El referéndum por la independencia en Escocia: ¿por qué es importante?

La posible secesión de Escocia implica un cambio radical en temas económicos, monetarios, políticos y en la situación internacional del país
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Autor: Laura Smith-Spark
(Reuters) -

Los escoceses acudirán a las urnas el 18 de septiembre para decidir el futuro de su país.

Es una votación que podría poner fin a los 307 años de unión con Inglaterra y Gales como parte de Gran Bretaña y con la que Escocia podría proyectarse al mundo como un país independiente con unos 5 millones 300,000 habitantes.

Cuando la campaña inició, parecía una posibilidad lejana. Sin embargo las encuestas más recientes indican que ocurrirá lo que muchos creían impensable… y que el Reino Unido como lo conocemos se separará.

Esto es lo que necesitas saber acerca del histórico referéndum.

¿Sobre qué votan los escoceses y por qué?

Los votantes deberán responder "Sí" o "No" a una simple pregunta: ¿Escocia debería ser un país independiente?

El gobierno escocés, a cargo del Partido Nacional Escocés (PNE), señaló que esta es "una oportunidad que se presenta una vez en cada generación" para que el pueblo escocés tome el control de las decisiones que más le afectan. Votar "Sí" significa que "el futuro de Escocia estará en sus manos" y que la vida será mejor y más justa para su gente, señaló.

El primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, quiere que Escocia siga formando parte de un Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte sin divisiones. Dijo que la decisión corresponde solamente al pueblo escocés, pero que el resto del Reino Unido les dará seguridad y fuerza. "No hay marcha atrás", advirtió.

Como Reino Unido no cuenta con una constitución escrita, no hay una ley establecida que regule el proceso, así que estamos en aguas verdaderamente inexploradas.

¿Cuál es la importancia de este acontecimiento para el resto del mundo?

La interrogante que rodea al futuro de Escocia ya está dejando sentir su efecto en los negocios locales e internacionales. Algunas personas están preocupadas por que el rompimiento del Reino Unido socave la posición de Londres como capital financiera del mundo.

En agosto, 130 líderes empresariales publicaron una carta abierta en la que advirtieron sobre los efectos de la incertidumbre en temas como la moneda, las regulaciones, los impuestos, las pensiones, la pertenencia a la Unión Europea y el apoyo a las exportaciones escocesas. Al día siguiente, más de 200 líderes empresariales firmaron una carta abierta en la que respaldaron la independencia de Escocia.

También podría resultar afectada la capacidad de defensa de Reino Unido. El gobierno de Escocia señaló que quiere retirar las armas nucleares de Escocia lo más pronto posible, principalmente a la flota de submarinos nucleares Trident que se encuentra en la base de Faslane.

"Es nuestra postura firme que la Escocia independiente no debería albergar armas nucleares y solo nos incorporaremos a la OTAN de acuerdo con eso", indicó el gobierno escocés.

Escocia tendría que renegociar su entrada a la OTAN y a la Unión Europea si elige ser independiente.

Los líderes de la Unión Europea señalaron que asumirían una postura firme y harían que Escocia presentara su solicitud para unirse al igual que cualquier otro país independiente. Sin embargo, en la campaña por el "Sí" se dice que eso puede hacerse fácilmente a través de reformas a los tratados existentes.

Si Escocia decide separarse de Gran Bretaña, podría darles ideas a otros.

Los movimientos independentistas de la región de Cataluña, en España; de la provincia de Quebec, en Canadá, y de la isla mediterránea de Córcega, en Francia, están atentas al debate.

Si Escocia elige separarse, es muy probable que el primer ministro de Gran Bretaña se vea forzado a renunciar, aunque ha dicho "enfáticamente" a los medios británicos que no lo hará. Los principales partidos británicos prometieron conceder a Escocia más facultades si decide seguir formando parte de la unión.

¿Quién puede votar?

Gracias a una ley que se promulgó en 2013, en la que el derecho al voto se extendió a los jóvenes de 16 y 17 años, casi todas las personas que tengan 16 años o más al día del referéndum y que vivan en Escocia podrán votar.

Esto significa que los ciudadanos ingleses o galeses que viven en Escocia pueden participar. Sin embargo, los escoceses que viven en otros lugares de Reino Unido o en el extranjero no tendrán derecho a emitir su voto.

Eso también significa que los habitantes de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte tienen derecho a negarse al cambio histórico a la composición de Reino Unido.

¿Cuáles son los antecedentes de la votación?

Escocia ha tenido una relación difícil desde hace mucho con su vecino más poblado. El Acta de la Unión de 1707 unió el reino de Escocia a Inglaterra y Gales, pero muchos escoceses no estuvieron de acuerdo en que su viejo rival del sur los subyugara.

Desde 1999, Escocia tiene un gobierno delegado, lo que significa que muchas (pero no todas) las decisiones se toman en el Parlamento escocés en Holyrood, Edimburgo. 

Los gobiernos de Reino Unido y Escocia acordaron en octubre de 2012 que se celebraría el referéndum y a finales de 2013 acordaron la pregunta que se les haría a los votantes.

¿Quiénes son los principales personajes?

