El presidente español Mariano Rajoy rechaza acusaciones de corrupción

El jefe del gobierno español se pronunció ante dirigentes de su partido luego de varios días de señalamientos sobre presuntos sobornos
(CNN) -

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, negó este sábado con contundencia las acusaciones aparecidas en medios de comunicación de que él y otros dirigentes del Partido Popular (PP) habrían recibido durante años pagos irregulares de una contabilidad secreta de la formación política.

"Solo necesito dos palabras: Es falso", dijo Rajoy en una comparecencia televisada a los líderes del PP reunidos este sábado en una sesión extraordinaria por el escándalo de las acusaciones de corrupción.

Rajoy invirtió 15 minutos en su alocución televisada a puertas cerradas del Comité Ejecutivo Nacional del PP en su sede madrileña de Génova. Rajoy no admitió posteriormente preguntas de los medios.

Además, dijo que la próxima semana publicará en la página web de La Moncloa sus declaraciones de renta y de patrimonio para aclarar un caso que ha hecho zozobrar al gobierno y su partido en unos momentos en los que España lucha por salir de una grave crisis económica.

El escándalo alcanzó proporciones de "alarma social", según algunos políticos, después de que el diario El País publicó este jueves una supuesta contabilidad B manuscrita del extesorero Luis Bárcenas en los que se reflejan pagos periódicos a la cúpula del PP, entre ellos Rajoy, procedentes supuestamente de donaciones de constructoras y otros empresarios.

"Nunca he recibido ni repartido dinero negro en este partido ni en ninguna parte", afirmó Rajoy, añadiendo que el partido se iba a defender de unas acusaciones que considera buscan desestabilizar al gobierno y a España en uno de sus momentos más delicados económica y socialmente.

Rajoy no especificó qué tipo de acciones emprendería, aunque la víspera la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, anunció acciones legales conjuntas e individuales por parte de los miembros afectados por las revelaciones.

En el exterior de la sede del PP se congregaron decenas de manifestantes por tercera jornada consecutiva en medio de unas intensas medidas de seguridad, con una veintena de vehículos policiales desplegados por una cortada calle de Génova, donde se escucharon gritos de "dimisión" y "ladrones".

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