¿Pueden los observadores de la ONU imponer la paz en Siria?

Los 300 observadores desarmados autorizados a estar en Siria por el Consejo de Seguridad de la ONU enfrentan una difícil tarea
Holly Yan
Autor: Holly Yan
(Reuters) -

En otro intento para ayudar a detener el implacable derramamiento de sangre en Siria, un grupo de observadores de la ONU se encuentra en el lugar para vigilar el denominado “cese al fuego”, el cual parece ser violado todos los días.

Aunque los activistas de la oposición han reportado algunas mejoras gracias a la presencia de los observadores, entre ellas cierta disminución de los bombardeos y la posibilidad de recuperar los cuerpos que están en las calles sin temor a ataques por parte de francotiradores del gobierno, algunos dicen que la misión tendrá poco efecto real, y que sólo sirve como prueba de que la comunidad internacional está tomando algún tipo de acciones.

¿Qué hacen exactamente los observadores?

El Consejo de Seguridad de la ONU ha autorizado hasta 300 observadores militares desarmados para una misión de 90 días en Siria. Los observadores tienen la tarea de observar el cese al fuego, que se supone entró en vigor el 12 de abril, aunque tanto el régimen sirio como la oposición han informado desde esa fecha de cientos de asesinatos.

El cese al fuego es parte de un plan de paz de seis puntos presentado por el enviado especial de la ONU-Liga Árabe, Kofi Annan, mismo que fue aceptado tanto por el gobierno sirio como por los integrantes de la oposición.

Además, los observadores tienen la tarea de apoyar la aplicación del plan de paz de Annan, el cual también exige el ingreso de grupos humanitarios, la liberación de los arbitrariamente detenidos y la puesta en marcha de un diálogo político.

¿Quiénes son estos observadores?

Los observadores militares desarmados son soldados entrenados en tareas de misión de paz. Provienen de al menos 11 países, entre ellos Argentina, Bélgica, Brasil, Finlandia, Marruecos, Noruega, Rusia, Suiza, China, Ghana e Indonesia. Los observadores son seleccionados dependiendo de la disponibilidad de las misiones vecinas y por las recomendaciones de los Estados miembros, dijo Ahmad Fawzi, vocero de Annan.

¿Qué restricciones ha impuesto el gobierno de Siria a la misión de observadores?

Funcionarios de la ONU dicen que el régimen del presidente Bachar al Asad ha rechazado al menos a un observador de la ONU debido a su nacionalidad y dijo que no aceptará observadores provenientes de países Amigos de Siria, excluyendo así a observadores de muchos países occidentales que han alzado la voz por la crisis que se vive en Siria.

El grupo Amigos de Siria, el cual tiene como objetivo encontrar una solución a la crisis siria, se compone de más de 60 países y organismos internacionales, entre ellos Turquía, la Liga Árabe, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña. En abril, el grupo reconoció formalmente el Consejo Nacional Sirio de oposición como representante legítimo del pueblo sirio.

La negativa del régimen de permitir observadores de estos países no es sorpresiva, dijo Asher Kaufman, profesor asociado en el Instituto Kroc de Estudios para la Paz Internacional de la Universidad de Notre Dame.

“Entiendo su punto. Bachar está preocupado por su propia supervivencia”, dijo. Es probable que al Asad no quiera arriesgarse al permitir observadores de países que podrían estar alineados con la oposición.

Dijo que los observadores podrían llegar de países “imparciales”, ya que “existen suficientes estados miembros de la ONU que no son integrantes de la coalición Amigos de Siria”.

Fawzi, el vocero de Annan, reconoció que la demanda de Siria podría constituirse como un reto. “Eso podría ser un problema, el cual trataremos cuando se convierta en uno”, dijo.

¿Qué otros desafíos enfrenta la misión?

Los activistas de la oposición y los líderes mundiales han criticado los informes de ataques de represalia contra los habitantes hablan con los observadores de la ONU.

“Tenemos informes confiables de que cuando (los observadores) se van, de nuevo comienzan los intercambios (de balas); que estas personas que se acercan a los observadores puede ser abordados por las fuerzas de seguridad o por el Ejército sirio y ser acosados o, peor aún, pueden matarlos”, dijo Fawzi al Consejo de Seguridad de la ONU.

Además del temor a hablar libremente con los observadores, algunos dicen que los observadores normalmente se encuentran escoltados por las fuerzas del gobierno, previniendo así una visión integral y objetiva de la crisis.