El primer ministro de Escocia, Alex Salmond, es el vivaz líder de la campaña por la independencia. El parlamentario del Partido Laborista, Alistair Darling, representa al electorado de Edimburgo y encabeza la campaña pro-unión Better Together (Mejor unidos).

David Cameron también ha manifestado su firme preferencia por que Escocia siga formando parte de Reino Unido.

No solo los políticos británicos se están involucrando. El cantante David Bowie, a través de un discurso de aceptación de un premio que pronunció Kate Moss en su nombre, pidió: "Escocia, quédate con nosotros".

El ex director técnico del equipo de futbol Manchester United, el escocés Alex Ferguson, también se opone a la secesión y ha mostrado su apoyo a la campaña Better Together

La autora de los libros de Harry Potter, J. K. Rowling, vive en Escocia e hizo un cuantioso donativo a la campaña Better Together; Paul McCartney firmó una carta en la que urge a los escoceses a seguir con Gran Bretaña.

La campaña por el "Sí" tiene sus propios partidarios famosos, entre ellos el antiguo James Bond, Sean Connery; el actor Brian Cox, y el comediante Frankie Boyle.

Incluso el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha manifestado. Reconoció que la decisión corresponde al pueblo escocés, pero agregó: "obviamente estamos muy interesados en asegurarnos de que uno de los aliados más cercanos que hemos tenido siga siendo un socio fuerte, robusto, unido y efectivo".

¿Cuáles son los temas clave?

Las cuestiones económicas han dominado el debate.

El gobierno de Escocia argumenta que el país estará mejor tras su independencia, lo que depende en gran medida de que tomen el control de los ingresos que se obtienen gracias al petróleo del mar del Norte y al gas que se extrae de aguas escocesas. Explican que pueden gestionar mejor la industria energética, invertir para incrementar la producción y crear un fondo de reserva, similar al fondo petrolero de Noruega, para beneficiar a las generaciones venideras.

Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con la valoración optimista del gobierno escocés. En un reporte que el Instituto de Estudios Fiscales de Gran Bretaña publicó en marzo, se señaló que las cifras más recientes indican que Escocia tiene un déficit presupuestario que ha empeorado en comparación con el resto de Reino Unido a causa del decremento de los ingresos procedentes del mar del Norte y del aumento en el gasto público. También se advirtió sobre los peligros de depender demasiado de una fuente de ingresos inestable y, sobre todo, finita.

El gobierno de Escocia afirma que la economía está diversificada gracias a otros elementos clave como la industria de alimentos y bebidas, el turismo, el sector creativo, las universidades, los servicios financieros y las manufacturas.

Otro de los temas importantes es qué moneda debería tener curso legal en Escocia.

El primer ministro de Escocia, Alex Salmond, señaló que quiere que Escocia siga usando la libra esterlina como parte de una unión monetaria con el resto de Reino Unido y agregó que tienen el derecho de hacerlo.

Sin embargo, los tres partidos principales del Parlamento británico (los conservadores de David Cameron; los liberal-demócratas —sus socios de coalición—, y el Partido Laborista) señalaron que esa no será una opción. 

¿Cómo está el ambiente?

Una serie de encuestas de opinión que se llevaron a cabo en agosto indican que el movimiento a favor de la unidad tiene la ventaja. Sin embargo, las encuestas más recientes indicaron que ese respaldo se reduce o está desapareciendo.

Una encuesta que el sitio web YouGov llevo a cabo para el diario británico The Sunday Times y que se publicó el 7 de septiembre, causó revuelo cuando demostró que el voto por el "Sí" logró una ventaja marginal por primera vez, sin contar a los votantes indecisos. 

La más reciente encuesta de encuestas que llevó a cabo ScotCen, un centro de investigaciones independiente, señaló que el movimiento por el "No" conserva una leve ventaja sobre el "Sí", pero la brecha sigue cerrándose.

¿Qué pasaría si Escocia vota por el "Sí"?

Si los escoceses desafían las expectativas del Parlamento británico y eligen independizarse, habrá gran actividad para garantizar que todo esté listo para que la independencia se consume el 24 de marzo de 2016, fecha que Salmond estimó.

Al confirmarse la victoria, el líder de la campaña Yes Scotland integrará su equipo de negociadores. Se espera que incluya a su brazo derecho, Nicola Sturgeon, en el grupo compuesto por varios personajes de diversos partidos.

Cameron tendrá que formar su propio equipo de negociación si es que no lo han obligado a renunciar tras haber estado al mando durante el rompimiento de la añeja unión de Reino Unido.

Entre los asuntos principales a negociar están la unión monetaria y la porción de la deuda nacional que corresponde a Escocia; la reubicación de la flota Trident, e incluso los posibles controles fronterizos. La campaña por el "Sí" señaló que su intención es que Escocia siga formando parte de la Zona de Libre Tránsito de la que se benefician los ciudadanos de Reino Unido, la República de Irlanda, la Isla de Man y las islas del Canal.

El gobierno escocés tendrá que iniciar el procedimiento para redactar una Constitución. La reina Isabel II seguiría siendo la jefa de Estado.

La Escocia independiente también tendría que negociar su entrada a la OTAN y la Unión Europea, dos organizaciones internacionales a las que la campaña por el "Sí" contempla en el futuro de Escocia.

Con información de Euan McKirdy, Susannah Cullinane y Richard Allen Greene.

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