Un ley siria autoriza a los hambrientos el consumo de perro y gato

Un imán de Damasco dictó una norma para permitir que la población sin recursos pueda comer carne de animales prohibida en su religión
Líderes musulmanes permiten comer 'carne impura'
Autor: Saad Abdeline, Hala Gorani y Laura Smith-Park
(Reuters) -

Los musulmanes celebran estos días la Fiesta del Sacrificio, Eid al-Adha, pero en Siria, destrozada por la guerra, hay poco que celebrar. La mayoría lucha por satisfacer sus necesidades básicas: comida, agua y refugio.

Los medios árabes reportan este miércoles una fatwa, una norma religiosa, que emitió un imán sirio de Damasco y que permite a los que están desesperadamente hambrientos comer gatos y perros. Las leyes islámicas relacionadas con la alimentación prohíben comer perro, gato o burro.

La prensa local informó que el imán, del campo de refugiados palestinos de Yarmouk, dijo en una mezquita el viernes que las personas pueden comer carne de perro, gato o burro “si están en una situación desesperada y las tiendas de víveres no pueden abastecer a la población”. Las fuerzas del gobierno sirio has sitiado durante meses el campo de Yarmouk en un esfuerzo por expulsar a los combatientes rebeldes.

Durante la festividad de Eid al-Adha, una de las fechas más celebradas en el islam, los musulmanes sacrifican ovejas y comparten la carne con los pobres. Esto coincide con la importancia de la Hajj, la peregrinación a la Meca en Arabia Saudita, que atrae a dos millones de musulmanes.

"Vivimos en la desesperación"

En el campo de refugiados de Atmeh, en la provincia de Idlib, en el norte de Siria, algunos refugiados improvisaron puestos de comida para la celebración, pero solo atraen a los clientes que pueden pagar.

“Antes de la guerra, durante el Eid solíamos ir a las tiendas y comprar productos, éramos felices”, dijo Suad Zein. “Era una fiesta maravillosa. En estos días ni siquiera puedo comprarle a mi hijo un par de pantalones, zapatos o una hogaza de pan. “Tengo ocho hijos. No puedo mantenerlos a todos. Vivimos en la desesperación”.

Otra persona dijo: “No tenemos nada que celebrar. Solíamos celebrar con comida, bebida y postres. Solíamos hornear pastelillos. Ahora no queda nada”. Algunos refugiados en Alepo fueron más afortunados por una donación de ovejas para el tradicional sacrificio animal en familias necesitadas. 

La agencia de la ONU para la alimentación, el Programa Mundial de Alimentos, advirtió el mes pasado que la violencia en Siria hacía difícil brindar ayuda a los necesitados. Calculó que cuatro millones de personas en el país no podían producir o comprar suficiente comida.

Fiesta entre la guerra

Eid al-Adha conmemora el momento en que Dios se apareció en un sueño ante Abraham, conocido como Ibrahim entre los musulmanes, y le pidió que sacrificara a su hijo como acto de obediencia. En el momento en que Abraham se disponía a realizar el sacrificio, Dios lo detuvo y le dio una oveja para que la matara en lugar de su hijo. Otras versiones de esta historia también aparecen el la Tora y en el Viejo Testamento de la Biblia.

La celebración de cuatro días también se conoce como la Fiesta del Sacrificio o Gran Eid. Eid al-Fitr o Pequeño Eid es después del mes santo de Ramadán.

Siria vive desde 2011 una represión por parte del gobierno sirio que derivó en una guerra civil. El levantamiento armado se ha cobrado la vida de más de 100,000 personas, según las Naciones Unidas. 

Al menos 53 personas, incluyendo 13 niños y cuatro mujeres fueron asesinadas en diferentes lugares del país este miércoles, según reportaron los Comités de Coordinación Local de Siria, que son de oposición.

Hamdi Alkhshali, Joe Sterling y Adnan Hadad contribuyeron con este reporte.

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