México espera al ganador de EU con la idea de “construir sobre lo logrado”

El nuevo gobierno mexicano insistirá sobre los avances en seguridad y migración mientras apuesta por una mayor relación económica
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| Otra fuente: CNNMéxico

El nuevo gobierno de México aguarda al ganador de la elección presidencial en Estados Unidos con la intención de trabajar sobre “las bases que se han logrado” en temas tradicionales como seguridad y migración, y de ampliar la relación bilateral con un énfasis en la integración económica.

“Queremos construir sobre las bases que se han logrado, es decir, tener una comunicación totalmente institucional, constructiva, en materia de seguridad e inmigración”, dijo el jueves pasado en entrevista con CNN en Español Emilio Lozoya, vicecoordinador de Asuntos Internacionales del equipo de transición del presidente electo, Enrique Peña Nieto.

Sin importar quién resulte electo para los próximos cuatro años, el nuevo gobierno mexicano buscará añadir “un par de canales más” a los temas abordados por ambos países. Se trata de “privilegiar políticas que generen empleos en ambos lados de la frontera. Es decir, enfocarnos en la parte de economía que genere empleos y que nos dé una mejor calidad de vida aquí y allá”, añadió Lozoya.

Para el maestro en Desarrollo Económico por la Universidad de Harvard, la generación de empleos es “el principal problema que enfrentan la sociedad norteamericana y la sociedad mexicana”, y su impulso tendrá repercusiones positivas en seguridad y migración, que en su opinión es la parte de la agenda bilateral que “se ha privilegiado” hasta el momento.

“Hay que enfocarnos en eso”, afirmó. “Una mayor generación de empleos nos va a genera mejores condiciones de seguridad y también va a lograr que menos mexicanos salgan de nuestro país. Va a hacer la reforma migratoria más fácil”.

Lozoya destacó que la relevancia del empleo queda patente en la elección del 6 de noviembre en Estados Unidos, que “en buena parte va a ser un referendo sobre la labor económica”, dijo.

En octubre pasado, el desempleo en Estados Unidos aumentó del 7.8 al 7.9% respecto al mes anterior, según la Oficina de Estadísticas Laborales. Barack Obama celebró el dato como “un progreso real” mientras que su rival republicano, Mitt Romney, dijo que era otra prueba de estancamiento económico. En México, la tasa de desempleo disminuyó al 5% en septiembre respecto al mismo mes del año pasado, pero el empleo informal continúa en crecimiento, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Lozoya destacó la apuesta económica del gobierno de Peña Nieto desde septiembre pasado, cuando dijo a CNNMéxico que se busca “diversificar la temática de la relación con Estados Unidos (…) hacia temas que generen empleo”. “Las estrellas se están alineando para que nos enfoquemos en aquellas cosas que añadan valor, no solo en la parte que es contener efectos negativos de la seguridad e internos de migración”, añadió este jueves.

Voltear a Norteamérica

El encargado de Asuntos Internacionales aseguró que el nuevo gobierno de México buscará acelerar la creación de puestos de trabajo a través de una “integración productiva” del bloque norteamericano, aprovechando su infraestructura, su cooperación energética y con la consigna de sacar “más jugo” a sus comunidades, incluyendo más a Canadá.

“Somos una región que tiene un enorme potencial en materia de infraestructura. La mera cooperación de América del Norte podría tener un impacto realmente positivo en el desarrollo de muchas otras áreas en el mundo”, dijo.

México alcanzó su integración con Estados Unidos y Canadá en 1994, con la formalización del Acuerdo del Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, el plan de eliminación de aranceles para facilitar la circulación de bienes y servicios acumula 18 años sin una revisión. La medida aprobada en el último tramo de la ola neoliberalista estadounidense (en la administración de George Bush) sufrió una etapa proteccionista en el gobierno de Barack Obama, según analistas.

México y Estados Unidos comparten una frontera de más de 3,000 kilómetros y comunicaciones a través de puertos en los océanos Pacífico y Atlántico. EU se mantiene como el principal socio comercial de México, que alcanzó en 2010 el segundo lugar como mayor mercado de exportación estadounidense, disputándole atención comercial a China.

Emilio Lozoya afirmó que, en su plan para relanzar la integración económica norteamericana, es necesario aumentar la colaboración para conseguir un plan portuario y “una frontera mucho más inteligente”, además de otros objetivos entre México y EU. 

