Beppe Grillo: 'el príncipe payaso' de Italia que entró en política

El famoso comediante y actual líder del Movimiento Cinco Estrellas se ha convertido en un protagonista de la política italiana
Autor: Becky Anderson e Iona Serrapica
(Reuters) -

Los votantes italianos por fin podrían estar perdiendo su anhelo por las “bromas” subidas de tono de Silvio Berlusconi, pero si el ascenso de Beppe Grillo es un indicio, todavía hay espacio más que suficiente en la política italiana para otro hombre de espectáculos.

Conocido como el príncipe payaso de la política italiana, Beppe Grillo es un comediante de 64 años convertido en político, cuyo Movimiento Cinco Estrellas (M5S) está ganando los corazones y las mentes de los italianos hartos de los principales partidos.

“Mi visión era solamente hacer bromas sobre políticos”, dijo a CNN el comediante, cuyo verdadero nombre es Giuseppe Piero Grillo. “Entonces hice la broma acerca de cómo este político estaba robando, y en realidad sí lo estaba haciendo”.

Esa broma sobre el político socialista Bettino Craxi en el programa italiano de televisión Fantástico, en la década de 1980, hizo que prohibieran que saliera en televisión. Después llevó su enérgico, polémico y provocador acto al teatro. Durante una presentación, Grillo rompió un montón de computadoras sobre el escenario mientras lamentaba la dependencia en la tecnología de la sociedad moderna. Años más tarde, la tecnología sería la clave de su éxito.

Desde entonces, ha encontrado un nuevo público en los mítines de cara a las elecciones generales de la próxima semana, y en Internet: se ha denominado el “auge de Beppe”.

A pesar de sus mordaces ataques contra la clase política, Grillo no culpa al ex primer ministro Silvio Berlusconi de los actuales problemas por los que pasa Italia. “Berlusconi fue una consecuencia”, dijo. “Él era el máximo vendedor, pero uno que difundía productos sin sustancia, como una tienda con una ventana hermosamente iluminada, pero sin algo concreto para vender. Su aparición política ya es historia, incluso historia antigua”.

El octogenario presidente de Italia, Giorgio Napolitano, ha desestimado el incremento del apoyo para Grillo, al decir que el único que conoce fue el auge económico a mediados de la década de 1980. Sin embargo, el comediante desestimó la crítica. “No entiende que hay millones de italianos por ahí que ya no pueden soportar más esta situación.

“No se le puede pedir a un italiano, a un empresario, a una familia que haga sacrificios cuando los costos de la presidencia rondan los 240 millones de euros al año. ¿Entiendes esto? Nuestro presidente gana tres veces más que el presidente de EU, Barack Obama. Un embajador italiano gana 20,000 euros al mes. Merkel gana 9,000 euros al mes. No se pueden esperar sacrificios en este momento, porque o todos hacemos sacrificios ahora o nadie lo hará”.

Esta clase de palabras han tocado una fibra sensible de los italianos y los cada vez mejor números de los de candidatos de Grillo hacen que estén al frente de la competencia por alcaldías. Una encuesta reciente señala que el G5S ahora está entre los tres principales grupos políticos del país: un analista, el periodista Beppe Severignini, dijo que espera que su apoyo sea entre el 10 y el 15%, lo cual significa que Grillo podría llevarse escaños cruciales.

Este éxito refleja una tendencia creciente en otras partes de Europa, donde la desilusión está presenciando un alejamiento de los principales partidos. “Tenemos muchos problemas en este momento, y él es una forma distinta de hacer política, de cambiar las cosas desde abajo”, dijo una partidaria de Grillo, Martina Paladino.

“Ya no confiamos en los partidos”, añadió Laura Antimianni, candidata del G5S. “No hicieron cosas buenas en el pasado y no las están haciendo en el presente”.

“La política italiana no está cambiando. Tenemos los mismos políticos que teníamos hace cinco años. Es hora de cambiar, quiero ver nuevas caras”, dijo Matteo Cavalca, partidario de Grillo.

Si bien no hay duda de que Grillo puede entretener a la multitud, persisten dudas sobre si puede desestabilizar la corriente principal de la política italiana. Sus críticos lo califican de parlanchín y dicen que sencillamente no tiene las políticas adecuadas para estar entre los protagonistas políticos.

Pero cuando se le preguntó acerca de su postura sobre el euro, por ejemplo, Grillo contestó: “No estoy pidiendo dejar el euro, pero sí sentarnos alrededor de una mesa y preguntar si es mejor mantener el status quo que tiene a Italia en esta pendiente hacia abajo o si es mejor preguntar qué tendríamos que sacrificar para salir del euro. ¿Es mejor estar con o sin euro?"

“Diez de 27 países no tienen euro. No tienen un riesgo de incumplimiento. Hemos vendido barata nuestra democracia mediante su propagación. Ya es suficiente”.

Lo que quedará claro la próxima semana es hasta qué punto Grillo está preparado para asumir su movimiento. “Es un experimento de la hiper democracia. Lo que he entendido es que estamos pasando por un cambio ético de la cultura, no de política.

“Es una revolución cultural de la sociedad: cambiar la clase política es el primer paso. De lo único que estoy seguro es que se acabó la clase política. No queda nada".

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