Sobre el tráfico de personas en Mozambique: "cada minuto era lo peor"

En algunos casos, las mujeres que son obligadas a prostituirse conocen a los criminales que trafican con ellas
cuba trata personas
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Por: Brent Swails
Autor: Brent Swails | Otra fuente: 1
CNN

La mansión se encuentra en el corazón de Maputo, en Mozambique. Desde la calle parece que está abandonada, las paredes se están derrumbando, las ventanas están rotas, la hierba crecida y los árboles esconden lo que antes era una gran entrada.

Pero adentro todavía hay señales de que sigue siendo un hogar, y es que el techo está ennegrecido por lo que se cocina; en las recámaras, los colchones están alineados en el suelo y páginas arrancadas de revistas decoran las paredes.

Katie Magill, activista local, visita constantemente esa mansión y otras casas ocupadas ilegalmente en la ciudad. Dice que quienes allí habitan están en la edad en la que admiran a los cantantes y artistas de las revistas, pero también son demasiado jóvenes para ser forzados a hacer el trabajo que deben realizar cada noche.

Muchos aquí dicen que la etiqueta que le pusieron a Mozambique de tierra de camarones y prostitutas está bien ganada. Los camarones acaparan el mercado en el día, y por la noche son las muchachas de Mozambique las que están en venta.

A principios del año pasado, la policía identificó a una red de traficantes que explotaban hasta a 40 mujeres y jovencitas en la frontera con África del Sur, a las que supuestamente vendían por 1,000 dólares.

Dentro de la frontera de Mozambique, comprar muchachas para trata puede costar únicamente 2 dólares, e incluso en muchas ocasiones las víctimas conocen a los criminales que trafican con ellas.

Ofelia cuenta que a los 12 años la vendieron para prostituirse, pero hace cuatro años escapó y encontró seguridad en Project Purpose, una organización que encabeza Magill. "Siempre tuve la esperanza de irme", dijo Ofelia", “me siento bien al pensar que en verdad se puede recuperar la libertad".

Tachina, quien también fue una víctima de trata, recuerda que había perdido la esperanza cuando la obligaron a prostituirse a los quince años. "Te hacen cosas horribles y no te dan dinero, cada minuto es peor. Pero cuando estás dentro no siempre lo puedes ver".

El reporte anual del Departamento de trata de personas de los Estados Unidos ha notado un aumento en los esfuerzos del gobierno de Mozambique por terminar con la trata; ha habido grandes arrestos desde que una ley antitráfico de personas entró en vigor en el 2008, pero el cumplimiento de la misma es difícil en este país de pocos recursos.

El equipo de seguridad que acaban de echar a andar para hacer cumplir esta ley sólo cuenta con siete agentes para cuidar todo el país. A Mozambique también le hace falta un plan nacional con un cuerpo que los coordine. La solicitud de CNN para tener una entrevista con la policía no fue atendida.

Por ahora, la lucha contra el tráfico de personas no puede ser detenida sin personas como Magill, cuya organización rehabilita a víctimas jóvenes, muchas de ellas madres y les ofrece refugio a sus hijos.

Pero ella dice que lo que la atormenta es el hecho de que hay gente a la que no ha podido dar refugio. "Lloro por las personas que deberían de estar en estos edificios, por los niños que deberían de tener una oportunidad de vivir como se debe".

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