¿Qué sigue para los talibanes tras el reporte de la muerte de Mullah Omar?

La división entre los posibles sucesores de Omar y la amenaza de ISIS han puesto 'en jaque' el futuro del grupo radical
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Autor: Tim Lister
(Reuters) -

Mullah Mohammed Omar era la definición de evasivo. Hay dos fotografías de él, y ninguna de ellas es oficial ni concluyente. Él no había aparecido en público desde que fue derrocado el régimen talibán en Afganistán hace 14 años y no realizó ningún video o mensajes de audio autenticados en ese tiempo.

De hecho, muchos de los talibanes no supieron por años si estaba vivo o muerto, o dónde podría estar. Y otros grupos militantes han empezado a preguntarse qué pasó con él. 

Tan poco se sabe sobre su liderazgo, tan escasos fueron sus mensajes (o aquellos atribuidos a él) , que el impacto real de su muerte para el movimiento es difícil de sopesar. Pero el anuncio del gobierno de Afganistán este miércoles sobre su muerte hace más de dos años surge en un momento difícil para los talibanes, que se enfrentan al reto de ISIS en su propia casa. Los talibanes también deben tratar de retener la lealtad de los elementos jóvenes más radicales a la vez que exploran la posibilidad de un acuerdo de paz, dado que la presencia militar de los Estados Unidos disminuye. 

Philip Mudd, quien fue oficial de contraterrorismo en la CIA y el FBI en años posteriores al 11 de septiembre, describió la persecución de Omar como "seguir a un fantasma".

Mudd dijo que él cree que por mucho de los últimos 15 años, "la gente en el sur (de Afganistán) se han asegurado de que esté fuera del alcance de los estadounidenses".

Otros reportes han puesto a Omar en las ciudades paquistaníes de Quetta y Karachi, donde los talibanes tenían redes de apoyo extensas.

Pero Mudd no tiene duda de su importancia. 

"Es muy difícil encontrar líderes en organizaciones insurgentes con ciertas características", dijo a CNN. Omar tenía, "en primera, respeto dentro de la organización; en segunda, la experiencia de lidiar con la invasión estadounidense, lidiar con la guerra civil en Afganistán, lidiar con los paquistaníes. No puedes… construir esas características de la noche a la mañana".

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Incluso al Qaeda parecía no saber nada

Si, como dice ahora el gobierno afgano, él murió en abril del 2013 en Pakistán, entonces los líderes que dejó atrás han hecho el máximo esfuerzo para esconder el hecho –una indicación de su influencia irremplazable. Incluso Ayman al-Zawahiri, el líder de al Qaeda, no parecía saber nada: al Qaeda replanteó su compromiso de alianza al líder talibán hace un año.

En abril, los talibanes publicaron una biografía de 5,000 palabras sobre su líder, para prevenir "propaganda falsa de un número de escritores, analistas y algunos círculos prejuiciosos espurios". Y hace dos semanas, el sitio web talibán publicó un mensaje atribuido a Omar en forma de un saludo Eid

Podría ser que su sello de aprobación (póstumo o no) en ese mensaje fue útil para aquellos dentro del Talibán a favor de las negociaciones de paz.

El mensaje decía que a pesar de la retirada de las tropas de EU aún era "obligatorio para nosotros continuar nuestra sagrada yihad… y restaurar el sistema Islámico". Pero mantenía la puerta abierta a la negociación, diciendo que "los esfuerzos políticos y los caminos pacíficos… son un principio islámico legítimo" y que los contactos "incluso con los enviados de los infieles" eran permisibles.

También hubo una mención a ISIS, pidiendo a sus seguidores a "forzosamente prevenir a todos esos elementos que pretenden crear diferencias, dañan el frente yihadista o intentan dispersarlos".

Ese mensaje, publicado el 15 de julio, llegó un mes después de la publicación de una carta, dirigida directamente al líder de ISIS Abu Bakr-al-Baghdadi por el jefe del Consejo Shura Talibán, Mullah Akhtar Muhammad Mansour (quien en la misma carta incidentemente dijo que los talibanes eran 'liderados' por Omar).

"Si algún nuevo esfuerzo es realizado para establecer rangos o liderazgos separados yihadistas, entonces el camino estará trazado para la sedición como resultado de las divisiones y disputas", escribió Mansour.

