Mitt Romney se acerca en Texas a los 1,144 delegados para ser candidato

Al favorito de los republicanos le faltan 78 delegados para consolidar su candidatura; 152 delegados texanos están en disputa este martes
Romney
Romney  Romney  (Foto: )
  • A+A-
Por: Gregory Wallace
Autor: Gregory Wallace
(CNN) -

Se espera que este martes el republicano Mitt Romney alcance el “número mágico” de delegados en las primarias de Texas para que extraoficialmente gane la nominación presidencial de su partido después de una contienda en la que entró como favorito y en la que durante semanas se ha mantenido la distancia con sus rivales. 

Romney se puso a la cabeza del grupo cuando anunció su segundo intento por llegar a la Casa Blanca en junio del año pasado. Desde ese tiempo, ha visto a sus rivales por la candidatura venir a menos lentamente, sobre todo cada vez que se alejaban de una esperanza de triunfo.

Se espera que los delegados que necesita para alcanzar los 1,144 necesarios para la nominación del Partido Republicano provengan de Texas, el único estado que esta semana votará. A Romney le faltan sólo 78 delegados para alcanzar la cifra mágica, y 152 de 155 delegados estatales estarán en disputa este martes.

Durante semanas, Romney ha sido el presunto candidato, aunque no será el candidato oficial del partido hasta la Convención Nacional Republicana, prevista para la semana del 27 de agosto en Tampa, Florida.

Romney inició su campaña en un caluroso día de junio del año pasado, diciendo a sus seguidores reunidos en una granja de Nueva Hampshire que Barack Obama había incumplido con Estados Unidos. “Desde mi primer día en la oficina, mi prioridad será ver que Estados Unidos es, una vez más, número uno en la creación de empleos”, dijo.

El estado en permanente disputa y donde también se llevaron a cabo una de las primeras elecciones primarias jugaría un papel importante en su campaña. Al principio Romney invirtió más en New Hampshire que en el primero estado en el que celebraron un caucus, Iowa, el cual finalmente perdió por un pequeño margen ante el exsenador de Pennsylvania, Rick Santorum.

El electorado de Nueva Inglaterra durante mucho tiempo ha estado familiarizado con Romney, incluso antes de su candidatura a la presidencia en 2008. Fungió como gobernador de Massachusetts entre 2003 y 2007.

Texas ya tenía un peso específico en esta contienda por la candidatura presidencial mucho antes de que se lleven a cabo las primeras votaciones este martes. Por ejemplo, uno de los tres factores que influyeron en la decisión de Santorum en abril para poner fin a su candidatura fue una decisión tomada por los republicanos de Texas de no cambiar su modelo de delegados proporcionales a un sistema en el que el ganador de las primarias se llevara todo el conjunto de delegados, lo cual, en caso de que Santorum hubiera permanecido en la contienda y ganado el estado, podría haberle dado un impulso y así contener la acumulación de delegados por parte de Romney.

Dos de los rivales de Romney en la contienda eran de Texas. El gobernador de Texas, Rick Perry, abandonó la contienda dos días antes de que a mediados de enero se celebraran las primarias en Carolina del Sur, tras un decepcionante quinto puesto en Iowa y su decisión de dejar de participar en el segundo estado que sostendría elecciones primarias, New Hampshire.

A principios de este mes, el congresista de Texas, Ron Paul, dijo que ya no haría campaña por la nominación republicana, dando así fin a su tercer intento por llegar a la Oficina Oval, con sólo 122 delegados hasta entonces acumulados.

Cuando Santorum, Paul y otros todavía competían, había rumores de una convención reñida, y a algunos les parecía una posibilidad realista el que Romney no consiguiera el número mágico antes de las últimas primarias estatales en junio.

El expresidente de la Cámara, Newt Gingrich, prometió seguir con su candidatura hasta la convención, a menos que Romney asegurara antes de esa fecha la nominación. A finales de marzo, dijo a la prensa que si Romney “no tiene una mayoría [de delegados], entonces creo que verán una de las convenciones más disputadas e interesantes en la historia estadounidense”. Suspendió su búsqueda de la candidatura a principios de mayo, y el martes se presentará junto con Romney en un evento en Las Vegas para recaudar fondos.

Las primeras primarias eliminaron a la congresista de Minnesota, Michele Bachmann, quien ganó el sondeo de opinión en Iowa el verano pasado, aunque terminó en sexto en los caucus de enero, y el exgobernador de Utah, Jon Huntsman, quien dio por concluida su participación antes de las elecciones en Carolina del Sur, tras fracasar en New Hampshire.

Otros abandonaron antes que iniciaran las primarias. El empresario Herman Cain dijo adiós en diciembre, en medio de acusaciones por un escándalo sexual. El exgobernador de Minnesota, Tim Pawlenty, se retiró meses antes tras un decepcionante desempeño en un sondeo de opinión en Iowa. 

Romney había buscado anteriormente la candidatura presidencial republicana, en 2008. En aquella ocasión abandono la contienda después del supermartes, en el cual estaban en juego 1,020 delegados de 21 estados. Las primarias de Texas celebradas a principios de marzo de ese año le dieron al senador de Arizona, John McCain, los delegados necesarios para sellar su candidatura por el Partido Republicano.

En su discurso en la convención de 2008, Romney habló sobre muchos de los mismos temas que ocupan un lugar destacado en el actual ciclo de campaña, entre ellos un llamado a “frenar el gasto público, bajar los impuestos, revisar los mandatos y las excesivas regulaciones… buscar todas las fuente de la seguridad energética, desde las nuevas hasta las energías renovables, desde el carbono hasta las de producción nuclear libres de CO2, y la perforación inmediata frente a nuestras costas para más petróleo”.

El presidente Barack Obama no enfrentó competencia nacional para la nominación presidencial demócrata, y CNN proyectó que había acumulado los 2,778 delegados necesarios el 3 de abril.

Ahora ve