Bahrein, entre dos grandes sectas

Por: Susannah Palk

El conflicto en la nación árabe no inició como un problema entre chiitas y sunitas, pero si escala a ello será más difícil encontrarle salida

Bahrein, detrás del conflicto

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Sin Pie de Foto
Bahrein - protestas  Sin Pie de Foto  (Foto: EFE, )

(CNN) Los disturbios en la mayor parte del norte de África y Medio Oriente crecen a la par de las tensiones sectarias entre musulmanes sunitas y chiitas, que son las dos principales denominaciones dentro de la fe islámica.

La mayor parte de los musulmanes en el mundo islámico son sunitas; sólo el 10 % de su población es chiita.

En Medio Oriente, sólo Irán, Iraq y Bahrein tienen población con una mayoría chiita.

Hasta el momento, Bahrein, el Estado insular del Golfo Pérsico, es la única nación que presencia manifestaciones populares divididas por la línea religiosa, pero cómo hay más países a seguir, ¿qué significa eso?

Sunitas y chiitas, ¿cuál es la diferencia?

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(CNN) – Las diferencias entre los dos grupos se han desarrollado a lo largo de los siglos, pero el mayor cisma se dio en el año 632 de nuestra era, tras la muerta del profeta Mahoma.

Los musulmanes chiitas creían que el primo de Mahoma debía ser su sucesor, mientras los sunitas creían que no había un sucesor legítimo y se debía elegir uno.

Al paso del tiempo, surgieron mayores diferencias religiosas y políticas, pero de acuerdo con Jane Kinninmont, investigadora senior de Chatham House, el think tank británico, en el tema religioso no son tan grandes, "y la gran mayoría de los musulmanes sunitas y chiitas convive pacíficamente".

Entonces, ¿a qué se deben las tensiones entre los dos grupos?


El factor político

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Bahrein - protestas
Bahrein - protestas  Bahrein - protestas  (Foto: EFE, )

(CNN) – Según Kinninmont, las actuales tensiones entre las dos sectas han aumentado debido a situaciones políticas ocurridas en Irán e Iraq, por ejemplo la revolución iraní de 1979 y la invasión a Iraq en 2003.

La revolución iraní creó un nuevo poder radicalmente diferente en Medio Oriente, además de ser el único gobierno chiita en la región.

"En los primeros días, Irán declaró su intención de exportar su revolución islámica, y su líder supremo se presentó a sí mismo como el líder de todo el mundo musulmán, poniendo nerviosos a los líderes árabes sunitas. Esto tuvo algunas consecuencias negativas para los musulmanes chiitas de la región", dijo a CNN.

Kinninmont explicó que muchos países comenzaron a sospechar de la deslealtad de sus pequeñas poblaciones chiitas y temían que apoyaran a Irán. Además, dijo, esa nación apoyó en ese momento a algunos grupos revolucionarios en otros países.

La creciente sospecha entre las dos partes se vio agravada por la invasión de Iraq en 2003, donde un gobierno chiita llegó al poder después de derrocar al régimen de Saddam Hussein.

"Esto realmente alarmó a los tradicionales gobernantes sunitas de la región", dijo Kinninmont. "Hubo este creciente temor de que Irán e Iraq trabajarían juntos en una colusión contra otros Estados árabes".

La política y la religión se mezclan

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Bahrein - clérigo chiita
Bahrein - clérigo chiita  Bahrein - clérigo chiita  (Foto: EFE, )
(CNN) ¿El levantamiento en Bahrein es  simplemente por religión?
No, dijo Kinninmont. Los manifestantes en Bahrein son tanto chiitas como sunitas.

"Mucha gente en Bahrein se siente muy ofendida por los informes que presentan el conflicto con una imagen simplista de sunitas contra chiitas", dijo.

"Lo que la mayoría de los manifestantes están exigiendo no es sobre cuestiones religiosas. La mayoría de las demandas son por mejores oportunidades económicas —empleos, vivienda y derechos políticos—".

"Las protestas se derivan de una población que se siente tratada como ciudadanos de segunda clase, no por sus diferentes interpretaciones del Corán".

Tensión en aumento

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(CNN) – La pregunta, entonces sería: ¿Estamos viendo tensiones sectarias entre sunitas y chiitas en Bahrein?
"Sí. Desafortunadamente lo estamos viendo", dijo.

A pesar de que la familia gobernante en Bahrein es sunita, los musulmanes chiitas representan alrededor de dos terceras partes de la población.

Un largo tiempo de desconfianza hacia la población chiita por parte de la familia gobernante es una de las razones actuales de la tensión, dijo Kinninmont.

Muchos chiitas se han quejado de una discriminación arraigada contra su comunidad, agregó.

"Algunas de esas acusaciones parecen ser ciertas, tales como que los musulmanes chiitas no son reclutados para el ejército o son excluidos de algunos de los altos puestos del gobierno".

Pero, a pesar de que las quejas no sean por la religión, Kinninmont cree que la situación se está volviendo cada vez más polarizada, con mucha gente dividiéndose en líneas religiosas.

Existe el peligro, advirtió, de que las continuas tensiones sectarias dificulten llegar a un acuerdo que ponga fin a los disturbios y le permita a Bahrein continuar.