Activistas gays viven momentos clave para los derechos del colectivo de EU

Colectivos homosexuales reciben el apoyo social, los gestos políticos y medidas legislativas como una oportunidad para lograr plena igualdad
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Autor: Moni Basu
(CNN) -

En los próximos días, los Boy Scouts de Estados Unidos anunciarán si planean cambiar su política en contra de permitir la inclusión de integrantes abiertamente homosexuales.

Muchos familiares de Scouts han mostrado su preocupación, y afirman que la homosexualidad se opone a lo que dicta su fe. Pero muchos otros encuentran la prohibición contra los homosexuales desfasada con los ideales del movimiento scout y de la nación entera.

La controversia de los Boy Scouts quizá ilustra dónde se encuentran los estadounidenses con respecto a los derechos de los homosexuales. Aun divididos, muchos estadounidenses empatizan con los homosexuales hoy en día. Las encuestas muestran que la sociedad cada vez acepta más el matrimonio entre personas del mismo sexo. La cifra de los que lo apoyan en 2013 es superior a la de los que lo rechazan, de acuerdo con el centro de investigación social Pew.

Activistas veteranos sienten que Estados Unidos ha alcanzado un momento clave respecto al movimiento de los derechos de los homosexuales. “Es una marejada”, dice Mark Segal, un activista al que denominan el decano del periodismo gay. Él y otros activistas han luchado por los derechos civiles contra el sexismo y el racismo, pero su movimiento todavía no ha logrado leyes que den protección total y derechos que sí tienen las mujeres o las minorías raciales.

Pero la comunidad está esperanzada por el reciente progreso. El activista Cleve Jones, de San Francisco, dice que en sus 40 años de trabajo, nunca ha visto un movimiento como éste. “2012 fue un extraordinario año”, dice. “Comenzamos 2013 con una remarcable y emotiva posición. El progreso se ha sostenido”.

Entre las medidas a corto plazo, destaca la votación en la Corte Suprema, sobre la que está seguro de que será favorable a los derechos de los homosexuales. “La oposición simplemente se está derritiendo. Alcanzamos los corazones y las mentes de los estadounidenses”, dice Jones.

El inicio en la taberna Stonewall

Segal tenía 18 años cuando dejó su casa en Philadelphia y se fue a vivir a Nueva York. Se cambió porque era homosexual y quería estar en un ambiente en el que lo aceptaran.

En ese entonces, la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos consideraba la homosexualidad un desorden mental. Algunos eran sujetos a lobotomías, ablación de los lóbulos frontales del cerebro, como intento de cura. Ser homosexual podría llevarlos a prisión: 20 estados tenían leyes que decían que la homosexualidad era causa de encarcelamiento.

El 28 de junio de 1969, un mes antes de llegar a la ciudad, Segal se encontró a sí mismo en la calle Christopher de Greenwich Village, el corazón de la comunidad homosexual. Entonces era ilegal que los bares dieran alcohol a clientes homosexuales, vestirse de mujer o que una pareja de dos personas del mismo sexo bailara.

Segal estaba en la taberna Stonewall Inn cuando la policía efectuó una redada, algo habitual en la época. Esa noche, por primera vez, los gays del lugar se enfrentaron a la policía. La rebelión causó días de disturbios y Stonewall se convirtió en el inicio del movimiento por los derechos de los homosexuales.

Segal, de 62 años, se convirtió en un prominente activista. Hace dos semanas, en la toma de posesión de Barack Obama, escuchó al presidente pronunciar su discurso.

“El pueblo declaramos hoy que la más evidente de todas las verdades, que todos fuimos creados iguales, es el comienzo que aun nos guía, así como guió a nuestros antepasados en Seneca Falls, y en Selma, y en Stonewall, así como guió a esos hombres y mujeres, reconocidos y no reconocidos, que dejaron huellas en este gran Mall, escuchar a un predicador decir que no debemos caminar solos, escuchar a un Rey proclamar que nuestra libertad individual está indisolublemente ligada a la libertad de cada alma en la tierra”.

Segal se fue de espaldas cuando escuchó que Obama mencionó a Stonewall. Lo A él lo golpearon, lo arrestaron y lo insultaron de las peores formas, y ahora el presidente hacía ver de forma igual a los derechos de las mujeres y los derechos civiles a los derechos de los homosexuales.

