Fiscales acusan a ocho personas por pagar acompañantes para Berlusconi

El primer ministro italiano y el empresario Gianpaolo Tarantini discutieron la contratación de mujeres para las fiestas del mandatario
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silvio-berlusconi  primer ministro de italia  (Foto: )
(Reuters) -

Fiscales italianos acusaron a ocho personas de pagarle a mujeres jóvenes para acudir a fiestas a la casa del primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, en el capítulo más reciente de un escándalo sexual que aqueja el mandatario.

Las trascripciones de algunas de las 100,000 conversaciones telefónicas hechas entre el 2008 y el 2009 fueron presentadas ante la corte en la ciudad sureña de Bari este viernes, como parte de la investigación sobre presunta prostitución que lleva tres años.

Las transcripciones revelan que Berlusconi y el empresario Gianpaolo Tarantini hablaron a menudo sobre llevar mujeres a casa.

Los fiscales alegan que Tarantini le llevó aproximadamente 30 mujeres diferentes a Berlusconi a fin de ganar su confianza. El empresario seleccionó a mujeres "jóvenes y esbeltas" y les dijo qué ropa ponerse y cómo actuar en las fiestas del mandatario, de acuerdo con los fiscales.

Entre esas mujeres estaba Patrizia D'Addario, quien en 2009 dijo que ella y otra mujer habían recibido pagos para acudir a las fiestas de Berlusconi, según los fiscales. El primer ministro negó esta acusación.

En otra conversación, discutieron qué mujer debería llevar cada uno a una fiesta esa noche. Berlusconi dice que los invitados son hombres poderosos "por lo que las chicas tienen la idea de estar ante hombre que pueden decidir su destino".

Afirma que tiene dos jóvenes que no ha visto por un tiempo, una de ellas, una periodista y la otra, una joven brasileña de 21 años, "quien lloró por el teléfono en reclamo por haberla olvidado", dijo Berlusconi, según la transcripción.

En una grabación del 10 de octubre, Berlusconi dice a Tarantini que quizá habría muchas mujeres en una fiesta que se celebraría al día siguiente. "Cuando mucho debería haber dos por personas, pero ahora también quiero que tu tengas las tuyas, de lo contrario, me sentiré en deuda. Por qué no traes las tuyas y yo traigo la mía".

Tarantini se muestra de acuerdo y luego Berlusconi continúa: "Luego podemos cambiarlas…".

En una conversación entre Tarantini y una de las mujeres que reclutó, ella le dice que Berlusconi le prometió ayudarla.

El primer ministro no es acusado en este caso que se desarrolla en Bari, pero enfrenta otro juicio en Milán por supuestamente pagar por sexo a una joven bailarina marroquí de 17 años llamada Karima el Mahroug, y apodada Rubí la rompecorazones.

El Mahroug negó haber tenido relaciones sexuales con el primer ministro. Ambos admitieron que él le dio dinero a ella, aunque dicen que fue para ayudarla. Berlusconi siempre ha negado haber tenido un comportamiento inapropiado y niega haber pagado por sexo.

Las más recientes revelaciones en el caso de Bari han provocado que los críticos de Berlusconi le exijan su renuncia.

En una carta publicada el sábado a través del periódico Foglio, dirigido por su ex vocero, Giuliano Ferrara, Berlusconi escribió que no tenía intención de renunciar. Dijo que su comportamiento no era en lo absoluto como lo describían los medios y que no había hecho nada que lo avergonzara.

En una investigación separada pero relacionada, en Nápoles, Tarantini es acusado de chantajear a Berlusconi con relación al escándalo.

De acuerdo con los fiscales de Nápoles, Berlusconi fue víctima "de amenazas veladas e implícitas" para pagar 800,000 euros a Tarantini.

El primer ministro negó haber sido chantajeado y dijo que le había dado ese dinero a Tarantini como un acto de caridad.

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