WikiLeaks cambió la forma tradicional de hacer periodismo: investigación

<i>WikiWars: La Misión de Julian Assange</i>, investigación de CNN, revela que pese a sus logros Assange optó por la opacidad para su vida
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Autor: Kaj Larsen
(Reuters) -

Nota del editor: CNN te lleva dentro del mundo privado del fundador de WikiLeaks, Julián Assange. El programa WikiWars: La Misión de Julian Assange será transmitido por CNN a las 19:00 horas del domingo (hora de la Ciudad de México).

(CNN) — Mientras investigaba una reciente historia sobre la batalla geopolítica de los recursos naturales en el Ártico, buscaba un diálogo cándido y sin filtro sobre el tema.

En cambio, encontré en la red teorías en conflicto, opiniones y el doble discurso político.

Así que, como muchos periodistas lo han hecho desde el año 2009, fui a WikiLeaks.

La minería detrás del tesoro de los cables diplomáticos publicados por la organización fundada por Julian Assange, se encuentra en los resúmenes de las conversaciones directas entre los embajadores estadounidenses y los diplomáticos extranjeros que describen sus impresiones sobre este tema.

Es el tipo de acceso al que llegaban los periodistas veteranos tras cultivar sus carreras. Hace años, este tipo de conversaciones pudieron haber ocurrido entre susurros, en la parte posterior de un restaurante, como una conversación off the record, con una fuente confidencial.

Pero hoy en día, esos datos están al alcance de todas las personas, están digitalizados y son accesibles mediante una búsqueda rápida de palabras clave.
Esto no es un chisme en la cafetería de almuerzos escolares, sino que es como tener una cámara oculta en el registro de la oficina del director las 24 horas del día.

La filtración como un arma táctica

Wikileaks ha sido reconocida como una fuerza para el cambio político, de la revolución de Egipto a la batalla por los recursos en el Océano Ártico.

Los cables secretos del Departamento de Estado de EU publicados por la organización a finales de 2010 fueron parte de la chispa que impulsó la revolución de Túnez. Sus detonaciones crearon una reacción en cadena que tocó Egipto, Libia, Siria, Yemen y otros países árabes.

Julian Assange, el controversial fundador de Wikileaks, no asumió el crédito de la primavera árabe que ha cambiado los regímenes del norte de África y amenaza a otros en Medio Oriente.

Es evidente, sin embargo, que este tipo de cambio global es exactamente lo que Assange había previsto.

Assange cree que las informaciones clasificadas por los gobiernos deben tener una libre distribución. Las filtraciones son el arma táctica; es la redistribución del poder como objetivo estratégico.

No hay un manifiesto definitivo escrito por Assange. Mis colegas de CNN y yo hablamos con múltiples fuentes, estudié interminables horas de metraje detrás de las escenas de Assange y leí casi todas sus publicaciones para elaborar un perfil de una organización que está intrínsecamente ligada a un líder enigmático.

Assange en el centro de atención

Antes de fundar WikiLeaks, Assange publicó sus reflexiones en una comunidad en línea de anarquistas conocida como Cypherpunks.

Lo que se desprende de sus escritos es un retrato de un hombre ferozmente inteligente que ha creado una organización que pone en peligro las instituciones tradicionales de poder.

En abril de 2010, Wikileaks fue noticia internacional después de la liberación de video clasificado sobre un ataque a un helicóptero artillado de Estados Unidos, que en 2007 mató a dos periodistas de Reuters y a cerca de una docena de iraquíes.

La tripulación confundió las cámaras de los periodistas con armas, mientras buscaban rebeldes que habían estado disparando contra las tropas estadounidenses en la zona, de acuerdo con una investigación de Estados Unidos. 

En su visión del mundo,  Assange replantea cuál es la función tradicional del periodismo, el llamado cuarto poder, para proporcionarle control sobre el poder del Estado y el abuso del Estado:

"La transparencia debe ser proporcional al poder que se tiene. Quien tiene más poder puede generar mayor peligro, por eso hay necesidad de mayor transparencia", dijo Assange en alguna ocasión.

Mientras WikiLeaks continuó lanzando documentos más controvertidos en 2010 -entre el poder y la infamia-, Julian Assange como figura pública respondió con una opacidad en aumento.

