Una niña que sobrevivió a un accidente aéreo ahora debe vencer el trauma

Sailor Gutzler, de 7 años, superó la oscuridad, el frío y un área boscosa para pedir ayuda; ahora debe superar el perder a su familia
Una niña sobrevive a la caída de un pequeño avión
Ashley Fantz
Autor: Ashley Fantz
(Reuters) -

Sailor Gutzler regresó a su casa en Illinois con miembros de su familia el lunes.

Ellos hacen todo lo que pueden para que la niña de 7 años se sienta segura y amada —un acto simple pero indispensable para que ella comience a asimilar que fue la única superviviente del accidente aéreo que mató a sus padres, hermana y prima.

Los familiares criarán a Sailor, el dinero del fondo de la familia ayudará, dijo el vocero de la familia Gutzler, Kent Plotner, un abogado cercano a la familia. Pero, acerca de la preocupación por la recuperación de la niña, Plotner indicó que no habrá más detalles: “Nuestra total atención está en protegerla”.

Los niños que experimentan la muerte súbita de algún miembro de su familia procesan el dolor en formas específicas a su edad, dicen los especialistas mentales encargados de pacientes jóvenes.

Perder a un familiar libera sentimientos complejos; perder a varios, particularmente a sus padres, es abrumador.

Además de su duelo, Sailor tendrá que lidiar con el trauma de haber sido parte del evento donde fallecieron.

“Es indispensable  que Sailor se sienta amada y a salvo—eso tiene que suceder justo ahora”, dijo J. William Worden, psicólogo que ha tratado a niños en duelo y codirigido el seminario de luto infantil.

La familia Gutzler no dirá dónde vive la niña, y esa es una buena señal, apuntó Worden. Ver a los periodistas en su puerta la puede asustar y traumar, indicó.

Otros expertos en salud mental especializados en infancia recomiendan que la rutina se mantenga tan normal como sea posible. Deben tener en cuenta que el duelo es un proceso, no un problema que deba ser arreglado.

No hay prisa, dicen, para que vea a un consejero.

Y podría ser peligroso que un entrevistador sin entrenamiento en trauma infantil la entreviste ahora, dijo Donald Freedheim, profesor emérito de psicología en la Universidad Case Western.

Él ha tratado a niños tras los desastres.

“Si me llamaran, no les diría ‘Envíenla a mi oficina’. Iría a su casa y nos sentaríamos. Sería un amigo. Ella no se puede sentir amenazada en ningún sentido”, indicó.

Sailor podría dar pistas de cómo se comportan los adultos a su alrededor.

“Si quiere hablar sobre lo que pasó, déjenla. Si no quiere, entonces déjenla en paz por un tiempo”, dijo Worden.

“Cuando has tenido tantas pérdidas en un periodo tan corto, en niños, ese proceso de luto puede cerrarte”.

Algunas veces, los niños somatizan su duelo. Los niños pequeños suelen portarse mal porque no tienen desarrolladas las herramientas para comunicar sus sentimientos. Los niños mayores y adolescentes algunas veces tienen dolores de cabeza, de estómago o desórdenes de ansiedad, dijo.

Cada una de las muertes de los familiares de Sailor debe ser tratado de forma separada, sugieren los expertos. La forma en que la niña procesará la pérdida de su hermana es independiente de cómo lo hará con su madre.

Sailor lidiará con esas pérdidas de forma diferente al crecer. Las sentirá diferentes a los 12, 18 y 25 años, dijo Therese Rando, del Instituto para el Estudio y Tratamiento de la Pérdida en Rhode Island.

La niña entiende a rasgos generales qué es la muerte, pero desconoce sus implicaciones, dijeron los expertos.

Un mecanismo común a esta edad es la negación, dijo Rando.

El mundo adulto se encuentra impresionado de que Sailor haya conseguido levantarse tras el accidente, caminar en la oscuridad a bajas temperaturas, a través de un área boscosa, para llegar a casa de un hombre, tocar la puerta y decirle lo que había ocurrido para pedir ayuda.

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Pero esta acción no debería ser interpretada como una señal de que Sailor es más capaz de recuperarse que otro niño que se enfrente a esa tragedia.

“Pudo haber actuado con serenidad”, dijo Rando. “Pero lo que estaba pasando en el exterior no necesariamente estaba ocurriendo en el interior. Deberá lidiar con este trauma durante mucho tiempo. Tendrá que trabajar en esto por el resto de su vida”.

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