Las fuerzas de seguridad de Egipto recuperan el control de Port Said

La cifra de muertos ascendió a 38 y los heridos suman 415 por disturbios originados tras conocerse la condena a muerte contra 21 personas
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(Reuters) -

Las fuerzas de seguridad de Egipto recuperaron este domingo el control de Port Said después de los disturbios originados tras conocerse la condena a muerte contra 21 personas por su papel en los enfrentamientos del año pasado en un estadio.

Los disturbios en la localidad del noreste egipcio ocurren tras otros hechos de violencia, que han ocasionado inestabilidad para el gobierno. Los acontecimientos añaden iinseguridad a dos años del derrocamiento del expresidente Hosni Mubarak.

Hasta la tarde de este domingo, habían muerto 38 personas en Port Said, durante el fin de semana, de acuerdo con funcionarios de salud. Más de 415 personas resultaron con heridas.

Las fuerzas de seguridad cerraron caminos dentro y fuera de Port Said, que se ubica en el Mar Mediterráneo, en la entrada norte del Canal de Suez.

Elementos del ejército tomaron el control del principal edificio de administración del Canal de Suez, además de los edificios del gobierno provincial, bancos y cortes en Port Said, dijo el vocero de las Fuerzas Armadas, el general Ahmed Mohammed Ali. Las tropas también aseguraron las instalaciones de energía y agua en la ciudad, detalló.

Los edificios fueron saqueados o incendiados por los manifestantes, según reportes de medios estatales.

Las fuerzas armadas hicieron un llamado a los egipcios para proteger la propiedad pública y estatal, según Ali.

La violencia inició el sábado fuera de una prisión donde familiares de las personas condenadas se enfrentaron con policías y guardias, según dijo el jefe de hospitales de Port Said a la televisora estatal Nile TV.

Algunos de los familiares trataron de ingresar en la prisión de Port Said para liberar a sus conocidos, dijo el vocero del Ministerio del Interior, el general Osama Ismail, a Nile TV.

Las secuelas de un juego

Los manifestantes protestaron porque 21 de sus conocidos habían sido sentenciados a muerte por su participación en los disturbios del 1 de febrero de 2012, que ocurrieron durante un juego entre el equipo de futbol de El Cairo, Al Ahly, y el anfitrión Al Masry.

Cuando los disturbios iniciaron en el estadio, 73 personas murieron y más de 1,000 resultaron heridas.

El fiscal general de Egipto acusó a 75 personas de asesinato premeditado e intento de homicidio, mientras que tres funcionarios de Al Masry y nueve policías fueron acusados de “ayudar a los asesinos”.

Según la fiscalía, los guardias acusados de ayudar sabían del ataque y no confiscaron previamente las armas. Los fanáticos de ambos equipos se enfrentaron con rocas y sillas, aunque los fiscales señalan que los seguidores de Port Said estaban también armados con cuchillos y otras armas. Muchos murieron al caer de las gradas, mientras que otros se sofocaron.

Tercer día de enfrentamientos

Mientras las fuerzas de seguridad tratan de recuperar el control en las calles de Port Said, los enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas oficiales llegaron a su tercer día en El Cairo.

La policía y los militares usaron gas lacrimógeno para detener a los manifestantes cerca de la Plaza Tahrir, un ícono de la Primavera Árabe. Los manifestantes arrojaron rocas y quemaron llantas y cajas, según el diario estatal al Ahram.

La policía cerró los principales caminos y avenidas cerca de la plaza, mientras que a los vehículos les fue impedido detenerse o esperar cerca de la plaza, reportó el diario al Ahram. Las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña en la capital egipcia cerraron sus puertas.

Las protestas en El Cairo, Alejandría, Suez y otras localidades han canalizado la indignación contra el presidente Mohamed Morsi.

El antiguo líder de la Hermandad Musulmana, quien se convirtió el año pasado en el primer presidente electo democráticamente, ha recibido duras críticas que lo comparan con Mubarak y que lo acusan de amasar poder para él y sus correligionarios partidistas. Morsi ha insistido en que sus decisiones eran necesarias para impulsar a Egipto frente a asuntos urgentes.

El viernes, en el aniversario de lo que los egipcios llaman la Revolución del 25 de enero, seis personas murieron en Suez y otra en Ismalia en medio de protestas contra el gobierno y seguidores de Morsi. Cientos más resultaron heridos en el resto del país.

Con información de Reza Sayah y Amir Ahmed.

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