El discurso también emocionó a Jones, de 58 años. Trabajaba con Harvey Milk, uno de los primeros políticos abiertamente gay, que sirvió en el Consejo de Supervisores de San Francisco antes de su asesinato en 1978. Jones impulsó un proyecto que documentó las vidas de miles de gays que murieron de Sida. “Nunca creí que viviría lo suficiente para ver esto. Nunca, jamás”.

Apuntó a las victorias electorales en noviembre, en las que votantes en Washington, Maryland y Maine aprobaron el matrimonio entre personas del mismo sexo. Otros seis estados, Massachusetts, Connecticut, Iowa, Vermont, Nueva Hamshire y Nueva York, así como el Distrito de Columbia, ya reconocían los matrimonios del mismo sexo. Las parejas ahora pueden casarse en la Catedral Nacional.

En Wisconsin, los votantes eligieron a la primera senadora abiertamente homosexual, Tammy Baldwin. Poco después, Richard Blanco se convirtió en el primer poeta homosexual en participar en una toma de posesión presidencial. Los Boy Scouts de Estados Unidos informaron que están considerando cambiar su política contra los homosexuales. La cadena de comida rápida Chick-fil-A, criticada en julio por su apoyo financiero a grupos antihomosexuales, dejó de realizar las donaciones. Marriott Corp., fundada por mormones, se unió a la coalición de grandes negocios que apoyan el derecho a casarse para los homosexuales.

Este martes, Obama anunció un plan de reforma inmigratoria que incluye protección para las parejas del mismo sexo cuyos integrantes son de dos nacionalidades. Al día siguiente, en internet se criticó ampliamente comentarios contra los homosexuales hechos por el jugador Chris Culver, de los 49ers de San Francisco. Culver se disculpó en otro ejemplo de qué tan tolerantes se han hecho los estadounidenses.

Todo ocurre luego de que Obama mostró públicamente su apoyo al matrimonio de las personas del mismo sexo en mayo. Un año antes, el Ejército estadounidense eliminó la política de “no preguntes, no digas”, y permitió a los homosexuales servir en el Ejército de manera abierta.

Jones le da el crédito de mucho del progreso a Obama, a quien la revista Newsweek lo calificó como “el primer presidente gay” luego de anunciar su apoyo al matrimonio homosexual.

La elección de Obama en 2008 fue un hito, pero el mismo día los votantes de California aprobaron la proposición 8, que prohíbe los matrimonios de personas del mismo sexo luego de que la Corte Suprema del estado fallara a favor de su legalidad. “Fue una bofetada en la cara para las generaciones más jóvenes”, dice Jones.

Ese año Sean Penn ganó un Oscar por su interpretación de Harvey Milk. Jones cree que la aprobación de la proposición 8 junto con la película ayudó a galvanizar a una nueva generación de personas para apoyar a los derechos de los homosexuales.

“Si alguien me hubiera dicho en 1972 que haría campaña para unirme al Ejército o a favor del matrimonio, me hubiera reído”, dice. “Ahora realmente veo que ganaremos nuestra batalla política”.

Aquí no acaba todo

Michael Shutt fue a un baile por la igualdad durante las festividades por la toma de posesión de Obama en Washington. Todos, dice, hablaban sobre la importancia del discurso del presidente en términos del movimiento. El hecho de que la gente estuviera hablando de asuntos de la comunidad LGBT era un gran pasado, según Shutt.

Este calificó el progreso en cada esfera como un “punto de inflexión en 40 años de lucha”, pero advirtió que hay mucho trabajo por hacer.

Una pareja de enamorados homosexuales puede casarse, tener la boda de sus sueños, ir a casa, poner una fotografía en su escritorio de su luna de miel y luego ser despedido, legalmente, por hacerlo. “Hay 29 estados que no tienen ningún tipo de protección”, dice. “La gente LGBT no tiene la protección fundamental que muchos han buscado en este país. Hay muchas personas que experimentan discriminación simplemente por lo que son o por a quiénes aman”. Shutt dijo que hay mucho trabajo por hacer para educar a los jóvenes y darles más apoyo a los estudiantes LGBT en colegios.

Él nació en 1973, el año en que la homosexualidad ya no fue vista como un desorden mental. Sin embargo, cuando fue a la Universidad Estatal de Michigan, el clima no era favorable para alguien abiertamente gay.

A muchos defensores de los derechos de los homosexuales les anima la creencia de que una mayoría de la población de Estados Unidos está con ellos en la búsqueda de igualdad. Por primera vez sienten que la victoria está al alcance.

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