evitados, al igual que las bromas sobre la religión y sobre los líderes de sus países. “Estuve en Líbano y el productor del programa me dijo que hablara de lo que yo quisiera, pero que si me burlaba del grupo militante Hezbolá, él no me defendería, y su mensaje fue efectivo”.

Aún así, hay quienes están dispuestos a correr el riesgo. “Me sorprende ver a algunos atrevidos que hablan de ‘pedos’ o sexo, o algunas groserías, y los jordanos se ríen”, dijo Sawalha, quien se niega a eliminar las bromas políticas de su presentación.

“En otros lugares es diferente. He actuado en Beirut, Dubai y Qatar, donde mi discurso era censurado, pero yo lo hacía de todos modos. En el mundo árabe tenemos tanta agitación política y tantas tragedias que hay mucho espacio para convertirlas en comedia para reírnos y poder disfrutar la vida”.

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