Los cargos de lavado de dinero son una venganza: expresidente de Guatemala

Alfonso Portillo, quien ha pasado tres años en prisión, insiste en que no desvió decenas de millones de dólares para uso personal
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Miguel Salay and Catherine E. Shoichet
Autor: Miguel Salay and Catherine E. Shoichet
(Reuters) -

Encarcelado y mientras enfrenta cargos de lavado de dinero en Estados Unidos, el expresidente de Guatemala Alfonso Portillo reitera su defensa. 

Portillo, quien gobernó el país centroamericano entre 2000 y 2004, siempre ha negado los cargos en su contra. Ahora dice que las acusaciones se basan en una mentira de políticos enemigos que buscan revancha.

"Es una revancha organizada y un resultado de una conspiración entre ciertos sectores, tanto de aquellos con poder económico en Guatemala, así como de mis enemigos y adversarios ideológicos en Estados Unidos, para vengarse de mí y sacarme de la escena política", dijo Portillo en una entrevista exclusiva con CNN en Español emitida este jueves por la mañana.

Cadenas, vallas y alambrados lo rodeaban mientras hablaba desde el patio de la prisión en Guatemala esta semana.

Además de expresar su descontento ante los medios de comunicación, Portillo dijo este mes que interpondría una queja ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Asegura que se le negó el debido proceso durante su primera extradición de México a Guatemala en 2008 y durante una segunda extradición solicitada por Estados Unidos.

Portillo dijo que sus adversarios políticos del ala derecha en Estados Unidos fabricaron los cargos en su contra.

“En Estados Unidos hay una venganza de parte del grupos de derecha más ricos. Me están acusado por ser el único presidente que no apoyó su invasión a Iraq”, aseguró. “Así que sé que no solo es ilegal. Sé que es eminentemente política mi detención en Guatemala”.

Pero los fiscales dijeron que Portillo abusó del sistema político, y lo acusaron de usar su autoridad para lavar dinero y apropiarse de millones de dólares de los guatemaltecos.

“Portillo está acusado de convertir la oficina de la presidencia de Guatemala en su cajero personal”, dijo en un comunicado emitido en 2010 Preet Bharara, fiscal del distrito de Nueva York.

Una acusación formal en una corte federal de Nueva York acusa a Portillo de malversar decenas de millones de dólares de fondos públicos, de los cuales habría lavado una porción a través de bancos estadunidenses y europeos.

“A través de supuestos esquemas de malversación de fondos, incluido uno que involucra 1.5 millones de dólares destinados a niños de Guatemala, Portillo abuso de la confianza del pueblo de su nación”.

Portillo dijo a CNN en Español que nunca lavó dinero en bancos de Estados Unidos.

“Si se hubieran hecho los depósitos”, dijo, “son depósitos que primero que nada vienen de instituciones que no son ilícitas. Para que pueda ser lavado, el primer requerimiento es que el dinero sea de procedencia ilícita o que provenga de una actividad ilegal”.

Portillo respondió directamente al cargo que corresponde a 1.5 millones de dólares que Estados Unidos dice que estaban dirigidos a niños en edad escolar. Ese dinero, dijo Portillo, lo había solicitado y recibido antes de ser presidente. Desde el principio, ese dinero fue planteado para crear un fondo para apoyar los estudios de su hija, y es para eso que lo uso, dijo Portillo.

Pese que asegura que se le han violado sus derechos, Portillo cree que tendrá un juicio justo en Estados Unidos, y considera que el tiempo que ha pasado en prisión no ha sido del todo malo.

“Creo que el dolor y el sufrimiento hacen mejor a los hombres, hacen mejor a las mujeres, hacen mejor a los seres humanos”, dijo.

En los tres años que ha pasado en prisión ha leído más de 100 libros y ha visto más cine, cuenta.

“No lamento nada. Y sé que esto tiene un propósito. Hará algo en mi vida. Dejemos que Dios decida mi destino y que la historia me condena o me absuelva”.

Miguel Saley reporteó desde Guatemala y Catherine E. Shoichet desde Atlanta.

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