Si demuestras que la droga es segura, puedes venderla en Nueva Zelandia

El Parlamento aprobó una ley que permite a los productores de drogas sintéticas venderlas legalmente tras comprobar que no hacen daño
paquetes de drogas sinteticas
drogas-sinteticas  paquetes de drogas sinteticas  (Foto: )
(Reuters) -

El gobierno de Nueva Zelandia quiere asegurarse de que tu viaje sea lo más seguro posible. En un intento por combatir la popularidad de la nueva generación de drogas sintéticas consumida en fiestas, las autoridades han tomado acciones radicales sobre estas sustancias vendidas en tiendas convencionales y señaladas por provocar problemas de salud mental.

Una nueva ley modifica la responsabilidad de los fabricantes de drogas recreativas sintéticas, obligándolos a realizar pruebas clínicas para probar que son seguras, una medida similar a la que se aplica a las farmacéuticas.

Es el primer país en tener un acercamiento completamente diferente a las sustancias psicoactivas como las píldoras y la marihuana sintética, que según Naciones Unidas se está convirtiendo un problema alarmante. Algunas sustancias psicoactivas tienen nombres como sales de baño miau-miau.

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Con 119 votos a favor y uno en contra, el Parlamento neozelandés aprobó la iniciativa de sustancias psicoactivas, la cual establece un marco para probar, producir y vender este tipo de drogas.

La nueva ley no aplica para las drogas no sintéticas como la marihuana, la cocaína o los hongos alucinógenos.

En un país que se jacta de ser un “laboratorio social”, Nueva Zelandia se ha convertido “en un laboratorio en todo sentido por la aprobación de nuevas drogas recreativas”, de acuerdo con un editorial del diario New Zealand Herald.

La ley sobre drogas obtuvo apoyo pese a que hubo un debate sobre si se requeriría hacer pruebas con animales.

“Mientras otros  países todavía prohíben ciegamente droga tras droga, la iniciativa de sustancias psicoactivas coloca a Nueva Zelanda al frente de esta industria de juegos”, dijo Ross Bell, director ejecutivo de la Fundación de las Drogas de Nueva Zelandia, en un comunicado que apoya a la nueva ley. “Es un acercamiento comprensivo, pragmático e innovador a un problema complejo”, agrega.

La iniciativa contrasta con países donde las sustancias son legales hasta que el gobierno las prohíbe. Las mezclas químicas aparecen de forma rutinaria, lo cual sobrepasa los esfuerzos por controlarlas.

Cuando se prohíbe un producto, “hay dos o tres remplazos en el mercado”, dijo Bell. Las autoridades no pueden evitar que los fabricantes de drogas vendan nuevas mezclas.

“No pueden prohibir lo que no existe”, dijo Bell. “El gobierno no está en posición de adelantarse a estas cosas”.

Nueva Zelandia es única por su geografía remota, añadió.

“Somos un país pequeño y remoto”, dijo. “Las drogas como la heroína no llegan a Nueva Zelandia, lo que ha hecho que nos volvamos muy buenos haciendo nuestras propias drogas”, afirmó.

Las sustancias psicoactivas han despertado preocupación por sus ingredientes y efectos. Algunos son conocidos por causar paranoia, alucinaciones, convulsiones y episodios psicóticos.

“De muchas formas, este cannabis sintético es peor que la droga real porque ha hecho que algunas personas se estén volviendo psicóticas por tomarlas”, dijo el médico Mark Peterson, jefe de la Asociación Médica de Nueva Zelandia.

Con la nueva ley, las sustancias psicoactivas no pueden ser vendidas a menos de que pasen las regulaciones sanitarias. Ese proceso será determinado por el Ministerio de Salud.

La nueva regulación “tiene que ser suficientemente rigurosa y robusta para hacer frente al escrutinio público. Para ser autorizada y legal, tiene que pasar una prueba como la medicina que está en el mercado”, dijo Grant Hall, gerente general del grupo de abogados The Star Trust, el cual representa a miembros de la industria legal del país.

La industria quiere “ser reconocida como otras”, como el alcohol y tabaco, añadió.

Hall espera que la industria tenga éxito y beneficios debido a que tendrán que presentar solicitudes costosas para poder vender el producto en el mercado, situación que percibe como una inversión.

“Es una industria legítima que entrega productos de bajo riesgo para que las personas puedan disfrutarlos de forma segura. Es un mejor modelo de negocio que el juego del gato y el ratón que la industria juega con el gobierno”, aseguró.

La iniciativa de sustancias psicoactivas busca: 1) restringir dónde y cómo se pueden vender sustancias psicoactivas; 2) prohibir las ventas a menores de edad; 3) dar un periodo de gracia a las sustancias que ya existen para que inicien si proceso de aprobación.

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