Peña y EU, una relación en proceso

La propuesta de “ensanchar” la relación bilateral salió de boca de Peña Nieto en marzo, cuando aún figuraba como candidato a la presidencia. En esa ocasión, dijo en una entrevista con el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, que el momento era propicio para este desarrollo por coincidir el inicio de administraciones en ambos países.

El 2 de julio, horas después de conocerse su victoria preliminar, Peña Nieto recibió una llamada telefónica de Obama para felicitarlo por el resultado, en lo que significó su segundo acercamiento con el gobierno estadounidense. La responsabilidad compartida, la prosperidad económica y la seguridad en la región fueron aspectos abordados en la conversación, según informó la Casa Blanca.

A mediados de septiembre, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, aseguró que esperaba del nuevo gobierno mexicano “un alto nivel de cooperación” y una responsabilidad compartida en la lucha contra el crimen organizado. “Las administraciones presidenciales pueden cambiar, las elecciones van y vienen, pero hemos establecido una base para la cooperación”, aseguró Clinton.

Peña Nieto ha dedicado sus primeros viajes al extranjero a consolidar relaciones en América Latina y Europa. Al momento, no existen planes de giras por América del Norte.

Seguridad y migración, la constante

Las relaciones entre los dos países más poblados de América del Norte han estado marcadas por la discusión sobre una reforma de las leyes estadounidenses que suavicen el trato a migrantes mexicanos, y más recientemente por la cooperación en la lucha contra el crimen organizado.

La migración fue la apuesta del gobierno mexicano en la última ocasión que los presidentes de México y EU iniciaron juntos sus administraciones. La iniciativa de una reforma migratoria integral propuesta por Vicente Fox en 2000 quedó eclipsada por los ataques terroristas del 11 de septiembre, que desviaron la atención de su homólogo George W. Bush hacia la lucha contra el terrorismo.

La urgencia por abordar el tema migratorio ha perdido fuerza a medida que desciende el flujo de mexicanos hacia Estados Unidos, con un alto desempleo derivado de la crisis económica. En contraste con lo observado durante las últimas cuatro décadas, la migración mexicana en EU llegó a cero o incluso alcanzó un balance negativo, según datos del Pew Hispanic Center emitidos en abril pasado.

La parte más visible de la colaboración bilateral en seguridad es la Iniciativa Mérida, que estableció el apoyo estadounidense a la estrategia mexicana de combate a las organizaciones criminales. Hasta julio, EU había destinado unos 1,900 millones de dólares como parte del plan, de los cuales al menos 1,000 fueron destinados a equipamiento, asistencia técnica y entrenamiento, según informó el Senado estadounidense.

La iniciativa solo representa una parte pequeña del gasto de ambos países en seguridad, aseguró Emilio Lozoya. A pesar de esto, y atendiendo al principio de “construir sobre las bases que se han logrado”, el nuevo gobierno mexicano buscará conservarlo mediante una redirección de recursos para reformar el sistema judicial.

“En México hay institucionalidad, aquí no es borrón y cuenta nueva. En la Iniciativa Mérida trabajaron funcionarios mexicanos muy talentosos, también norteamericanos”, aseguró Lozoya a CNN en Español. “Queremos intensificar la inversión en materia de inteligencia, áreas en las que hay que ajustar ciertas cosas, pero nosotros en lo absoluto estamos planteando eliminar la Iniciativa Mérida”.

El plan se implementó en 2008 por parte de Felipe Calderón y George W. Bush, pero no representa un compromiso real del gobierno estadounidense para combatir el tráfico de armas y drogas, dijo a CNNMéxico la excanciller mexicana Rosario Green.

La importancia de definir la relación

Aunque han mantenido una fuerte comunicación, México y Estados Unidos no han conseguido “resultados concretos específicos” durante los últimos cuatro años en los principales temas bilaterales, como migración y seguridad, principalmente debido a que México no tiene “una decisión clara” de lo que busca en su relación con su vecino del norte, dijo a CNNMéxico el internacionalista Carlos Heredia.

“Más allá de que con frecuencia lo que ocurra entre los dos países sea resultado de la voluntad de Estados Unidos, hay una ausencia de un planeamiento integral, estratégico”, dijo Heredia.

Enrique Peña Nieto y quien resulte ganador de la elección del 6 de noviembre en Estados Unidos iniciarán sus gobiernos con menos de dos meses de diferencia, una coincidencia que ocurre cada 12 años. La última ocasión que esto sucedió fue en 2000, con Vicente Fox y George W. Bush.

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