Rusia puede cambiar su posición política sobre Siria por los muertos

El canciller ruso Sergey Lavrov se reunió con el enviado de la ONU y pidió reactivar el plan de paz
Amir Ahmed y Hamdi Alkhshali
Autor: Amir Ahmed y Hamdi Alkhshali
(Reuters) -

Rusia hospeda al enviado internacional de Siria este sábado para sostener conversaciones y lograr que ambos lados de la guerra civil en la nación de Medio Oriente estén en la mesa de negociaciones.

La reunión parece señalar un cambio de posición por parte de Rusia, que se ha opuesto firmemente a los esfuerzos del Consejo de Seguridad de la ONU para expulsar a presidente sirio, Bachar al Asad.   

Moscú -viejo aliado de Siria- se mantiene en contra de cualquier intervención extranjera.

Sin embargo, a medida que el conflicto continúa y el número de víctimas aumenta y se estima en 40,000, Rusia parece dispuesta a explorar las opciones para una transición política en Siria.

La reunión se da días después de que Lakhdar Brahimi, el enviado de la ONU y la Liga Árabe, llamó a formar un gobierno de transición en Damasco que tenga el poder hasta las elecciones, un elemento clave de un plan de paz propuesto hecho en junio.

El canciller de Rusia, Sergey Lavrov, también pidió la reactivación del plan de paz.

La propuesta se hizo durante una conferencia en Ginebra, Suiza, que reunió a representantes de las potencias mundiales que habían estado en desacuerdo con el conflicto sirio.

La propuesta llamó a un alto el fuego, con un gobierno de transición y una nueva constitución, aunque no especificó si al Asad tendría que renunciar.

Rusia y China se unieron a Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Turquía en el acuerdo sobre el plan. La Liga de Naciones Árabes también firmó el acuerdo.

Pero desde entonces, la lucha se ha intensificado y los rebeldes han tomado una serie de bastiones de las fuerzas de al Asad.

"Ante los acontecimientos en Siria, las posibilidades de una solución basada en el acuerdo... están disminuyendo, pero todavía hay una oportunidad y hay que luchar por ella", dijo Lavrov el jueves.  

Sin embargo, ni la oposición ni el gobierno de al Asad han señalado su disposición a firmarla.

El líder de la oposición siria, mientras tanto, recibió de manera indiferente la oferta por parte de Rusia para las conversaciones de paz en Moscú o en otro lugar, como Ginebra o El Cairo.

Moaz Ahmed al-Jatib, líder de la Coalición Nacional de Siria, dijo que el grupo estaba abierto a conversaciones, pero no en Rusia.

Dijo que Rusia ha ignorado las atrocidades en Siria, y debe condenar los crímenes antes de que su grupo pueda comprometerse en las conversaciones.

La coalición ha sido reconocida por Estados Unidos y otras naciones como representante legítimo del pueblo sirio, una decisión muy criticada por Rusia.

Las maniobras diplomáticas vienen cuando Siria ha sido azotada por la violencia brutal que se inició hace casi dos años cuando los manifestantes inspirados por los levantamientos populares de la Primavera Árabe en Egipto, Túnez y Libia salieron a las calles para exigir reformas.

Una brutal represión en las protestas por las fuerzas del gobierno rápidamente llevaron a un conflicto armado.

A pesar de la enorme presión internacional, un desafiante al Asad ha retado los llamados a renunciar. Ha culpado de la violencia a "terroristas" -un término habitualmente utilizado para describir a los rebeldes- inclinados en desestabilizar el gobierno.

El sábado, el gobierno afirmó que sus fuerzas habían atacado una serie de operaciones de los rebeldes en la ciudad oriental siria de Deir Ezzor, según agencia estatal Arab News.

La agencia de noticias informó de que durante las operaciones, las fuerzas del gobierno mataron a Ismail Mohammad al-Alloush, el líder rebelde de la Brigada al-Furqan, y al comandante Mohamed Sabbar Khalifa.

La oposición, por su parte, acusó a las fuerzas del gobierno de los bombardeos en la ciudad del sur  al-Busr Harir en un esfuerzo por recuperarla de los rebeldes.

El Ejército Sirio Libre tomó la ciudad, que se encuentra a lo largo de la carretera de Daraa a Damasco, el viernes, de acuerdo con los Comités de Coordinación Locales de la oposición Siria. Las fuerzas de al Asad este sábado rodearon la ciudad y dispararon cohetes y proyectiles de mortero, dijo el grupo.

Al menos 12 personas murieron en los enfrentamientos, según los LCC y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

CNN no pudo confirmar de forma independiente la cifra de bajas, ya que el gobierno tiene severamente restringido el acceso al país.

Chelsea J. Carter contribuyó con este reporte.

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