ISIS es un reto a los talibanes

ISIS ha estado tratando de entrar al territorio talibán, declarándolo parte de la provincia Khorasan. En una entrevista en la edición más reciente de la revista ISIS de lengua inglesa Dabiq, un investigador musulmán dijo que los yihadistas en Afganistán y Pakistán deberían jurar lealtad al auto declarado "califato" de al-Baghdadi sobre el líder "regional" Omar.

Este mes, la provincia Khorasan de ISIS publicó un discurso en audio de su líder, Hafiz Saeed Khan, sugiriendo que Omar estaba muerto y que el liderazgo talibán era una herramienta de la inteligencia militar paquistaní. (Ese discurso fue liberado a la vez que surgieron reportes sobre el asesinato de Khan por un ataque de dron de los Estados Unidos).

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La autoridad de Omar se extendió a facciones de los talibanes paquistaníes, que recientemente rechazaron el "califato" de ISIS y en su lugar aplaudieron a los talibanes y a al Qaeda –especialmente el mandato del Emirato Islámico de Afganistán liderado por el Emir de los Creyentes Mullah Mohammed Omar.

No hay un sucesor obvio de Omar con ese tipo de autoridad. 

Divisiones entre los talibanes

De acuerdo con algunos analistas paquistaníes, su ayudante, Mansour, se enfrenta a resistencia del hijo mayor de Omar, Mullah Mohammed Yaqoob, y otros comandantes militares. También hay un aspecto tribal de esas divisiones, dicen esos analistas, con algunos clanes resintiendo la dominación de Ishakzai Durrani representado por Mansour. 

Un reporte del lunes en el periódico paquistaní The News, dijo que en una reunión reciente “Yaqoob fue presentado como el próximo líder del movimiento talibán y Mansour fue criticado fuertemente”.

Algún indicio sobre cómo se desarrollan estas rivalidades podría surgir cuando ocurran las próximas pláticas de paz entre los talibanes y el gobierno afgano, programadas a tomar lugar esta semana.

Algunos analistas argumentan que la confirmación de la muerte de Omar podría liberar ultimadamente al grupo de su limbo y las acusaciones de otros sobre su falta de dirección. No sólo ISIS sino también un grupo disidente de los talibanes –el Fidayee Mahaz- recientemente aseguraron que estaba muerto. Y el Movimiento Islámico de Uzbekistán, un grupo yihadista significativo con una gran presencia en Afganistán, publicó un largo y desdeñoso comentario sobre los años de silencio de Omar, diciendo “Nosotros –un grupo musulmán- hemos hecho mucho esfuerzo para encontrarlo y aún así no podemos encontrar un rastro de él”.

Esta incertidumbre sólo ha ayudado a propagar la división entre los talibanes, al competir una y otra facción para hablar en nombre de Omar y las dudas crecen sobre edictos emitidos en su nombre. Tan pronto como el 2010, Sami Yousafzai escribió en Newsweek, “Sin su fe en el liderazgo divinamente inspirado de Mullah Omar, los talibanes sin duda colapsarían en una masa de clanes rivales y facciones”.

Si los talibanes admitieran en algún momento que ha muerto, las grandes preguntas serían si la mayoría de las facciones del grupo apoyarán a algún sucesor y si los yihadistas de Pakistán –y al Qaeda- jurarán lealtad a ese sucesor como líder del emirato Islámico de Afganistán.

En 2001, Osama bin Laden dijo que la autoridad de Omar había sido aceptada por los "sabios" de Afganistán y, por ello, "es la responsabilidad de todos el jurar lealtad a él". Al Qaeda, explícitamente, relanzó el comunicado de bin Laden este año, posiblemente apuntalar la autoridad de Omar al ser retada por ISIS.

No habrá ese sello de aprobación la próxima vez.

Los talibanes continúan siendo una fuerza de lucha efectiva, con asaltos recientes a Kunduz, al norte de Afganistán, y un osado ataque al parlamento afgano en junio. Estos también reflejan el distanciamiento entre aquellos que quieren explorar el diálogo y aquellos que prefieren continuar luchando.

Quizás es parte del cálculo del gobierno afgano. En su comunicado del miércoles sobre la muerte de Omar, el gobierno dijo que "cree que el terreno para las pláticas de paz están abiertas más que antes, y por ello llama a todos los grupos armados de oposición a que tomen la oportunidad de unirse al proceso de paz".

Intuyendo las intenciones de los talibanes, recuerda a la descripción de Rusia hecha por Winston Churchill en 1939: "Es un acertijo envuelto en un misterio adentro de un enigma".

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