Rusia está de vuelta: el significado de sus bombarderos cerca de Alaska

Los avistamientos de aeronaves rusas cerca de Alaska no representan peligro de ataque a EU, pero podrían ser un mensaje de que Rusia se encuentra alerta.
Durante la semana, la fuerza aérea estadounidense reportó la intercepción de 4 bombarderos rusos que volaban cerca de la costa de Alaska.
Estrategia.  Durante la semana, la fuerza aérea estadounidense reportó la intercepción de 4 bombarderos rusos que volaban cerca de la costa de Alaska.  (Foto: CNN en Español)
ESTADOS UNIDOS (CNN en Español) -

Los avistamientos de bombarderos rusos en las cercanías de la costa de Alaska no representan algo 'fuera de lo extraordinario'. Según funcionarios estadounidenses, el hecho indica que ambas naciones están conformes con las diferencias entre la postura militar rutinaria y la provocación creciente.

El 17 de abril, dos jets estadounidenses interceptaron un par de bombarderos rusos en espacio aéreo internacional a 160 kilómetros de Kodiak Island, Alaska. Sobre el incidente, Estados Unidos dijo que la interacción fue segura y profesional.

Un día después, un avión de vigilancia de Estados Unidos respondió a dos bombarderos que fueron vistos en la misma área, esta vez a unas 36 millas náuticas de la costa de Alaska.

La aeronave rusa no ingresó en el espacio aéreo de Estados Unidos de ninguna manera y funcionarios de defensa de ese país dicen que no hubo nada inusual ni confrontaciones sobre la conducta de los rusos. El mismo Estados Unidos ha llevado a cabo vuelos similares cerca de costas rusas y chinas.

Moscú, por su parte, dijo que regularmente lleva a cabo misiones de patrullaje sobre aguas neutrales en el Ártico, Atlántico, el Mar Negro y en el Océano Pacífico.

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“Todas esas misiones se llevan a cabo en estricto cumplimiento de las regulaciones internacionales y respetando las fronteras nacionales”, dijo el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado escrito.

Pero los hechos de esta semana son parte de un esfuerzo más grande del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de “probar que Rusia está de vuelta en el juego”, según Howard Stoffer, exfuncionario del Departamento de Estado.

“Este tipo de juegos del gato y el ratón han estado ocurriendo desde hace un tiempo (...) (Rusia) Está tratando de poner sobre aviso a Estados Unidos de que los rusos están en todo lado y están de vuelta expandiendo los límites de su poder militar”, declaró Shoffer a CNN.

Funcionarios estadounidenses hicieron eco de la postura de Stoffer en febrero, luego de que el barco USS Porter tuviera tres encuentros con aeronaves rusas mientras navegaba por el Mar Negro.

Esos encuentros fueron considerados como inseguros y poco profesionales debido a lo cerca que volaban los aviones rusos del buque estadounidense, según un funcionario de defensa en ese momento.

Moscú negó que sus aviones hayan hecho movimientos inseguros.

Aeronaves rusas también han sido vistas volando cerca de la costa de aliados estadounidenses, incluyendo Japón, que ha desplegado aviones en cuatro oportunidades durante el último mes según el Ministerio de Exteriores japonés.

El Viktor Leonov, un barco espía ruso, también ha sido avistado cerca de las costas de Estados Unidos dos veces en los últimos meses.

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El aumento de tensiones entre Estados Unidos y Rusia está a años luz de la optimista campaña retórica del presidente Trump que esperaba una relación colaborativa. Como el mismo Trump ha declarado últimamente, las relaciones entre los antiguos enemigos de la Guerra Fría podrían estar en los niveles más bajos de todos los tiempos.

Las dos naciones han tenido profundas diferencias estratégicas este mes.

El supuesto ataque con armas químicas que el presidente sirio Bashar al Assad habría lanzado contra sus propios civiles el 4 de abril, llevó al presidente Trump a atacar un aeródromo sirio con misiles Tomahawk. El hecho dio fé de un cambio de postura de Trump sobre Rusia, país que ha apoyado a Assad durante la sangrienta guerra civil de Siria.

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, dijo que los misiles de Estados Unidos fueron un intento fallido para tratar de socavar el proceso de paz en el país y cambiar el régimen de Assad.

Rusia se unió a Irán, un viejo enemigo de Estados Unidos, para condenar los bombardeos.

“Las acciones de este tipo nunca serán un éxito. Nunca pasará”, dijo Lavrov durante una conferencia de prensa conjunto con los ministros de exteriores de Irán y Siria en Moscú. “Exigimos que Estados Unidos respete la soberanía de un Estado y evite esas acciones que amenazan el actual orden mundial”, denunció Rusia.

Ucrania incrementa la tensión

Opiniones opuestas sobre el conflicto en Ucrania también han sido un tema candente entre el Kremlin y el nuevo gobierno de Estados Unidos.

En febrero, Lavrov indicó que su intención es quedarse con Crimea y no regresar a Ucrania porque la considera como parte de Rusia, una postura a la que el gobierno Trump se opone directamente.

El secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que Trump ha está tomando una línea dura con Rusia y espera que Moscú se retire de la región, que ha estado ocupada desde 2014.

Estados Unidos, mientras tanto, ha posicionado activos militares a través de Europa en un esfuerzo para reasegurar a sus aliados europeos y a la OTAN a raíz de los movimientos de Rusia en Ucrania.

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Durante el pasado fin de semana, la Fuerza Aérea de Estados Unidos envió sus nuevos luchadores furtivos a Reino Unido en una demostración de su alcance militar.

Los encuentros de esta semana podrían ser una batalla militar rutinaria, pero el involucramiento de los países en situaciones militares complejas en el mundo tiene el riesgo de que el conflicto escale.

Las fuerzas estadounidenses se han abstenido de enfrentarse con aviones rusos después de que estos hicieran maniobras como sobrevuelos de los buques de la Armada. Pero Stoffer indicó que las represalias podrían ser posibles en el futuro.

Según el exfuncionario, es improbable que Estados Unidos llegue al extremo de dispararle a la proa de un buque o de derribar un avión ruso que haga un movimiento inseguro.

Pero pronostica un escenario en el que un comandante estadounidense ponga en evidencia respuestas alternativas como el bloqueo de los sistemas de radar y aviónica de la aeronave, lo que podría hacer que el avión se estrellara.

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