Cristina Fernández pide al Papa intervenir en la disputa por las Malvinas

La presidenta argentina reclamó en su visita al Vaticano la implicación de Francisco en el conflicto territorial con Gran Bretaña
La postura del Papa ante la dictadura crea polémica
Hada Messia y Ed Payne
Autor: Hada Messia y Ed Payne
(Reuters) -

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, pidió este lunes al Papa su intervención en el conflicto abierto con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas, según informó el Vaticano. 

El papa Francisco se reunió este lunes en la Santa Sede con la presidenta de su país, en la primera visita de un mandatario tras el anuncio del nuevo pontífice.

Tras desayunar con el papa Francisco, Fernández dijo que lo vio “ocupado y preocupado” por “la inmensa tarea” que implicará conducir el Estado Vaticano y por el compromiso de hacer cambios en la Iglesia católica, dijo la mandataria tras el encuentro. “Lo vi sereno, lo vi seguro, lo vi en paz, lo vi tranquilo”, dijo la presidenta en una rueda de prensa en la que no permitió preguntas.

La presidenta argentina aprovechó la visita para hacer partícipe al papa Francisco del conflicto territorial que ha ocupado su política exterior desde la renovación de su mandato. Organizaciones internacionales se han pronunciado sobre el asunto, como las Naciones Unidas o la Organización de Estados Americanos, que convocaron a “negociaciones” entre ambos países para resolver la disputa del dominio sobre las islas.

Las Malvinas han sido codiciadas desde hace años por ser un puerto naval estratégico y una potencial fuente de recursos naturales. La tensión entre argentinos y británicos derivó en la guerra de 1982, que concluyó con el poderío de los europeos. Después de tres décadas, la mandataria argentina trajo a la escena internacional el conflicto, que este lunes eclipsó en parte las polémicas del papa Francisco en Argentina. 

Como cardenal, Jorge Mario Bergoglio se enfrentó con el gobierno del presidente argentino Néstor Kirchner (2003-2007) por su oposición al matrimonio gay y la distribución gratuita de anticonceptivos. A pesar de aquel enfrentamiento, Cristina Fernández envió una carta de felicitación al Papa cuando asumió su nuevo papel.

El Vaticano ha tratado de calmar la controversia sobre la conducta del papa Francisco durante la llamada Guerra Sucia de Argentina, en medio de acusaciones en las que el entonces cardenal de Argentina pudo haber hecho más para proteger a dos sacerdotes jesuitas que fueron secuestrados.

Un libro escrito por el periodista de investigación Horacio Verbitsky acusa a Francisco de no haber protegido de forma deliberada a dos sacerdotes jesuitas, Orlando Yorio y Francisco Jalics, cuando fueron capturados por la Marina, en la época en la que el Papa era jefe de la orden en el país. Los religiosos fueron encontrados con vida cinco meses después.

Reclamaciones "difamatorias"

El padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, desestimó las pretensiones, que se remontan a la llamada Guerra Sucia Argentina de 1976 a 1983, y las calificó como falsas y difamatorias.

"La campaña contra Bergoglio es bien conocida y se remonta a muchos años atrás. Fue promovida por una publicación difamatoria", dijo Lombardi en una conferencia de prensa del Vaticano este viernes.

"Esto nunca fue una acusación concreta y creíble respecto a él. Fue interrogado por un tribunal argentino como alguien consciente de la situación, pero nunca como un acusado. Él, de forma documentada, negó las acusaciones", aseguró Lombardi.

"En su lugar, ha habido muchas declaraciones que demuestran cuánto hizo Bergoglio para proteger a muchas personas en la época de la dictadura militar", dijo. Su postura después de que llegó a ser obispo de Buenos Aires, al pedir perdón por la Iglesia por no haber hecho lo suficiente en el momento de la dictadura "es también bien conocida", afirmó Lombardi.

A pesar de las acusaciones contra Francisco nunca se ha demostrado, su persecución ha llegado hasta el punto de que el Centro de Estudios Legales y Sociales de Argentina se opone a la selección de Francisco como Papa.

Durante los años de la dictadura militar, cerca 30,000 estudiantes, dirigentes sindicales, intelectuales y activistas de izquierda desaparecieron o fueron detenidos en cárceles secretas y centros de tortura.

Las reclamaciones contra el nuevo Papa han formado una sombra sobre lo que ha sido ampliamente visto como un comienzo positivo para el nuevo pontífice, que ha abrazado la humildad y la sencillez.

El primer domingo como Papa

Miles de católicos de todo el mundo agitaban sus banderas y llenaron la plaza de San Pedro este domingo para escuchar al papa Francisco rezar su primer Ángelus.

El Pontífice dio la bendición del mediodía desde la ventana del apartamento papal a cerca de 200,000 fieles en la plaza, cuatro días después de su elección como Papa. "Queridos hermanos y hermanas, buenos días", dijo en italiano entre aplausos de la multitud.

El discurso de 15 minutos se centró en el perdón. "Nunca olviden esto: Dios no se cansa de perdonarnos", dijo,  "¿Han pensado en la paciencia que Dios tiene con cada uno de nosotros?" El discurso fue después de una misa en la parroquia de Santa Ana en el Vaticano este domingo.

En su primera semana como Pontífice, Francisco ha disfrutado de una fanfarria mundial como el primer papa de América Latina y de la orden de los jesuitas, de la época moderna.

Misa Inaugural

La Plaza de San Pedro volverá a vivir el alboroto este martes entre fieles, turistas y lugareños durante la misa oficial que dará inicio el periodo de Francisco como el obispo de Roma.

La elección del día para ungirlo como el Santo Padre de la Iglesia Católica Romana implica un rico simbolismo: es el día en que los católicos celebran la fiesta de San José para honrar al padre de Jesús en la Tierra, el carpintero José. Esa fecha se celebra el Día del Padre en Italia.

Personalidades internaciones y jefes de Estado están invitados a la ceremonia.
El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, lidera la delegación presidencial de su país, dijo la Casa Blanca este viernes, apuntó la presencia de la líder demócrata Nancy Pelosi en la comitiva. El líder de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, dijo que enviará una delegación del Congreso de ambos partidos por separado.

Todos estos acontecimientos tienen lugar durante uno de los momentos más intensos del año en el calendario cristiano. Falta menos de una semana para el Domingo de Ramos, por lo que el Pontífice estará ocupado con la jornada de inicio de la Semana Santa.

¿Qué reformas se esperan?

En sus primeros días como Papa, Francisco ha generado la especulación de que su llegada puede suponer grandes cambios.

De momento, el Pontífice ha decido que los jefes de las diversas oficinas del Vaticano mantengan sus puestos de trabajo y no está haciendo los nombramientos definitivos, informó el Vaticano este sábado.

El vaticanista de CNN John Allen, corresponsal del National Catholic Reporter, dijo que esta es la primera señal clara de que puede dirigirse hacia la reforma de la Iglesia. "Es habitual que los pontífices nuevos confirmen rápidamente a los jefes de departamento que pierden sus puestos cuando el anterior pontificado termina", dijo Allen. "El hecho de que Francisco no haya seguido ese camino puede sugerir que los movimientos importantes de personal vendrán más pronto que tarde".

Francisco quiere "un cierto periodo para la reflexión, la oración y el diálogo antes de tomar cualquier nombramiento o confirmación definitiva", de acuerdo con un comunicado de prensa del Vaticano.

Hada Messia reportó desde Roma y Ed Payne escribió desde Atlanta. Laura Smith-Spark de CNN contribuyó para este reportaje.

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