¿Qué va a hacer Europa tras la muerte de cientos de migrantes en el mar?

Las organizaciones internacionales opinan que los gobiernos europeos no hacen lo suficiente para evitar que los migrantes arriesguen su vida
En el barco viajaban 950 personas: sobreviviente
Jethro Mullen y Ashley Fantz
Autor: Jethro Mullen y Ashley Fantz
(Reuters) -

Luego del naufragio de un barco en las costas de Italia, en el que pudieron haber muerto cientos de migrantes este fin de semana, la Organización Internacional para las Migraciones señaló el lunes que podría haber otras tres embarcaciones con migrantes en problemas en aguas internacionales, según una publicación en la página oficial del órgano en Twitter.

Las autoridades aún desconocen qué pasó con muchos de los pasajeros, entre los que había niños. El barco zarpó de Libia con rumbo a Europa y naufragó el sábado 18 de abril en las heladas aguas del Mar Mediterráneo. Ese naufragio podría ser el peor de una serie de desastres de embarcaciones no aptas para soportar viajes largos, en los que han muerto migrantes.

"Las bandas delictivas meten a los migrantes en un barco, a veces a punta de pistola", dijo el primer ministro de Malta, Joseph Muscat. "Los envían por el camino a la muerte, en serio, no es otra cosa".

Aún está en marcha una operación de rescate y se desconoce la cantidad de posibles víctimas. Un sobreviviente bangladesí dijo a los investigadores que había 950 personas a bordo. Los cálculos anteriores eran de alrededor de 700.

Las autoridades maltesas colaboran con los rescatistas italianos y señalaron que han salvado a unas 50 personas. Sin embargo, la Guardia Costera italiana informó que han salvado a 28 personas y han recuperado 24 cadáveres.

Desde hace años, los migrantes han emprendido el peligroso viaje hacia Europa a través del Mediterráneo, pero las autoridades han reportado que la cantidad aumentó repentinamente en los pasados 10 días; también ha habido un sombrío aumento en la cantidad de personas que mueren en el trayecto.

Se cree que este año han muerto más de 900 migrantes en el cruce del Mediterráneo, muchos más que en el mismo lapso en 2014, según informó la Organización Internacional para las Migraciones la semana pasada.

Este lunes, otro barco se hundió en las costas de la isla griega de Rodas y murieron al menos tres personas, según el Ministerio de Marina Mercante de Grecia. De las 83 personas que supuestamente iban a bordo, sobrevivieron al menos 57. Las víctimas confirmadas fueron un hombre, una mujer y un niño.

El desastre más reciente: 'Nada menos que un genocidio'

El naufragio del barco que zarpó de Libia ha sido el peor desastre a la fecha.

Conforme los rescatistas se acercaban al bote en respuesta a un llamado de auxilio que se emitió el sábado por la noche, según las autoridades, los migrantes se movieron hacia un lado con la esperanza de salvarse. Su movimiento causó que el enorme bote de varios niveles se volcara a unos 110 kilómetros al norte de Libia y muchos pasajeros cayeran al mar.

De acuerdo con un sobreviviente bangladesí, una gran cantidad de personas se quedó atrapada dentro del barco mientras se hundía. Los contrabandistas (traficantes de personas que organizan los viajes) habían cerrado las puertas de los niveles inferiores de la embarcación, según dijo el sobreviviente a las autoridades italianas.

"Nuestras tropas, con la colaboración de la Armada italiana, buscan entre los cadáveres para tratar de encontrar a alguien con vida", dijo Muscat.

Aunque el naufragio fue resultado de un accidente, Muscat criticó duramente a los traficantes de personas, a quienes acusó de arriesgar la vida de la gente al meterlos en barcos destartalados para surcar aguas impredecibles.

Es "genocidio… nada menos que genocidio, en verdad", dijo Muscat a CNN.

'Una tumba masiva… en el Mediterráneo'

"Se está creando una tumba masiva en el Mar Mediterráneo y las políticas europeas tienen la culpa", dijo Loris De Filippi, presidente del grupo de asistencia internacional Médicos Sin Fronteras. Comparó la gran cantidad de muertes con las "cifras de una zona de guerra".

De Filippi llamó a los estados europeos a emprender inmediatamente una operación de búsqueda y rescate a gran escala y a patrullar lo más atentamente posible las costas libias. "Al enfrentarse a miles de personas desesperadas que huyen de guerras y crisis, Europa ha cerrado sus fronteras y ha obligado a la gente que busca protección a arriesgar su vida y a morir en el mar", dijo. "Esta tragedia apenas comienza, pero puede y debería impedirse".

La causa de la crisis: 'Llegar a Europa a toda costa'

Muchos de los migrantes que abordan los barcos para cruzar el Mediterráneo provienen del África subsahariana; usualmente viajan durante semanas o meses para llegar a los barcos. Buscan una vida mejor, pero los contrabandistas implacables que organizan los viajes los explotan.