“Si la misión de observadores de la ONU está acompañada de militares, entonces no están monitoreando la situación en realidad”, dijo Kaufman.

¿La misión de observadores puede llevar la paz a Siria?

Incluso el jefe de la misión de observación, el general de división Robert Mood de Noruega, dijo que no existe número alguno de observadores que puedan detener la violencia si no hay un compromiso para la paz por todas las partes del conflicto.

“Diez observadores desarmados, 30 observadores desarmados, 300 observadores desarmados, incluso 1,000 observadores desarmados no pueden resolver todos los problemas”, dijo Mood a los periodistas tras llegar a Siria, en abril. “Así que exhorto a todos para ayuden y cooperen con nosotros en la durísima tarea que tenemos enfrente”.

Pero Murhaf Jouejati, investigador sirio del Instituto del Medio Oriente en Washington, dijo que la misión de observación se encontraba “muerta desde su llegada”.

“Nadie espera que el régimen de Asad cumpla con el plan de seis puntos del señor Kofi Annan”, dijo Jouejati, quien también es integrante del Consejo Nacional Sirio. “¿Qué puedo decir? Ha fracasado. El régimen de Asad ha incumplido cada uno de los principios”.

Jouejati dijo que la comunidad internacional se aferra al plan de paz para demostrar que está llevando a cabo algún tipo de medida “para justificar la falta de acción que debería tomar para salvar vidas de sirios”.

En miras de que los esfuerzos diplomáticos no han logrado contener la violencia, ¿es momento para la intervención militar extranjera?

“Pienso que era necesario desde hace tiempo”, dijo Jouejati. “En ausencia de una fuerza más poderosa, Asad va a seguir masacrando a su pueblo hasta que triunfe. Ganará cuando los sirios tengan demasiado miedo como para salir y manifestarse a favor de su libertad y su dignidad”.

Pero a diferencia de lo ocurrido en Libia, la OTAN no ha mostrado interés en emprender una misión militar en Siria.

Existen numerosas razones posibles sobre por qué la comunidad internacional estaría más reticente a involucrarse militarmente en Siria. En Libia, los rebeldes tenían su propio capital, el bastión de oposición de Benghazi, desde el que operaban en una gran base. Pero los rebeldes sirios no cuentan con una instalación de operaciones centrales de ese tipo. 

El Ejército sirio es mucho más fuerte y está mejor equipado que el ejército libio. Siria tiene mucho más montañas que Libia, lo cual podría dificultar más las operaciones militares. Aunado a eso existe preocupación por posibles repercusiones políticas, dijo Jouejati. Estados Unidos, por ejemplo, se encuentra a la mitad de un año electoral”. Todos parecen estar esperando un liderazgo estadounidense y "mientras EU no encabece las operaciones, los otros países”, no lo harán , dijo Jouejati.

¿Qué otras opciones tiene la comunidad internacional para ayudar a poner fin a la masacre en Siria?

“Si fuera un diplomático, me enfocaría menos en el envío de 300 observadores y más en llegar a un consenso con Rusia y China”, dijo Kaufman, profesor de Notre Dame.

Rusia y China son los únicos integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU que han bloqueado repetidamente los intentos de condenar formalmente el régimen sirio. Ambos países han dicho que quieren centrarse en una resolución para Siria basada en el diálogo político, sin embargo, muchos analistas dicen que Rusia y China tienen motivos ocultos.

Siria es uno de los mayores receptores de equipo militar ruso, dijo Jouejati, y Rusia renta una instalación naval en el puerto sirio de Tartus, la cual brinda a la marina rusa su único acceso directo al Mediterráneo. Pero los intereses no sólo son financieros o geográficos.

“Rusia y China tienen mucho temor de que el Consejo de Seguridad interfiera en los asuntos internos de los Estados”, dijo Jouejati. “Rusia tiene un problema con Chechenia, y China tiene un problema con el Tíbet”.

Pero tanto Rusia como China apoyan la misión de observación de la ONU. Y el incumplimiento de Siria para mantener un cese al fuego podría provocar la suficiente frustración como para cambiar el panorama político.

“Si alguna buena noticia vino de esta misión de observación, es que expondrá más al régimen de Asad”, dijo Jouejati. “Esto podría diluir la postura rusa. Creo que Rusia comienza a sentir la vergüenza que provoca el régimen sirio”.

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