El gobernador de Texas culpa a Obama de la crisis por los niños migrantes

Rick Perry criticó que el presidente de EU no haya recorrido las instalaciones fronterizas saturadas de niños indocumentados
¿Obama debería ir a la frontera?
Tom Cohen, Ed Payne y Dana Ford
Autor: Tom Cohen, Ed Payne y Dana Ford
(Reuters) -

El gobernador de Texas, Rick Perry, y otros personajes critican que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no haya recorrido las instalaciones fronterizas saturadas de niños indocumentados y agregó que está evadiendo un deber fundamental.

"El pueblo estadounidense espera ver a su presidente cuando hay un desastre", dijo en entrevista con Kate Bolduan de CNN e hizo referencia al viaje que Obama hizo a la Costa Este para evaluar los daños que provocó la supertormenta Sandy en 2012. "Fue a ver qué había pasado con Sandy. ¿Por qué no a Texas?".

La Casa Blanca señaló que el exceso de niños centroamericanos es una crisis humanitaria urgente, pero Obama dijo el miércoles que visitar las instalaciones en las que se procesa y detiene a los niños sería poco más que una oportunidad para tomarse fotos.

"No hay nada que esté ocurriendo sobre lo que no se me informe y que no conozca íntimamente. Esto no es un teatro, esto es un problema", dijo Obama el miércoles.

Sin embargo, Henry Cuellar, asambleísta demócrata por Texas, dijo en el programa New Day de CNN que es importante que Obama vea lo que los niños viven.

"Me interesa que vea a los niños. A los niños con los que he hablado, niñitos y niñitas inocentes que cruzaron y viajaron más de 1,600 kilómetros, a esa tercera parte de las niñas de las que han abusado y a las que han violado en su camino hacia acá", dijo. "El último jovencito fue un niño guatemalteco de 11 años que murió de deshidratación. Ese es el rostro que quiero que vea. No lleve cámaras, señor presidente, pero vaya y vea a qué nos enfrentamos".

Obama pidió al Congreso que apruebe rápidamente su solicitud de 3,700 millones de dólares (unos 48,100 millones de pesos) en fondos de emergencia para lidiar con la crisis de los miles de niños indocumentados que cruzan la frontera sin sus padres.

Muchos se entregaron a las autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos con la idea de que les permitirán quedarse en el país; las autoridades han tenido dificultades para albergar a los niños a causa de la abrumadora acumulación de casos de inmigración.

Obama dijo el miércoles que "el problema aquí no es el gran desacuerdo que rodea a los actos que podrían ser de utilidad para lidiar con el problema".

Dijo que el desafío es saber si el Congreso está listo para "destinar los recursos necesarios para que esto se haga".

"¿La gente está más interesada en la política o les interesa más resolver el problema?", preguntó.

Un proceso saturado

El incremento en la cantidad de jóvenes indocumentados centroamericanos ha causado la saturación de las instalaciones federales y revivió el debate sobre la reforma a las políticas inmigratorias, uno de los temas más partidistas del de por sí candente clima político de este año electoral.

Las autoridades estadounidenses estiman que entre 60,000 y 80,000 niños indocumentados cruzarán la frontera sin sus padres este año. Aunque se ha entregado a muchos a sus familiares a la espera de la audiencia sobre su deportación, las autoridades han detenido a otros en medio de una acumulación creciente de casos pendientes.

Los funcionarios de la administración de Obama culpan del aumento de inmigrantes a las condiciones desastrosas en países como Guatemala, Honduras y El Salvador.

Sin embargo, los detractores dicen que la administración provocó el problema al detener la deportación de algunos jóvenes inmigrantes que llegaron ilegalmente al país en años pasados.

"Los niños son el síntoma de las políticas que los han incitado a venir", dijo Perry. "Lo primero que hay que hacer es detener el flujo porque si no lo hacemos, entonces el problema no será del tamaño del que es hoy".

Los republicanos pidieron que se derogara una ley que el presidente George W. Bush promulgó en 2008 en la que se exige que se someta a los niños a una audiencia de deportación antes de devolverlos a países que no colinden con Estados Unidos.

"No creo que podamos resolver este problema a menos que revisemos" la ley, dijo John Cornyn, senador republicano por Texas. "Lo que ha pasado es que estos niños se quedan con familiares en Estados Unidos y se los cita a comparecer después en una audiencia. Algunos dicen que esto es un llamado a desaparecer, no a comparecer", ya que muchos no se presentan, explicó.

Otro republicano, Ron Johnson (senador por Wisconsin), dijo que Estados Unidos debería transportar a los niños de vuelta a sus países de origen inmediatamente. Costaría menos y demostraría que Estados Unidos no tolerará a quienes entren ilegalmente al país, señaló.

Petición de fondos

Obama solicitó fondos de emergencia con el fin de reforzar las labores de aduana y seguridad fronteriza, además de combatir a los contrabandistas.

Se destinarían 300 millones de dólares más (unos 3,900 millones de pesos) para ayudar a que los gobiernos de México y Centroamérica combatan a los contrabandistas que aseguran a los padres desesperados que las autoridades estadounidenses no deportarán a sus hijos.

"Mientras tratamos de hacer lo justo para estos niños, sus padres necesitan saber que esta es una situación increíblemente peligrosa y que es poco probable que sus hijos puedan quedarse", dijo Obama.

En la petición se contemplan 1,800 millones de dólares (unos 23,400 millones de pesos) para brindar cuidados a los niños que cruzan la frontera sin acompañantes.

La petición equivale a aproximadamente un 10% de los 30,000 millones de dólares (unos 390,000 millones de pesos) del presupuesto para seguridad fronteriza que se contempla en la propuesta de reforma inmigratoria que el Senado aprobó pero que se estancó en la Asamblea de Representantes (que está bajo en control de los republicanos).

Perry dijo que los legisladores no apoyarán la petición de Obama si el gobierno no actúa para suspender las políticas que en su opinión incitan a los niños a llegar a la frontera.

Dijo a Obama en una reunión que quiere que se desplieguen 1,000 elementos de la Guardia Nacional para ayudar a asegurar la frontera, opción ante la que Obama se mostró poco menos que entusiasmado.

"Le dije que estaríamos dispuestos a considerar la forma en la que desplegaríamos a la Guardia Nacional allá, pero esa es una solución temporal", dijo Obama respecto a su discusión con Perry. "Esa no es una solución permanente. Entonces, ¿por qué no aprobamos la solución permanente o al menos una solución a más largo plazo?".

No se sabe qué tanto cooperarán los republicanos del Congreso con Obama respecto a su petición de financiamiento. Un portavoz de John Boehner, presidente de la Asamblea de Representantes, dijo que la propuesta se pondría a consideración.

Cornyn y Cuellar propondrán el jueves 10 de julio una ley que abrogue la ley de audiencias de deportación. La propuesta —dijo Cuellar— incluirá protección para los niños que lleguen a Estados Unidos para evitar el tráfico de drogas o sexual.

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Los demócratas quieren que la ley se quede intacta para garantizar una audiencia completa a los niños que merezcan asilo.

Tom Cohen escribió en Washington. Con información de Greg Clary, Deirdre Walsh, Ted Barrett y Mariano Castillo.

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