La crisis siria deja de lado la reforma inmigratoria en el Congreso de EU

El debate sobre la intervención contra el régimen de al Asad acapara el tiempo de los legisladores y retrasa programas pendientes
Legisladores de EU debaten la intervención en Siria
Autor: Leigh Ann Caldwell
(Reuters) -

Es probable que la inminente decisión sobre Siria ocupe al Congreso de Estados Unidos durante las próximas dos semanas y complique la agenda de asuntos nacionales del presidente Barack Obama.

El impulso que Obama ha dado una intervención militar contra el régimen de Bachar al Asad debido a un supuesto ataque con armas químicas ha hecho a un lado sus prioridades principales sobre la inmigración y la cobertura pública de la sanidad.

Debido a que está decidido a buscar la aprobación del Congreso y ahora se enfrenta a una estridente oposición por parte de varios legisladores y de la población, Obama se ha visto forzado a poner todo su esfuerzo en convencerlos.

Su vigorosa campaña de relaciones públicas consume todo su tiempo, muy necesario para su proyecto de ley de inmigración en la Cámara de Representantes y el Senado, y para informar sobre un nuevo programa para obtener seguro médico: el programa Obamacare.

De momento, en el mundo de los deseos y las necesidades, la inmigración cae en la categoría de “deseos”. Mientras la votación legislativa sobre la intervención en Siria, prevista para este miércoles, se ha retrasado después de que el gobierno sirio aceptara la propuesta de Rusia de dejar bajo control internacional sus armas químicas.

El Senado aprobó un proyecto para la reforma migratoria el 27 de junio, cuando el debate se trasladó a la Cámara de Representantes. La propuesta plantea duplicar el número de agentes de la patrulla que vigilan la frontera con México y completar un muro de 1,120 kilómetros de valla fronteriza, entre otras medidas.

Después de un verano de activismo, con cientos de eventos para impulsar la medida, se esperaba que a partir del 9 de septiembre la reforma fuera una prioridad para senadores y representantes.

Se le podría dar “un golpe bastante duro” al proyecto de ley sobre inmigración, dijo el estudioso sobre temas del Congreso, Norman Ornstein, que trabaja para el American Enterprise Institute.

¿Qué hay de octubre y noviembre?

El Congreso tiene otros asuntos de importancia y con fecha límite que discutir. El nuevo año fiscal comienza el 1 de octubre en medio de una serie de temas difíciles, incluyendo los cortes obligados al presupuesto federal que tuvieron efecto este año.

Si Siria ocupa una buena parte del periodo de trabajo del Congreso en septiembre y no se dedica al gasto gubernamental, podrían suceder dos cosas: el gobierno dejaría de funcionar o el Congreso podría aprobar una ley de gastos de corto plazo para mantenerlo en activo durante un periodo corto.

El congresista John Boehner ha indicado que propondrá una ley de gastos para mantener al gobierno operativo hasta diciembre y posponer el debate.

El Congreso debe afrontar además la discusión sobre el límite de endeudamiento del gobierno, su capacidad para pedir dinero prestado para pagar sus deudas.

Ahora que tiene que convencer a un público cansado de la guerra sobre una intervención en Siria, dar a conocer su masiva campaña pública sobre el programa Obamacare podría verse en riesgo. El conocimiento de la ley es fundamental para que funcione. La Fundacion Kaiser Family descubrió que una tercera parte del país y un 43% de los que no tienen seguro, no ha escuchado nada acerca de esta opción de salud.

Si la gente no conoce el programa, no se inscribirá para obtener los beneficios públicos. La participación, un factor que puede ser perjudicial para la ley, es crítica para su viabilidad.

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