Él se encontró bajo la luz candente de la transparencia que hasta entonces estaba acostumbrado a ver brillar para los demás.

Para todos, el logro de Assange fue abrir el diálogo acerca de la información y el poder, pese a que como individuo maneja el absolutismo y la arrogancia.

Tal vez él lo expresa mejor al hablar sobre sí mismo: "Yo soy el corazón y el alma de esta organización, su fundador, el filósofo, el portavoz, codificador original, organizador, financiador y todo el resto. Si usted tiene un problema... a la mierda". 

Como Assange se hizo cada vez más autocrático y está envuelto en problemas legales internacionales, varios de sus "lugartenientes" han desertado, el más notable es Daniel Domscheit-Berg.

Domscheit-Berg dijo que la incapacidad de Assange para confiar en sus colegas nubló la misión de la organización.

"Lo que nunca entendí fue por qué no fue arrojó luz sobre las cosas a la gente que trabajó con él", dijo Domscheit-Berg durante una conversación en Berlín.

"Cada vez que le pregunté acerca de algunos detalles, dijo: 'No es asunto tuyo' y 'siguiente pregunta'". 

"Él no está a la altura de sus propias normas y es una de las razones principales por las que en realidad yo y otros pocos abandonamos el proyecto".

Domscheit-Berg ha iniciado una organización rival llamada OpenLeaks, que anticipa algo de lo que parece ser el futuro de la política del "hacktivismo".

Aislado y bajo investigación

Assange ha dado al mundo más poder sobre las instituciones, las prácticas, los estados, las empresas e incluso, la corrupción.

Pero ahora incluso los periodistas, el pilar de apoyo tradicional de los denunciantes y activistas, se están volviendo contra él.

David Leigh, de The Guardian en Londres, quien colaboró ​​con Assange sobre los cables de la guerra de Afganistán en julio de 2010, trata a Assange como una mera fuente. Leigh y su compañero periodista Bill Keller, del New York Times, han obtenido beneficios saludables al escribir libros sobre Assange.

El punto más importante, sin embargo, no es si Assange está cumpliendo la función del cuarto poder o por qué sus colaboradores se han ido: es por qué se está convirtiendo en un ser cada vez más aislado.

El panorama legal que enfrenta Assange es preocupante también.

Según fuentes de ambas partes, es casi seguro que será extraditado a España en algún momento de este verano para ser interrogado con relación a las acusaciones de mala conducta sexual en Suecia.

Estados Unidos también está tras Assange. El Departamento de Justicia podría negociar con el ex soldado Bradley Manning, preso y en proceso como sospechoso de ser quien filtró la información que hizo famoso a WikiLeaks, irónicamente podría aportar la evidencia crucial contra Assange.

Si a Manning se le ofrece una sentencia reducida para ligar a Assange a la solicitud de material clasificado, el Departamento de Justicia tendría un caso más importante contra el fundador de WikiLeaks.

Con Manning elegible para la pena de muerte, un escenario plausible podría tomar esa ruta. Según informes, el joven ex soldado joven está bajo una presión extraordinaria, y la cooperación puede representarle una alternativa atractiva ante una larga pena en prisión o algo peor.

¿Qué sigue?

Assange parece estar cada vez más sin movimientos y fuera de los secretos.

El paisaje de las filtraciones se ha descentralizado cada vez más, y organizaciones que van desde Openleaks hasta The Wall Street Journal han creado sitios de internet que rivalizan con WikiLeaks en las revelaciones de material clasificado.

Domscheit-Berg dijo que con excepción de una carga de documentos filtrados de una importante institución financiera, tomó todos los documentos que había cuando dejó WikiLeaks. 

Además está en riesgo la funcionalidad técnica de WikiLeaks después de los problemas que ha enfrentado y la pérdida de financiamientos.

Pero la idea inicial de un lugar protegido para las acciones anónimas aún conserva el poder.

Alguna vez Assange describió a WikiLeaks como "un mecanismo para maximizar el flujo de información y las acciones que conduzcan a una reforma justa".

Si Wikileaks no era más que un buen inicio para una sociedad más abierta, un flujo transparente de información para crear un cambio positivo en el mundo, entonces Assange aún puede tener un gran secreto guardado:

Él ya ha ganado.

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