"Los traficantes de personas son una máquina bien aceitada, primero por tierra y luego por mar; ellos conocen la necesidad de estas personas desesperadas que solo quieren llegar a Europa a toda costa", dijo Barbie Nadeau, periodista de Roma.

Leer: ¿Cómo entran los inmigrantes indocumentados en Europa?

La situación a bordo del barco que se hundió el fin de semana no es inusual, según los relatos sobre viajes anteriores.

"Meten a la gente [en viejos botes de pesca] en lo que solían ser los compartimientos de congelación en la parte inferior del barco", dijo Nadeau. "Esos son los boletos más baratos. La gente que quiere ir en la cubierta superior, que es el mejor espacio, paga un poco más por ello".

Se cree que los traficantes cobran entre 6,000 y 8,000 euros (entre 100,540 y 134,000 pesos, aproximadamente) por persona para hacer el peligroso viaje, agregó.

La respuesta de Italia: 'Ni siquiera hay espacio suficiente… en los cementerios'

La cercanía de Italia a las costas de África del Norte la ponen en el frente de batalla contra la crisis migratoria del continente.

"Estamos sobrepasados", dijo Sandro Gozi, ministro italiano de Asuntos Europeos, al diario francés Le Monde. "Ni siquiera hay espacio suficiente en los cementerios de Sicilia para enterrar a los muertos".

Se atribuye al programa italiano de búsqueda y rescate, Mare Nostrum, el rescate de más de 160,000 migrantes en el transcurso de un año. Sin embargo, el programa terminó en octubre de 2014 por las reducciones presupuestarias y porque la Unión Europea estaba en desacuerdo porque animaba a los migrantes a cruzar el Mediterráneo.

Frontex, la agencia de control fronterizo de la Unión Europea, emprendió su propia misión en noviembre, conocida como Triton; su presupuesto era de menos de una tercera parte del de Mare Nostrum. Frontex no tenía embarcaciones ni equipo de vigilancia propios, así que dependía de que los Estados miembros de la unión prestaran sus embarcaciones.

La respuesta de Europa: 'Una falta total' de políticas

Los partidos antiinmigrantes florecen en toda Europa y los países europeos sufren colectivamente por lidiar con la crisis migratoria en su propio territorio.

"No podemos actuar como si cada tragedia fuera la última y desear que no ocurra otra", dijo Gozi a Le Monde, lamentándose por la "falta total" de políticas de la Unión Europea para lidiar con los refugiados que llegan a Europa.

La Comisión Europea, la rama ejecutiva de la UE, señaló el domingo 19 de abril que consultaría con los Estados miembros, las agencias europeas y las organizaciones internacionales para preparar una Estrategia Europea de Migración que se pudiera adoptar a mediados de mayo.

"Hay vidas humanas en riesgo y la Unión Europea en conjunto tiene la obligación moral y humanitaria de actuar", señaló.

No obstante, los grupos internacionales afirman que los gobiernos europeos no hacen lo suficiente.

Médicos Sin Fronteras emprenderá sus propias labores de rescate, dijo De Filippi, porque como somos "una organización médica y humanitaria, simplemente no podemos seguir esperando".

La raíz de la crisis: 'La desesperación subsiste'

Las autoridades europeas señalan que las raíces de la crisis están fuera de su control.

"Mientras los países de origen y tránsito no tomen medidas para prevenir estos viajes desesperados, la gente seguirá arriesgando la vida", señaló la Comisión Europea.

Muchos de los barcos que operan los traficantes de personas salen a Europa desde Libia, país que ha estado sumido en la violencia y el desorden desde la caída del exdictador Moamar Gadafi, en 2011. Después de que lo derrocaran, el flujo de migrantes procedentes de Libia se intensificó drásticamente.

Muscat, primer ministro de Malta, hizo un llamado a actuar contra los traficantes de personas que operan en Libia.

La seguridad en las fronteras libias es esencial para "eliminar a las bandas delictivas, a estos terroristas", dijo.

El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, dijo que es necesario enfocarse en la erradicación del tráfico de personas y que la responsabilidad es de todo el mundo, "no solo de Italia y de Malta".

Pero hablar de librar al mundo de los traficantes de personas no sirve para abordar el problema inmediato que representa la gran cantidad de migrantes que están dispuestos a arriesgar la vida con la esperanza de un futuro mejor en Europa.

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"La gente seguirá llegando", dijo Roberta Metsola, representante de Malta ante el Parlamento Europeo. "La desesperación persiste: hay casi un millón de personas esperando abordar los botes y venir a Europa a buscar una vida mejor. Hay que reconocer ese hecho".

Con información de Hada Messia, Josh Levs, Catherine E. Shoichet y Khushbu Shah.

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