La violencia entre etnias amenaza la transición democrática en Myanmar

Los enfrentamientos entre grupos étnicos podrían esparcirse en el país, que visitará el presidente Obama para impulsar el cambio democrático
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Autor: Jethro Mullen
(CNN) -

Mientras el presidente Barack Obama prepara su visita de la próxima semana a Myanmar, una organización no lucrativa advirtió que la violencia entre budistas y musulmanes en el occidente del país podría desestabilizar a la nación justo cuando intenta dejar atrás décadas de represión militar.

Se espera que Obama sea el primer presidente en funciones de Estados Unidos en visitar Myanmar, que da un fuerte apoyo a los esfuerzos de la nación en el sureste asiático para avanzar a una mayor democracia bajo el mandato del presidente Thein Sein.

Pero su llegada ocurre después de meses de disturbios en el estado de Rakhine, en el occidente del país, donde las tensiones entre la comunidad de mayoría budista y los rohingya, un grupo étnico musulmán sin territorio, derivaron en enfrentamientos que han causado muertes y desplazado a decenas de miles a campamentos improvisados.

Los rohingya, la mayoría de quienes no tienen ciudadanía de Myanmar, parecen ser responsables de la violencia.

La situación da signos ominosos para Myanmar y su compleja composición étnica, según el Grupo Internacional de Crisis, una organización no lucrativa que provee análisis y asesoría en conflictos alrededor del mundo.

“La actual lucha intercomunal en el estado de Rakhine es una grave preocupación”, informó el grupo en un reporte emitido este lunes. “Existe el potencial de violencia similar en cualquier otro lugar, a medida que el nacionalismo y el etnonacionalismo y otros viejos prejuicios resurgen”.

La masacre y agitación de los meses recientes ha dejado a las comunidades budistas y rohingya en Rakhine “esencialmente segregadas”, señala el reporte.

Una falla de las autoridades para atender las crecientes divisiones entre las comunidades podría resultar en un resurgimiento de la violencia en el futuro “que sería en detrimento de ambas comunidades y del país como un todo”, según el documento.

Citando a figuras del gobierno, las Naciones Unidas afirman que al menos 89 personas han muerto a causa de la violencia en Rakhine en semanas recientes y 110,000 personas han sido desplazadas. Las muertes ocurren después de otras tantas en enfrentamientos en mayo y junio.

Algunos rohingya han tratado de huir al vecino país de Bangladesh, pero muchos han sido detenidos en la frontera, las autoridades de ese país señalan que los más de 200,000 refugiados rohingya que ya se encuentran en su territorio son los que pueden atender.

El riesgo para las autoridades de Myanmar es que el conflicto en Rakhine pueda esparcirse a otras partes del país, según el reporte del Grupo Internacional de Crisis.

“Todas las grandes ciudades tienen minorías musulmanas significativas”, señala el reporte. “Si la violencia en el estado de Rakhine evoluciona a un conflicto religioso más amplio, con comunidades volteando entre sí en todo el país, podría ser una fuente de desestabilidad grave y una serie amenaza al proceso de reforma”.

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