"Estoy viva, por favor rescátenme": una mujer bajo escombros en Bangladesh

En los primeros días, los rescatistas salvaron a 2,400 personas. Después solo sacaban cuerpos, hasta encontrar este viernes a Reshma
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Autor: Jethro Mullen y Farid Ahmed
(Reuters) -

Durante muchos días, los rescatistas que trabajaban en el lugar del derrumbe de un edificio en Bangladesh tuvieron la tarea de sacar cuerpo tras cuerpo.

Este viernes, encontraron a una sobreviviente. Un grupo de personas que buscaba entre los escombros escuchó la voz de una mujer que pedía ayuda.

"Estoy viva, por favor rescátenme", dijo ella, según el capitán Ibarahim Islam, un militar que se encontraba a las afueras del sitio. 

Sacaron a la mujer en una operación que duró casi una hora, agregó un funcionario del Ejército.

Las multitudes se acercaron para observar y rezar en el lugar, mientras ella conversaba con los rescatistas que la llevaban a un hospital.

Su nombre es Reshma, y es una de las más de 2,400 personas que salieron vivas del derrumbe. 

El rescate ocurre más de dos semanas después de que el colapso de un edificio en un complejo de maquiladoras provocara el mayor desastre industrial en el sur de Asia. 

Los equipos de rescate y recuperación de cuerpos buscaban entre los restos del edificio de nueve pisos en Savar, un suburbio de la capital, Dhaka.

Durante los primeros días, cuando el trabajo era peligroso, lograron salvar a más de 2,000 personas. Desde entonces no habían hallado a más sobrevivientes. 

El número de muertos confirmados hasta este viernes es de 1,039, según Zihadul Islam, un integrante de los equipos de bomberos.

En los últimos 11 días, los equipos se han enfocado en la difícil tarea de sacar los cuerpos de las pilas de concreto. Muchos están en un estado de descomposición avanzado, por lo que las autoridades han tenido dificultades para identificarlos.

"Estamos cerca del final", dijo Islam sobre la operación de recuperación.

Los dueños del edificio y las fábricas están bajo investigación por acusaciones de que ordenaron a los trabajadores entrar al edificio el día del colapso a pesar de que se habían detectado grietas en la estructura un día antes.

Estándares de seguridad poco estrictos

El gobierno de Bangladesh ha enfrentado críticas por no mejorar sus estándares de seguridad en las miles de fábricas donde trabajan millones de personas.

El edificio de Savar colapsó solo cinco meses después de que un incendio en una maquiladora cerca de Dhaka mató a más de 100 personas. Este miércoles, ocho personas fallecieron en un incendio en otra fábrica en la capital.

La Unión Europea ha amenazado con tomar acciones comerciales en contra de Bangladesh si no toma medidas concretas para mejorar las condiciones de salud y seguridad para los trabajadores.

Minoristas occidentales y marcas de ropa que fabrican sus productos en ese país también están bajo presión para revisar sus cadenas de suministro.

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La sombría búsqueda de los cuerpos

En el sitio del colapso en Savar, la operación de recuperación se encuentra en su fase final. Se utilizan grúas y maquinaria pesada para retirar los escombros y sacar los últimos cuerpos, informó este jueves la agencia de noticias nacional Bangladesh Sangbad Sangstha (BSS).

El olor a muerte permea en las áreas cercanas, por lo que la gente que pasa por una autopista cercana debe cubrirse sus narices, según el reporte de BSS. Los rescatistas que remueven el material utilizan máscaras y desodorantes ambientales para aguantar el hedor.

Cientos de personas que aun buscan a sus familiares esperan en las cercanías, en una escuela cercana a donde son trasladados los cuerpos para un primer intento de identificación. Sin embargo, algunos de ellos están en avanzado proceso de descomposición, lo que significa que a menudo están irreconocibles.

Las autoridades han comenzando a enviar algunos de los restos a un hospital de la capital para realizarles pruebas de ADN. Los cuerpos entonces son enterrados sin ser identificados a la espera de los resultados de laboratorio.

El periodista Farid Ahmed reportó desde Dhaka, y Jethro Mullen desde Hong Kong. Elizabeth Joseph contribuyó con este reporte

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